Empresas y finanzas

"Hacemos muchas cosas en Internet sin darnos cuenta de que cambiando de hábitos podemos ahorrar cientos de euros al año"

  • Entrevista a Miguel Acosta, CEO de BeRuby
Miguel Acosta en las oficinas de BeRuby en Madrid. Fotos de Nacho Martín

Miguel Acosta se ha mudado recientemente a EEUU y ahora dirige desde allí una compañía peculiar con un modelo poco conocido, el cashback. Tras pasar por banca de inversión, disfrutar y sufrir con la crisis tecnológica en empresas como Yahoo, o hacerse emprendedor con BeRuby, ha dado un cambio a su vida con el proyecto para niños Aprendoaprogramar.com. Hablamos con Miguel sobre su visión del comercio electrónico, el futuro del empleo y una carrera profesional que le ha llevado a California desde su Tenerife natal.

Miguel, aunque tu trayectoria es impresionante es muy posible que haya mucha gente que no te conozca, como era mi caso hasta que conocí BeRuby, así que me gustaría empezar por pedirte que te presentes y comentes brevemente tu carrera profesional hasta llegar aquí.

Bueno, decir que mi trayectoria ha sido impresionante es exagerar un poco, pero no me quejo. Dicho esto, me introduzco comentando que tengo dos hijos de 14 y 12 años. Empiezo por la familia porque creo que a veces nos olvidamos y en mi opinión es lo más importante que hay en la vida, y de lo que más orgulloso me siento. Dicho esto, a nivel profesional, tuve la suerte de empezar en Internet muy pronto, en el año 1999, después de trabajar en banca de inversión. En aquella época la gente de banca de inversión se iba a buscar fortuna en Internet y yo seguí esta moda. La diferencia entre mi caso y otros es que, a los dos años y debido al pinchazo de la burbuja de las tecnológicas, la mayoría de estos profesionales que habían dado el salto a Internet volvían a banca de inversión porque es donde había dinero y reputación. Es decir buenos sueldos, viajes en primera, etc. Es lo que se conoció en el mundillo de la época como B2B y B2C, "Back to Banking" y "Back To Consulting".

En Internet nos quedamos un poco los sufridores, los que sabíamos que esto no era para ganar dinero rápido. A partir de ahí, empecé en el año 2000 con Yahoo, donde estuve durante 5 años en un puesto europeo viajando por toda Europa. De ahí me fui a Ask.com, un buscador poco conocido. En aquella época Google tenía el 90% del mercado en el que Ask quería entrar, lo que me parecía un reto bastante atractivo. Entre el 2005 y el 2007 lanzamos en 5 países en Europa. Yo estaba a cargo del desarrollo internacional lo que me permitía seguir viajando mucho.

Entonces apareció la web 2.0, que me parecía fascinante como concepto... y todo el mundo empezó a considerar al usuario como el centro de atención en Internet todavía seguimos con esta idea de que todo gira alrededor del usuario. Este movimiento tenía una debilidad porque el usuario era considerado el centro de Internet en cuanto a sus opiniones, pero no era el centro de Internet en cuanto al dinero. Aunque decíamos que el usuario era el rey, éste no recibía absolutamente nada de todo el dinero que se generaba gracias a él. De ahí surge la idea de BeRuby: si el usuario es el centro, ¿qué menos que sea el centro de todo lo que se genera económicamente? El concepto de BeRuby parte de que, si yo voy a ganar dinero gracias a ti, lo comparto contigo para ser un poco justos. Y con esa premisa de partida y ese reto seguimos adelante tras varios años y siendo rentables.

Tardamos 20 años en darnos cuenta de que el inglés era importante y no podemos cometer el mismo error sin darnos cuenta de que es importante que los niños tengan nociones de programación

Por último, otro proyecto interesante en el que estoy trabajando es Aprendoaprogramar. Hace dos años, y después de muchos viajes a Estados Unidos, nos dimos cuenta de que allí está todo el mundo hablando de programación para niños, mientras que aquí en España todavía estamos hablando de que los niños tienen que saber inglés. Tardamos 20 años en darnos cuenta de que el inglés era importante y no podemos cometer el mismo error sin darnos cuenta de que es importante que los niños tengan nociones de programación. De ahí surge el proyecto de Aprendoaprogramar. Pensado para niños, es un método no tanto para programar en sentido estricto sino más bien pensado para que, en la medida en la que vamos a hablar con máquinas en un futuro muy cercano, más nos vale entender su idioma.

Este es un poco el resumen de dónde estoy y por dónde voy... bueno, eso y que hace un año estoy viviendo en Silicon Valley, California para empaparme un poco más de esta cultura de "start-up".

¿Y cómo entra alguien en banca de inversión? Porque ni entonces ni ahora era una opción muy extendida. Es más, actualmente nuestros hijos no nos dicen continuamente "Papá, yo de mayor quiero trabajar en banca de inversión".

Yo soy de Tenerife. Allí hice una carrera en La Laguna, que desafortunadamente era una universidad con poco prestigio en el área de económicas. Así que llegué a Madrid sin la referencia de una universidad que me respaldase, algo que descubrí entonces que era importante. De hecho, hice entrevistas en las que me dijeron que no sabían qué hacía allí después de haber estudiado en La Laguna. Viendo todo esto, en una entrevista (y casi sin pensarlo) dije que estaba dispuesto a trabajar gratis 6 meses. Me la jugué sin saber luego qué podría pasar. Me dijeron que fuese esa tarde de nuevo para darme las condiciones y yo me fui a casa nervioso, porque si aceptaban mi propuesta y me decían que trabajase gratis yo no tenía dinero para quedarme en Madrid. Así que estuve 3 horas pensando en que oferta me darían (y si tenía que hacer las maletas de regreso a casa). Nada más llegar me dijeron que me contrataban con un sueldo de 100.000 pesetas (600 euros), lo que para ellos era prácticamente gratis, pero para mí era todo un mundo. A partir de ahí conseguí ganarme el quedarme, entré en banca y trabajé mucho, pero me lo pasé genial (y el sueldo realmente aumentó muy rápido por lo que tuve mucha suerte). ¿Cómo entras? Mi experiencia es que, si realmente lo quieres, se puede conseguir cualquier trabajo, pero hay que tener valor, ir muy preparado y tener muchas ganas de conseguir el puesto.

Por ejemplo, yo recibo muchos currículums y es generalizado; la gente no dedica su tiempo a ver quiénes somos o qué hacemos. Hay demasiado "copia y pega" en las cartas de introducción. Cuando recibo un currículum que sí que está personalizado y habla un poco de Beruby, o por ejemplo dándonos la enhorabuena por el proyecto, aunque sólo sea por ese mínimo esfuerzo, les llamó inmediatamente para conocerles. Y si además envían una carta de motivación diciéndonos lo que les gusta de nuestro proyecto y lo que podríamos cambiar o mejorar… esa persona seguro que tiene un café conmigo, y tendré muchas ganas de escuchar qué más tiene que contar. Y para conseguirlo habrá tardado 10 minutos antes de contactarnos. Pero este caso apenas sucede. En el mundo que vivimos, es muy fácil saber de cualquier empresa/empleador… con un poco de tiempo se puede ir muy preparado a las entrevistas y destacar muy fácilmente.

Es un tema complicado que entra dentro del modelo de formación que tenemos en nuestro país. Muchas veces durante las charlas de Google Actívate me llegan solicitudes de contacto por LinkedIn y siempre les digo lo mismo: me habéis mandado una solicitud en la que lo único que habéis hecho es buscar mi nombre y darle a un botón. Si me escribes con un "Hola Guillermo, te he visto en Google Actívate y me gustaría estar en contacto contigo", ya te estás diferenciando. Es más, yo me veo obligado a responder. De esta manera se crea un vínculo para cualquier nuevo contacto posterior que quieras realizar conmigo. Da la sensación de que muchas veces cuando la gente va a buscar trabajo en una empresa lo hace convencidos de que es una obligación de las empresas dar empleo o formación a cualquiera que no lo tenga. Teniendo en cuenta que la mayoría de las empresas en España, más de 3 millones, son empresas con menos de 10 empleados, de las cuales 1.750.000 no tienen ninguno, estoy de acuerdo en es necesario un enfoque diferente. Una pequeña empresa como es el caso de la vuestra necesita que alguien que se quiera incorporar tenga una mínima idea de cómo va a crear valor al proyecto.

A eso me refiero. Cuando me preguntan cómo entré en banca de inversión contesto que preparando un poco la entrevista. Ahora gracias a Internet es muy fácil preparar un currículum antes de mandarlo. La idea es que, en vez de mandar currículums iguales a todo el mundo, mandes 10 de ellos bien trabajados a 10 empresas que te interesan y de las que te has informado antes. Como te decía recibo muchos currículums y todavía no he recibido ninguno que me haya dicho nada sobre BeRuby o su creación. Si alguna vez recibo un correo del tipo "he revisado tu proyecto y me ha encantado la idea, he visto que has salido aquí en prensa… por cierto mi perfil es éste y creo que a lo mejor podría serviros, estoy a tú disposición si alguna vez queréis tomar un café o lo que sea", seguro que voy a conocer a esa persona sin dudarlo… y diría que muchos emprendedores/empresarios también lo harían. No sé cómo expresar la importancia que tiene este enfoque, pero sería mi principal sugerencia a cualquier persona que está buscando trabajo.

Conozco Tenerife porque tengo buenos amigos viviendo allí y es un lugar idílico al que a menudo uno se plantea ir para quedarse, ¿por qué querría alguien marcharse de la isla? Porque entiendo que naciste y estudiaste allí.

Sí, estudié allí económicas y también el máster. El problema es que Tenerife se queda un poco limitado si tienes un poco de ambición. Estoy pensando en la película "Beautiful Girls", en la que la protagonista llega al pueblo y todo sigue igual. Cuando voy a Tenerife siento eso. Son los mismos amigos y los mismos planes de siempre... y ojo, son muy buenos amigos y muy buenos planes, pero para mí entra un poco en la rutina. Como planteamiento de vida esta genial para algunas personas, no me malinterpretes, no me opongo a ello, simplemente es que yo no soy así. Necesito hacer cosas distintas y sentir que voy creciendo hacia el siguiente nivel. Ahora, por ejemplo, estamos en San Francisco porque surgió la oportunidad de venirnos a Estados Unidos así que nos hemos traslado toda la familia mientras gestionamos el proyecto desde aquí.

En este sentido tienes que ser muy consistente con lo que quieres en la vida. Lo que es un drama es si quieres una cosa en la vida y haces otra. Tengo amigos en Tenerife que me dicen "que suerte haber salido, y yo sigo aquí". Pues no es suerte, basta coger las maletas e irte. Del mismo modo, he conocido gente tanto en Madrid como en San Francisco que están fastidiados con su vida y sus horas de trabajo (aunque tengan buenos sueldos). A ellos casi les vendría mejor ser menos ambiciosos e irse a Tenerife. En mi caso, me gusta más lo de viajar y moverme por distintos sitios, aunque a veces es más complicado. En Madrid, los primeros meses con poco dinero fueron difíciles, a base de bocadillos mixtos todo el día, pero ahora miro hacia atrás y es una experiencia que por nada cambiaría.

También hay mucha gente que dice "en Tenerife se vive muy bien". Y es cierto, si allí tienes todo lo que quieres se vive muy bien. Por ejemplo, si lo que quieres es montar un chiringuito en la playa y levantarte todas las mañanas para trabajar en ello es un lugar fantástico. Pero debes preguntarte, ¿eres feliz así? Tienes que pensarlo mucho. Lo que he dicho, aquí lo importante es ser consistente con lo que quieras en la vida. Yo he decido que la mía está para hacer locuras y seguir aprendiendo y avanzando hacia nuevos proyectos. Pero el máximo respeto a quién quiera otra vida, porque estoy seguro de que hay muchísimas personas viviendo sus vidas felices con otra filosofía. La clave es el encaje, saber lo que quieres y conseguir vivir de ese modo.

¿De verdad que puedes estar 35 años jubilado paseando por el parque? Tenemos que ir hacia un modelo cíclico (...) Por ejemplo, podrías tomarte a los 45 años dos años libres, a los 55 volver a estudiar o a los 60 empezar un nuevo trabajo.

Creo que el mayor problema está relacionado con la parte de saber lo que quieres. Actualmente tenemos un montón de modelos culturales, referencias y gúrus que están generando en algunos casos una presión innecesaria sobre cómo se supone que la gente tiene que hacer las cosas, sobre todo a nivel de carrera profesional.

No sólo eso, sino que nos movemos en un entorno que está cambiando rápida y radicalmente, y parece que no nos damos cuenta de ello. La vida ha cambiado mucho en los últimos 10-15 años, pero en muchos sitios seguimos con las pautas anteriores. Es decir, todavía estamos con la idea de que se estudia hasta los 23-24 años, se consigue un trabajo y se intenta que ese trabajo te dure, si tienes suerte, hasta la jubilación o prejubilación. Así es como estaba estructurado todo hace 20 años. Pero a vida hoy así ya no tiene sentido, principalmente porque ya no vas a vivir hasta los 70 años, sino hasta los 90 o incluso los 100, por lo que tenemos 25 años más de vida. En un entorno en el que cuentas con 25 años más de vida, ya no te puedes hacer este planteamiento: primero porque el sistema social no está diseñado para ello y segundo porque tú tampoco lo aguantarás. ¿De verdad que puedes estar 35 años jubilados paseando por el parque?

Tenemos que ir hacia un modelo cíclico, lo que significa que durante unas etapas puedes estar trabajando, en otras estudiando y en algunas disfrutando de más tiempo libre, pero sin ningún orden concreto. Por ejemplo, podrías tomarte a los 45 años, 2 años libres, a los 55 volver a estudiar o a los 60 empezar un nuevo trabajo. Dicho esto, ser capaz de tener esta visión y vivirla no es fácil. Yo he sido un poco "corderito" y seguido la estructura de estudiar, trabajar, etc., como explicaba antes... pero ha llegado un momento en el que ya no lo veo así. De hecho, no descarto para nada hacer un máster a los 50 años, a los 55 tomarme un año sabático aprovechando los ahorros y que los hijos ya serán mayores, y luego empezar a trabajar otra vez en otra cosa diferente. Este es uno de los cambios que va a haber en la siguiente generación, pero todavía no estamos preparando mentalmente a la gente para ese cambio y ese es el problema. Estamos educando a nuestros hijos pensando en que van a trabajar para unas empresas que ya casi no existen. Yo creo que ya no van a existir empleos dónde estás 40 años trabajando en un mismo sitio.

Este enfoque cíclico es el que quiero tener yo y en el proceso ayuda mucho tener tu propia empresa o ser autónomo, o al menos probarlo y conocerlo durante un tiempo, porque tu vida ya no va en función de lo que piense el resto. Una persona con 24 años tiene más complicado tomarse un año sabático porque después puede estar limitado frente a un entrevistador y su próximo empleo, pero si tu próximo empleo es algo que tú vas a generar porque eres autónomo te da lo mismo lo que piense la gente. Es más, incluso en una entrevista puede tener su valor diferencial. De esta forma tienes la libertad de hacer lo que creas que es mejor en cada momento de tu vida. No podemos vivir en los compartimentos de "estudio, trabajo y jubilación" porque eso ya no existe.

El problema que hay ante esta situación es lo que viene por detrás, porque lo que se encuentra la gente joven cuando termina sus estudios es un 54% de tasa de desempleo. Comparamos lo que viven ellos con lo que vivimos nosotros y con los activos con los que nosotros nos enfrentamos al mercado y es un cambio radical. Aunque ahora haya bajado al 37% sigue siendo un "tapón" importante.

Si te enfrentas a una situación en la que hay un 50% de gente sin empleo en el mercado la complicación es mayor porque no tienes poder negociación. En ese sentido a mí me da mucha pena esta generación, porque creo que lo tienen muy complicado. Cuando ves como van otras regiones como California, con una tasa de desempleo de menos del 5%, te da mucha envidia. En España, como generación, se va a ser más pobre que la nuestra y no sé desde cuánto hace que la generación posterior es más pobre que en la que nos encontramos ahora… en cierto modo, nosotros como generación anterior les hemos fallado.

La generación de los niños que tienen ahora entre 10 y 16 años son los que tomarán el relevo. Por eso creo que tenemos que prestar mucha atención a los jóvenes de ahora y ver entre todos cómo podemos ayudarles.

Dicho esto, también creo que es una generación que no es consciente sobre la situación del mercado laboral. Cuando yo intentaba entrar al mercado laboral con 24 años pensaba que no sabía nada y que el empleado de 40 años que me estaba entrevistando era muy inteligente y capaz, porque era gente que me llevaba años de experiencia. Ahora bien, yo sabía inglés, sabía informática y tenía la suerte de haber viajado gracias a iniciativas como las becas Erasmus, mientras que ellos no. Es decir, yo tenía una serie de habilidades que ellos no tenían. Aun así, yo iba con toda mi humildad a las entrevistas. La generación que viene ahora también sabe inglés, también ha viajado y también sabe utilizar un ordenador, móvil, redes sociales... pero eso no es diferencial ahora mismo, y la experiencia labora y la actitud son los valores diferenciales. En este escenario, se quedan sin ventajas adicionales de cara a competir y por eso nosotros, los de 30 o 40 y tantos, estamos taponando la entrada al mercado laboral de esa generación. Esto es un factor con el que se han encontrado, además de que han crecido durante la época dorada de la economía, por lo que el mensaje que vieron a su alrededor es que todo iba a ser maravillo cuando terminaran sus estudios. Cuando finalmente cumplamos 60 o 65 años y dejemos paso a la siguiente generación va a haber un salto: la generación de los niños que tienen ahora entre 10 y 16 años, son los que tomarán el relevo. Por eso creo que tenemos que prestar mucha atención a los jóvenes de ahora y ver entre todos, como podemos ayudarles.

Dicho esto, si eres joven ahora, intenta influir en lo que está en tu mano: pon ilusión, trabájate un poco más las oportunidades, estudia a quién vas a ver, qué vas a aportarle… Sé que un chico de 25 años a mí me puede aportar muchísimo, pero en una pyme no tengo tiempo para averiguarlo, necesito que él me lo diga. Así que hay una gran diferencia entre la gente que viene con esa actitud y la que no. Además, en muchos casos todavía hay jóvenes que están buscando trabajos que ya no existen o cada vez en menor medida, en grandes empresas o grandes bancos.

Es muy complicado entrar a esas grandes empresas salvo que, como decías tú, tengas un perfil muy específico. De hecho, son de las empresas que más empleo destruyen en las crisis. Al final los que sostienen el tejido económico, sobre todo en las épocas malas, son las pequeñas y medianas empresas, que son más flexibles y aguantan más el chaparrón.

Sí, pero hay que innovar en todo, también en lo que ofreces. Los modelos de negocio están cambiando, pero no sólo para las pymes, como en el caso de BeRuby y el cashback, sino también en todas partes. Un ejemplo puede ser dar clases particulares a éxito: a un padre no le hace ninguna gracia pagar por clases para que el niño finalmente suspenda, pero estaría encantado de pagar si tiene la garantía que el profesor sólo cobra en caso de éxito. Es algo distinto y arriesgado, lo sé. No estoy seguro de si ya se hace o si tendría sentido. Pero lo que no puedes permitirte es seguir con el statu quo. No puedes aceptar que, porque has estudiado filología y estas en paro, la única opción es esperar hasta que te llamen. Da clases particulares o haz otra cosa, pero diferénciate y sobre todo adquiere experiencia. Y si hay miles de personas dando clases particulares ahora, haz algo distinto. Eso es un poco lo que yo echo de menos en la gente joven, que en una edad en la que deberían arriesgar tengo la sensación de que lo que buscan más es seguridad.

Hay un dicho en mi tierra que es "si los jóvenes supieran, si los viejos pudieran", es decir, cuando eres joven tienes un potencial muy grande y mucho tiempo por delante, lo que pasa es que no sabes porque no tienes la experiencia, pero es la época en la que se espera que hagas locuras y pruebes para precisamente adquirirla. Mientras que los mayores ya tienen experiencia y lo que no tienen es el tiempo ni las posibilidades para poder hacer. Es cierto que lo que se espera, y quizás no estamos encontrando en esta generación, son ganas de hacer locuras, de probar o de innovar en ese sentido.

Es cierto. Otro ejemplo, de vuelta a mi tierra, a Tenerife: allí tenemos un alto porcentaje de paro juvenil también, pero hay un turismo ruso que es importantísimo. Sin embargo, no conozco gente que esté aprendiendo ruso. El principal motivo es que me dicen que es muy caro. Y claro, yo que vengo del mundo de Internet, creo que no es caro aprender un idioma, solo hace falta tener iniciativa y organizarse. Si yo estoy en paro y le dedico tres horas al día a aprender ruso, en unos meses puedo hablar ruso lo suficiente como para poder ir a por ese turismo. No digo que sea la solución, lo pongo como un ejemplo más de intentar buscar alternativas ante problemas que no podemos controlar. Y eso está en la actitud.

El ideal antes era estudiar el STEM: Science (ciencia), Technology (tecnología), Engineering (ingeniería) y Maths (matemáticas). Ahora lo han cambiado por STEAM. ¿Qué significa la "A" que ha aparecido? Arte   

Quizá el problema es cómo se trabaja la actitud en la educación en general o en la universidad en particular. En mi generación se preparaba a la gente para trabajar en empresas como Telefónica, Repsol, Iberia, pero no para ser emprendedores o autónomos. Igual seguimos educando a la gente para un tipo de empresa que ya no existe. Para una pyme de comercio electrónico como BeRuby esto es un hándicap porque conseguir talento es vital para competir en un mercado global y conectado.

Comentaba The Economist hace no mucho que las multinacionales habían perdido un peso importante en beneficios, ingresos y otros indicadores en los últimos años. Por otra parte, cuando salimos al mercado laboral fue una época de bastante crecimiento, después de la crisis del 92, desde el 96 hasta el 99 más o menos, son años relativamente buenos, hasta la crisis de las "punto com" en 2001-2002.

Yo empecé en el mercado laboral en el 94, un año complicado, pero donde las grandes empresas y bancos todavía contrataban…eso ya se ha acabado y hay que prepararse para los sectores que vienen como el de tecnología donde sí que hay mucha oferta de trabajo Como te decía nosotros notamos mucho esa falta de estos perfiles en BeRuby. Gran parte del talento lo terminamos formando internamente. En general en el mercado necesitamos más gente preparada en Big Data, analítica, marketing digital…

Sin embargo, dentro del mercado de programación en España, los programadores y otros perfiles tecnológicos se quejan bastante por el "bodyshopping". Yo monté una pequeña Software Factory con unos amigos y durante un tiempo intentamos desarrollar producto. Al final acabó virando el proyecto a la parte de servicios y al mantenimiento porque era lo que más ingresos te daba para poder vivir el día a día. Por otra parte, creo que sí que es cierto que hacen falta esos perfiles, pero también es cierto que nos estamos olvidando muchas veces de las humanidades. Por ejemplo, Google o Tesla a raíz del crecimiento potencial del coche autónomo están buscando filósofos. Por ejemplo, para trabajar en resolver problemas tales como el de decidir entre un accidente u otro cuál es el "bueno". Cada vez hay más proyectos en los que se está planteando que tener gente con un perfil de humanidades es necesario.

El ideal antes era estudiar el STEM y, siendo joven tenías el perfil ganador si dominabas alguna disciplina STEM, es decir Science (ciencia), Technology (tecnología), Engineering (ingeniería) y Maths (matemáticas). Aunque hace 10 años esto era lo clave, ahora lo han cambiado por STEAM. ¿Qué significa la "A" que ha aparecido? Arte. Nos hemos dado cuenta de que la tecnología la mueve el arte. En mi caso he sido educado a la vieja usanza, donde todo es como muy racional, pero luego te das cuenta de que la parte más emocional del cerebro es tan importante como la racional. Yo soy un desastre en todo lo que es arte, dibujo, canto, etc... pero si eres conscientes, le intentas dedicar algo de tiempo. Por ejemplo, ahora me fuerzo a escribir con bolígrafo, proceso que estimula la parte del cerebro menos racional, algo que todos necesitamos. Yo estoy súper convencido de que quien sepa moverse en los dos mundos (racional/emocional) tiene mucho que decir.

Por eso Steve Jobs estudió caligrafía en la universidad, para aplicarlo después al diseño.

Sí (ríe). Es curioso, pero es importante escribir para dejar la mente en blanco, y no escribir a ordenador, sino a mano, porque así se utilizan otras partes del cerebro. Si en este mundo eres capaz de dominar las dos partes del cerebro, vas a triunfar seguro. Hace 15 años yo hubiese dicho que el arte está bien, pero la ciencia va por otro lado. Hoy día creo que no es así, sino que son complementarios. En el Big Data del que hablábamos antes la clave no es saber cómo conseguir mil números, ya que eso lo va a hacer una máquina, sino saber cómo interpretarlos. Y para la interpretación de esos números, el lado racional igual no es suficiente, sino que es el otro lado, el emocional, el que es capaz de interpretarlo. O el típico ejemplo de Apple, ¿por qué triunfa? Porque no toca el lado racional, sino el emocional. Esto afecta a todos los niveles.

También esto aplica nuestro proyecto. Por ejemplo, en BeRuby tenemos dos opciones. Una es decir que la nuestra es una página donde te doy dinero cada vez que compras, de forma que vamos por el lado racional: tú compras y yo te doy dinero. Así es como BeRuby se ha planteado muchos años. Sin embargo, ¿cómo me gustaría plantear a mi BeRuby ahora? Me gustaría decir que es un sitio que te permite darte una alegría, comprar un capricho. Es decir, tú con el dinero que vas ahorrando podrás permitirte comprar algo con lo que no contabas. Así que yo no quiero que me digas que gracias BeRuby has ganado 20 euros, sino "gracias a BeRuby me he ido al cine esta noche con mi pareja". Este es el cambio que queremos, pasar de un enfoque racional, a otro más emocional, a tocar el sentimiento.

Lo primero que nos enseñaban en económicas era el "supongamos que". Esa es la clave, espíritu crítico. Para mí, de cara a contratar a alguien, un perfil de letras no tiene menos valor que uno de ciencias. Lo que busco es actitud, ganas de trabajar y aprender y espíritu crítico

Con lo que sé yo ahora es más fácil, pero cuando montas una empresa es importante pensar primero en lo que quieres en la vida como persona, después en lo que quieres que sea la empresa y finalmente lanzar tu proyecto aludiendo al lado emocional en vez de al racional. A mí es como me gustaría enfocarlo ahora. Por eso con Aprendoaprogramar ha sido más fácil, porque siempre lo hemos tenido muy claro: vamos a enseñar a niños a programar porque lo necesitan y porque queremos ayudarles. De hecho, si no tienen recursos se lo doy gratis porque en el fondo el objetivo es que el niño pueda aprender una capacidad básica para desenvolverse mejor en el mundo que viene.

Volviendo al tema tras estas dos cuñas publicitarias, básicamente, la idea es que sí, es muy importante la parte artística.

Para alguien que ha estudiado económicas o ingeniería es complicado. Como decía Enrique Dans es como encontrar un "informático bilingüe", que sepa gestionar tecnología, pero también gestionar personas. Leí hace poco que el problema de las ciencias económicas, comparadas con la astronomía, por ejemplo, es que los planetas no cambian de opinión. Sin embargo, se les investiga de la misma manera. Es decir, primero se plantea que "yo creo que por ahí hay un planeta", entonces se buscas evidencia con una técnica de aproximación y ya cuando se encuentra el planeta se entra en detalle, ajuste fino, para finalmente confirmar que está ahí.

Recuerdo perfectamente que lo primero que nos enseñaban en económicas era el "supongamos que". Esa es la clave, espíritu crítico. Para mí de cara a contratar a alguien un perfil de letras no tiene menos valor que uno de ciencias. Lo que busco es actitud, ganas de trabajar y aprender, y espíritu crítico.

Volviendo a la generación que viene, aquellos que se están preparando para el mercado laboral y lo que nos estamos encontrando. Vosotros probablemente, podríais hacer crecer vuestro proyecto mucho más si contaseis con más talento. Recuerdo un caso específico que me contaste y algo que yo vivo teóricamente en las clases muy a menudo. Un ejercicio que pido a mis alumnos que hagan es el de buscar empleo: dime qué quieres hacer dentro de unos años, busca 50 ofertas de empleo de ese perfil, crea la oferta media de lo que pide de empleo ese mercado y compáralo con lo que tienes en tu currículum. Con eso te puedes hacer un plan de carrera buscando que tu perfil se parezca lo más posible a ese perfil de la oferta media. Pero esto tiene una pega: lo que más piden las empresas ahora es experiencia. Y esto es un problema porque hay ese tapón que decíamos antes y que impide adquirir experiencia. Muy poquitas empresas piden por ejemplo que tengas un máster o formación de posgrado, pero mis alumnos están obsesionados con que tienen que hacer un master porque creen que, si no lo hacen, competitivamente o comparativamente, están en inferioridad. Aunque yo les digo, "pero si lo que te está pidiendo el mercado es experiencia, busca la manera de conseguir experiencia, aunque sea creando tú el proyecto". Pero parece que es como en nuestra época, que si no ibas a la universidad parecía que eras inferior y el resultado ha sido que tenemos menos perfiles técnicos y de FP por lo que es complicado competir con Alemania, que sí ha fomentado estos.

Esto me recuerda una anécdota. BeRuby toca muy de lleno el área de comercio electrónico, trabajamos con alrededor de 1.000 tiendas, el área de redes sociales, ya que tenemos usuarios que recomiendan, etc. Así que dentro de BeRuby, como empleado, tienes acceso a dos sectores muy boyantes: comercio electrónico y a las redes sociales. ¿Por qué digo esto? Ofrecimos un puesto de trabajo a una chica que en la entrevista nos gustó mucho. Sin embargo, su respuesta fue que no podía empezar en ese momento, sino unos meses más tarde, porque había un curso de comercio electrónico de 12.00 a 16.00 que le apetecía mucho hacer, y si empezaba a trabajar en BeRuby no podía hacer el curso. Obviamente no la contratamos, no podíamos esperar tanto por una persona en una empresa pequeña, pero lo curioso es que ella no hizo ningún esfuerzo por plantear alternativas de horarios, etc. Me resultó muy extraño dado que le estábamos ofreciendo trabajar en el mundo del comercio electrónico, que es lo que decía que quería hacer, y lo quería tanto como para pagarse un máster. Pero ella daba más importancia a unas clases teóricas de comercio electrónico que a aprender y obtener una experiencia real de comercio electrónico con nosotros. Me parece de nuevo que, igual que las empresas deben ser cada vez más flexibles con los modelos de negocio, adaptándose y combinando varios de ellos, las personas tenemos también que enfocar el mercado laboral de otra manera. No debería ser sólo o estudio o trabajo, sino buscar alternativas.

Relacionado con esto creo que hay una cultura del examen. Es más importante el examen que a lo que te vas a enfrentar en un futuro y eso es un error. Hay gente muy preparada para exámenes formales y estructurados, pero van a una entrevista de empleo, que es un examen, y no saben como prepararla, porque no lo han estudiado. A pesar de los modelos de competencias creo que todavía en general en la educación se busca más la puntuación del examen que aprender realmente lo que quieres o necesitas aprender.

No quiero que parezca que mi visión es negativa para toda esta generación que viene. Al contrario, es positiva. No podemos negar la realidad del entorno, pero yo creo que hay tanto que depende de nuestra personalidad y actitud que puede superarlo todo. Creo que ahí soy optimista: alguien con ganas, ilusión y aptitud tiene muchas oportunidades a las que puede acceder o incluso las puede crear. Estar todo el día diciendo "pobre gente joven, qué horror, se enfrentan a un 50% de paro", hace que uno termine amargado y deprimido.

Hablando de tiempos difíciles y volviendo un poco atrás en el tiempo, comentabas antes el tema de la crisis y cómo la gente de banca de inversión se lanzó a trabajar en empresas Internet muy rápidamente en sus inicios, lo que además tenía todo el sentido porque teníais las herramientas para ver qué negocios podían tener mucho interés y la capacidad para lanzarlos.

Sin embargo, llega la época del 2001 y 2002, la crisis, y esto provocó una generación digital perdida: mientras que en otros países como en Estados Unidos o en Alemania, ves gente que ha trabajado en muchos proyectos diferentes después de ese 2001 y 2002, aquí no ha sido así. Los principales referentes de comercio electrónico en España, la gran mayoría, y sobre todo los conocidos, son gente con un único proyecto. Fundadores de tiendas online que montaron su proyecto, les fue bien, después han invertido en otros o han colaborado con nuevos emprendedores, pero básicamente han estado dirigiendo, gestionando y lanzando un único proyecto principal. No tenemos ese tipo de talento que podríamos encontrar en Estados Unidos o Alemania con los hermanos Samwer, gente que ha lanzado tres o cuatro proyectos diferentes. Hay excepciones, como puede ser tu caso o el caso de Nacho Somalo, que ha trabajado vendiendo por Internet libros, DVDs, ropa, empleo o alimentación entre otros. Es decir, perfiles que hayan estado en puestos de directivos o con las manos en la masa en proyectos muy diferentes de entre los pocos e irreductibles galos que os quedáis en los negocios de Internet en aquel momento (ríe).

¿Cómo viviste tu aquello y cómo lo ves ahora en perspectiva? Porque visto desde fuera era una decisión muy arriesgada, el impacto en Estados Unidos era importante, ya no era solamente un tema de España. No era tan fácil ver que iba a remontar esa industria.

La crisis fue dura, pero aprendimos lo que es la adaptación al cambio, porque como decía Darwin, no sobrevive el fuerte sino quien mejor se adapta al entorno. En mi época de Yahoo tuve cinco jefes y varias reestructuraciones en tres años ¿Cómo sobrevives a tanta reestructuración? Con mucha flexibilidad dado que hay que ser capaz de estar hoy haciendo acuerdos de finanzas, mañana trabajando en subastas y al día siguiente estar con un acuerdo de ADSL con una compañía en Bélgica. Al final esto es una adaptación al cambio y solo había dos opciones: o bien volver a banca a hacer lo que ya conocía y ganar más dinero, o bien decirme a mí mismo "si esto te divierte, moldéate y cambia, adáptate y aprende".

Esto siempre depende de la persona, es otra vez el tema de los objetivos en la vida. Si quiero tener trabajo, un sueldo garantizado y poco más, creo que es absurdo cambiar de trabajo porque si estás feliz para qué vas a cambiarlo. Si tienes otras inquietudes y quieres cada 5 o 6 años hacer una cosa nueva, tu perfil es de cambio. Yo he descubierto que tengo más este perfil y a los 5 o 6 años cambio porque me apetece, porque creo que he dado ya lo máximo que puedo dar a una empresa y vuelvo a cambiar. Ahora en BeRuby llevamos 10 años. A lo mejor se me debería estar haciendo un poco largo mentalmente, pero ahí aparece Aprendoaprogramar.com o aparece un proyecto nuevo que es venirnos a Estados Unidos toda la familia. Todo porque mi objetivo en el fondo es ir adquiriendo nuevas experiencias cada cierto tiempo. Por cierto, no creo que un modelo sea mejor que otro. Seguro que hay gente que se ha enfocado en un único proyecto y están felices porque han conseguido en algo que les gusta. Si es lo que querían, me parece una decisión perfecta…

Me refería más bien a que el modelo que ha predominado en España ha sido el mono-proyecto, cuando en otros países ha habido otro tipo de modelos. Y quizás ahora echamos de menos un poco más esos perfiles con experiencia multiproyecto.

Sí, pero lo que pasa es que cada vez que yo llamo a mi familia y les digo que cambio de trabajo se ponen de los nervios. Y aunque me han apoyado muchísimo lo han hecho a su manera, pero era muy normal escuchar los típicos comentarios cada vez "¿Pero te van a echar? ¿Estás bien? ¿Pero por qué te vas?". Esa es la mentalidad un poco que tenemos todos una vez te has asentado: ¿por qué cambiar? Esto sucede a nivel laboral, pero a nivel también de residencia, familiar, etc. Si compro una casa en Madrid me quedo en Madrid, aunque se presente una oportunidad en Sevilla. Creo que como cultura nos cuesta o no nos gusta cambiar. Esto choca frente a la cultura americana, por ejemplo, dónde una industria del que depende una ciudad se arruina y la gente se desplaza a otros Estados. Esa movilidad no la tenemos nosotros. Por supuesto, nuestra cultura tiene ventajas, como que somos muy allegados con la familia, los tíos y los abuelos… Aquí en Estados Unidos el "Thanksgiving day" es tan importante para ellos porque es el único momento de ver a la familia en un año… es otro tipo de cultura distinto a la de España donde casi se celebra el fin de semana que no estamos con la familia. Creo que Alemania está empezando también a ir hacia esa cultura más americana, pero, como decía antes, una cosa no es mejor que la otra, simplemente tienes que saber cuál quieres tú. Yo tomé la decisión hace tiempo de que prefería un modelo más anglosajón: mi familia está Tenerife y yo aquí. Pero respeto y comprendo al que se haya querido quedar allí.

Curiosamente, entrevisté hace tiempo a Rodríguez Zapatero de Google, ex Yahoo como tu pero también ex Procter. Salió el tema de las empresas como Procter o la propia banca de inversión, de las que ha salido muchísima gente a puestos de responsabilidad ¿Qué es lo que hacen determinadas consultoras, determinados bancos o determinadas empresas, de las que termina marchando la gente con una formación e interés tales que crean o lideran tantos proyectos referentes? ¿Es porque tenéis fotos comprometedoras de mucha gente importante? ¿Estáis en algún tipo de contubernio internacional que controla el mundo? ¿O, bromas aparte, simplemente hay unas habilidades que se desarrollan, que son diferenciales y que sí que se notan?

Yo creo que Yahoo, por mucho que queramos ahora darle caña al pobre Yahoo, como cantera ha sido algo extraordinario. En Estados Unidos siempre se habla del caso de Yahoo y de dónde ha acabado la gente que estaba en las oficinas de Yahoo en Estados Unidos. Si nos vamos a España mira dónde ha acabado la gente de Yahoo España: trabajando en puestos de responsabilidad en Google, Facebook, Prisa, Diario Metro, etc... vas viendo lo que fue la cantera de Yahoo y yo creo que fue bastante buena. Sobre todo, la clave fue la experiencia.

Yo creo que en Internet se ha vendido mucho la imagen de la parte "cool" o "guay", y por eso hubo mucho fichaje erróneo. Jóvenes y no tan jóvenes que no se adaptaron a que detrás de todo eso tiene que haber mucho trabajo o nada funciona

En una reunión en un banco de inversión hace unos pocos años me presentaron diciendo "aquí tenemos a Miguel, el gurú de Internet". Yo de gurú poco, lo que tengo son 20 años y pico de experiencia. Cuando has trabajado en Yahoo desde la época en la que todavía no existía Google, ni Facebook, ni Youtube, época en la que además Yahoo era de los líderes, acumulas mucha experiencia y muy valiosa. Yo creo que, si tienes suerte y entras en un sitio en el que hay una buena cantera, terminas por aprovecharlo.

En España se ha dado recientemente un caso parecido con Tuenti. Un artículo, si no recuerdo mal en el Confidencial, hablaba de la "Tuenti mafia". Y es que, aunque Tuenti lo compra Telefónica y cambia de enfoque, de la empresa original sale un grupo de profesionales que después ha lanzado otros proyectos muy interesantes, o participado en ellos. Es cierto que hicieron Tuenti posible en parte porque cogieron la ola en el momento adecuado. Pero, aunque hay gente que combina haber pasado por empresas en el momento oportuno, hay un grupo de empresas que llevan muchos años dando cantera de directivos y emprendedores.

Estamos en un momento de cambio. Hace no muchos años el mundo de Internet era muy inmaduro y aún así se manejaban muchos usuarios y mucho dinero. ¿Qué teníamos la gente de Procter, de consultoría, banca de inversión y demás, para ofrecer? El diferencial es que habíamos trabajado en el "mundo offline" y conocíamos cómo se comportaban las empresas más tradicionales. Otro factor importante es que los que veníamos de consultoría y similares estábamos acostumbrados a trabajar durante muchas horas al día (no había horarios). En un mundo nuevo y cambiante eso era clave para aprender (como dije antes, todo es experiencia y sólo se gana con horas de trabajo). Hoy entras en el mundo de Internet y mucha gente cree que todo es tener un puf, un futbolín y hacer fiestas por la noche. Si solo has vivido eso con 30 años te quedas estancado, mientras que si has venido de otras culturas como la de Procter, y sabes lo que es vender a supermercados cada día; o vienes de banca de inversión o consultoría, dónde a veces tienes que quedarte hasta las 3 de la mañana trabajando, ya estás curtido, sabes que no todo es fiesta. Hay fiesta, pero también trabajo, "work hard, play hard". Yo creo que en Internet se ha vendido la imagen mucho de que solo existía la parte "cool" o "guay", y por eso hubo mucho fichaje erróneo. Jóvenes y no tan jóvenes que no se adaptaron a que detrás de todo esto tiene que haber mucho trabajo o no funciona.

Pero también ha habido mucha gente que, aparte de coger la ola, ha trabajado mucho y lo ha hecho muy bien. Llega un momento en el que, por ejemplo, a los jóvenes que hicieron crecer Tuenti y otras compañías hay que admirarlos. Es más, creo que han demostrado que el joven de veinte años español es tan bueno como el americano o el inglés. Y la brecha, ese "gap" que existía con el mundo anglosajón, se va estrechando.

Ahí la clave es que la generación de veinte años sepa encontrar las vías para entrar y desarrollarse en el medio, porque de otra forma reducir ese gap va a ser complicado.

Mira el caso de Regreso al Futuro. Se cumplió la fecha en la que el protagonista iba al futuro en la película y entrevistaron a Doc (Christopher Lloyd) en vivo. De repente miró el móvil del presentador y empezó a decir "pero, ¿qué tenéis aquí? Un ordenador con un procesador que es una maravilla" y empezó a dar datos científicos, a lo que le contesta el entrevistador: "Sí, bueno, lo usamos para mandarnos emojis por WhatsApp". Es verdad que tienes una oportunidad magnífica como joven porque tienes las herramientas, pero si sólo las utilizas para mandarte fotos de nada vale.

Creo que una de las falacias que puede provocar Internet es que hace que las cosas parezcan mucho más fáciles de lo que son. Los YouTubers famosos, si no fuesen YouTubers, muy probablemente tendrían éxito en otra cosa porque es gente muy buena en crear contenido o imagen personal, o una comunidad de seguidores 

El hecho de tener la tecnología no implica tener una mayor ventaja, ventaja es lo que hagas con esa tecnología.

Ahora hay un boom con el tema de los nativos digitales y cómo dominan la tecnología, y empieza a haber gente muy crítica con estas ideas. Leí un artículo hace poco que decía que nosotros crecimos con la televisión, lo que para nosotros no era una tecnología, sino algo que estaba ahí. Creo que era Negroponte quién explicaba que, para que una tecnología lo sea, no debía existir cuando tú naciste, en ese caso era un servicio, porque no habías visto el antes y el después. Nosotros crecimos con la televisión, pero no hemos sido todos expertos en desarrollo de tecnología audiovisual ni en contar historias en formato video gráfico. La nueva generación que viene utiliza tecnologías móviles intensivamente, pero a nivel de usuario. Así que habrá una base de consumidores más grande porque están acostumbrados a utilizar estos dispositivos nuevos, pero eso no necesariamente quiere decir que tengan que ser mejores programadores o mejores creadores de producto digital. Salvo que se dediquen a ello específicamente. Estaba pensando por ejemplo en lo que los YouTubers están haciendo ahora.

Ser YouTuber y vivir de ello es algo que tiene muchísimo mérito, pero creo que esos son muy pocos. Cuando preguntas a tus hijos qué quieren ser de mayor, muchos te dicen que futbolista, como Ronaldo o Messi. Y como padre le das una palmadita en el hombro a tu hijo sabiendo que eso es imposible. Con Internet es lo mismo, pero cuando eres adulto. Tienes 23 años y quieres ser como Mark Zuckerberg, pero hay que darse cuenta de que a eso llegan muy, muy pocos. Con los YouTubers ocurre lo mismo. Es verdad que algunos están haciendo mucho dinero. Pero, en España, ¿cuántos? ¿Veinte? ¿Cincuenta? ¿Quizás cien viven de ello? No son dos millones. Creo que una de las falacias que puede provocar Internet es que hace que las cosas parezcan mucho más fáciles de lo que son. Los YouTubers famosos, si no fuesen YouTubers, muy probablemente tendrían éxito en otra cosa, porque es gente muy buena en crear contenido, o imagen personal, o una comunidad de seguidores. Hay que quitarse el sombrero con gente como ElRubius, gente que comunica muy bien y que probablemente serían grandes comunicadores en cualquier medio. Eso que dicen de "ahora voy a ser un YouTuber porque mira qué fácil es", no es verdad y por eso son muy pocos los que alcanzan el éxito.

Volviendo a lo de antes, yo creo que nos está faltando sacarle partido a la tecnología. Por ejemplo, hablaba antes del ejemplo del ruso en Tenerife. Gracias a las tecnologías e Internet puedes aprender ruso, mientras que cuando yo tenía veinte años o ibas a una academia o no podías hacer mucho más. Ahora bien, si no usamos Internet para eso… Yo creo sinceramente que el problema es que todavía no hemos entendido cuál es el uso apropiado y sobre todo lo usamos para entretenimiento y comunicación, no para formarnos o hacer negocios.

Entrevistamos también a Bastian y Fabienne, fundadores de 2btube, que es una de las multichannel network (MCN) más importantes del mundo y de las primeras en España. La existencia de este tipo de empresas es para mí una demostración de evolución del mercado YouTuber. Se ha pasado del "one man band" o "one woman band" a que los YouTubers se dediquen a generar contenido, que es lo que hacen bien, mientras que la agencia se dedica a la parte de marketing, comercialización y monetización. Bastian nos decía que comenzó en este proyecto porque sus hijas, que son de edad parecida a tus hijos, no veían la televisión, sino que todo lo veían por Youtube, ya fuese por entretenimiento o por aprender con tutoriales, etc. Esto está muy relacionado con ese proyecto de Aprenderaprogramar, que entiendo que va enfocado a esa nueva generación que viene por detrás.

Esta generación necesita tener nociones de programación. Tú cuando aprendes inglés no aprendes inglés para escribir un libro, tú aprendes inglés porque es útil usarlo en tu día a día. El error es entender la programación exclusivamente como vía para ser programador. Mi objetivo con Aprendoaprogramar no es que los jóvenes sean programadores profesionales, sino que sean capaz de entender a las máquinas, cómo hablan y cómo nos relacionamos con ellas. Y quiero entenderlas porque, como estamos viendo con la robótica, la domótica y demás, vamos a convivir con cada vez más máquinas. Por ello tenemos que entender por qué pasan algunas cosas o cómo "piensan" las máquinas o qué se les puede pedir: hay que entender qué es la programación y lo que hay detrás. Y es ahí donde surge Aprendoaprogramar, con el objetivo de que se entiendan qué posibilidades hay en la programación.

¿Está pensado para todas las edades o en principio solamente para niños?

Por ahora es solo para niños. La visión y el mundo ideal es que vas adaptándolo según la edad, pero ahora hemos empezado con niños de 8 a 13 años.

Volviendo a BeRuby, el proyecto es un "cashback", un tipo de proyecto que parece se están poniendo de moda recientemente. He leído una tesis doctoral y varias publicaciones académicas sobre el tema recientemente. Pero creo que cuando arrancáis BeRuby este tipo de proyectos de "devolver dinero a los clientes" no se conocían en España e incluso no se entendía bien en qué consisten. Aquí prácticamente lo testasteis vosotros, ¿no?

Sí, y por cierto, a base de muchos errores. Lo primero, ¿qué es un "cashback"? El término "Cashback" significa como decías "devolución de dinero". Es prácticamente su traducción. Tú compras y yo te devuelvo dinero. ¿Por qué usamos un término anglosajón? Porque hemos pasado por todos los términos que se nos han ocurrido y no encontramos el adecuado. Probamos con "te pagamos comisiones" o "te comisionamos", pero sonaba horroroso. Pasamos por "te pagamos dinero", que sonaba también bastante mal. Con "gana dinero en Internet" sentíamos lo mismo, así que escogimos finalmente "cashback". Lo último que estamos probando es "compartimos ingresos", que suena más o menos bien.

Cuando lanzamos BeRuby hace más de 10 años no había mercado, lo creamos nosotros y nos pasó un poco lo que le pasa a todas estas cosas, que somos muy ilusos. Todos pensamos que nuestro proyecto es el mejor del mundo, que al sacarlo al mercado la gente va a empezar a hablar de él y con el boca a boca va a crecer exponencialmente en un mes. Además, todos hacemos los mismos análisis basados en que tenemos 50 amigos, quienes se lo van a enseñar a sus 20 amigos y, así, en una semana tengo a 2.000 personas utilizando mi página. Así es como empiezas cualquier proyecto de startup, con mucha ilusión, pero ajeno completamente a lo que es la realidad. Después te das cuenta de que mandas el primer e-mail y de las 50 personas esas solo una se registra y es tu madre, que no se ha enterado de nada, pero lo hace como un favor (ríe).

No es que no tengas amigos, los otros 49 siguen siendo buenos amigos, lo que pasa es que no nos damos cuenta de que cada uno tiene sus prioridades y un montón de cosas que hacer. Yo creo que este es un poco el aprendizaje fundamental: no te fíes tanto del boca-oreja de tus amistades. Estos negocios hay que montarlos en términos más profesionales, sobre todo más de marketing. Cuando empezamos pensamos que iba a funcionar rapidísimo, pero no ha sido así. Realmente ha sido un proceso lento, un goteo continuo. Después de más de 10 años tenemos miles de compras en un mes, con un importe transaccional de más de tres millones de euros mensuales, pero no ha sido de la noche a la mañana ni mucho menos, no hay atajos.

¿Al iniciarlo cómo funcionaba? Porque en principio la idea parece sencilla pero evidentemente no lo es. Lo primero que os preguntará todo el mundo es que, si devuelves al comprador el dinero que tú consigues por intermediar en las ventas, ¿cómo generas ingresos?

Sí, suelen hacerlo. Además, me parece un poco curioso. Si yo te invito a Twitter tú no te planteas si gana dinero o no, igual que con Facebook o Instagram. Sin embargo, cuando llego yo con BeRuby y te comento que te voy a dar una parte del dinero, automáticamente me preguntas "¿y dónde está el modelo de negocio?". Pero ¿acaso has preguntado un modelo de negocio a cualquiera de las decenas de aplicaciones que utilizas en Internet? ¿Por qué a mí sí y al resto no? ¿Por qué escuchas un podcast y no te planteas si hace dinero y conmigo sí? Así que tenemos una barrera por el propio modelo de negocio con lo que a lo primero que te tienes que enfrentar es a esto.

¿Qué hace Google? Google coge el dinero de las tiendas y lo invierte en un mejor producto. ¿Qué hace BeRuby? Coge el dinero de las tiendas y se lo devuelve al usuario. Pero los dos obtenemos el dinero de la tienda, lo que pasa es que tenemos dos modelos distintos

Dicho esto, y por contestar a la pregunta, el punto importante es que yo no regalo dinero, sino que lo comparto. Por ello primero tengo que ingresar ese dinero (no creamos dinero de la nada). Cuando usas BeRuby para comprar en Iberia, Rumbo, Fnac o Booking, todos ellos me dan dinero a mí por intermediar, por enviarte a su página a comprar. Ese dinero es el que comparto contigo. Explicado así creo que más o menos se puede entender con facilidad. Ahora, explicar esto en una página de Internet, con un nombre que no se conoce y sabiendo que la gente va con prisa y no lee, es muy complicado. Es aquí donde nos hemos encontrado con la barrera principal. ¿Cómo te explico a ti en 10 segundos que te voy a dar dinero por tus compras y que no es un timo? Desafortunadamente también hay un lado oscuro de Internet donde la gente intenta aprovecharse de la ingenuidad de otros por lo que, a la hora de hablar de devolver dinero, hay muchos usuarios (lógicamente) que inicialmente no se fían

De todas formas, se ha evolucionado mucho. Hace 10 años cuando empezamos se veía muy mal esto del dinero en Internet y la gente pensaba que había gato encerrado. Poco a poco la gente entiende que no es así, sino que hay un dinero que se genera con un modelo de afiliación con las webs dónde compras, por ejemplo, y parte de lo que se genera se te devuelve. ¿Qué hace Google? Google coge el dinero de las tiendas y lo invierte en un mejor producto. ¿Qué hace BeRuby? Coge el dinero de las tiendas y se lo devuelve al usuario. Pero los dos obtenemos el dinero de la tienda, lo que pasa es que tenemos dos modelos distintos.

¿Vosotros vais más por afiliación, por CPC…?

Al principio íbamos por todo, porque si la idea de BeRuby es "comparto los ingresos", comparto todo. Ese todo se dividía en tres áreas. Primero, comparto el dinero que hago cuando tú compras. Es decir, tú compras en cualquier tienda y la tienda me da un porcentaje, me comisiona a mí, porque te he llevado a comprar ahí. De la comisión que me da la tienda te devuelvo una parte. Esto es el "cashback" como tal. En segundo lugar, puedo monetizar tu tiempo. Te puedo pedir que dediques tiempo a ver un vídeo, a hacer una encuesta o a bajarte una aplicación y decir qué te parece dicha aplicación ¡Qué menos que remunerarte por ese tiempo que has utilizado! Por tanto, en ese modelo de pagar por tu tiempo entraría el coste por visualización (CPV), el coste por click o el coste por encuesta. El tercer modelo es pagarte por tus datos. Te pido que me des tu email, tu teléfono y tu dirección postal para dárselos a un banco o a alguien para que te venda algún producto. Y ellos me pagan por el "lead", por la información.

Inicialmente partíamos con esa visión más global, de forma que pagábamos al usuario por cualquiera de las anteriores. Con el tiempo nos hemos ido enfocando en la parte de compras que es donde más valor creemos que se aporta tanto para las marcas/anunciantes como para los usuarios.

Siempre que aparecen modelos de negocio de este estilo uno de los grandes problemas es explicárselo a los potenciales clientes porque a menudo no lo ven o no quieren arriesgar y ser los primeros en probar. Por ejemplo, cuando trabajas con gente que quiere dedicarse a ofrecer servicios en marketing de comunicación, medios y redes sociales, y sus clientes son pequeñas empresas, lo primero que tienes que hacer para justificar a la empresa lo que te va a pagar, es explicarle cómo le creas valor. Normalmente comparando con lo que hacen actualmente. Por ejemplo, podrían poner un anuncio en un periódico pagando un precio determinado y para conseguir que les vea un público objetivo, o pueden realizar acciones de comunicación en redes sociales con las que consigues que te vea también un grupo de gente segmentado, pero en este caso puede ser únicamente por el coste del tiempo que se invierte en ello. Sin embargo, este concepto todavía cuesta mucho de entender, un poco por lo que hablamos antes sobre la cultura.

En vuestro caso es un modelo que se puede relacionar bastante con los cupones descuento. En Estados Unidos la gente los ve como billetes, es su dinero y se lo tienen que devolver. Aquí en España la verdad es que la mayoría de gente no les hacemos mucho caso, todavía no es un mercado muy desarrollado culturalmente. O quizá lo fue, pensando en mi abuela, pero nosotros hemos dejado de verlo así.

Cierto, aunque todo ha cambiado mucho recientemente En los últimos años sí han aparecido muchas empresas de cupones, códigos descuentos, ofertas, etc., por lo que creo que ha habido bastante cambio cultural. Igual es generacional, pero los jóvenes ven con buenos ojos el buscar el mayor descuento posible (y presumen de ello). A los que somos un poco mayores, nos da reparo ir a un restaurante con un cupón para que la cena nos salga más barata (¡casi, hasta lo ocultamos!). La tendencia es muy positiva por lo que estamos bastante ilusionados con los próximos años.

Un malentendido más importante es que la gente cree que por ahorrarme dos céntimos no merece la pena la molestia o el esfuerzo de darse de alta en un servicio como el nuestro. El problema es que no son dos céntimos y un usuario puede generar 200 o 300 euros de ahorro al año. Hay muchas cosas que hacemos en Internet sin darnos cuenta, como reservar viajes a comprar libros, perfumes, informática o moda, donde podemos generar bastante ahorro con un cambio de hábito muy pequeño. El modelo del "cashback" es complementario a muchos otros en los que la gente ahorra dinero o gana ofertas.

¿Con qué equipo estás trabajando ahora en BeRuby más o menos?

Doce empleados, más o menos de 35 años de edad media.

De hecho, cuando lanzaste BeRuby tú tenías también... 25 años y meses, ¿no? (ríe).

Jaaajaja. Casi... tenía 35años.

Según el GEM, el Global Entrepreneuship Monitor, la edad media del emprendedor español son los 39 años.

¡Vaya! Yo que siempre he pensado que iba tarde y resulta me quedé dos o tres años antes (ríe).

Bueno, luego te cuento mi investigación sobre "teenpreneurs", que crean empresas con 14, 12 e incluso 8 años. Vamos, que se nos ha pasado el arroz.

La verdad es que sí... Nosotros ya te digo que lo lanzamos con 30 y pico, pero no se ha buscado esta edad media, es un poco la que ha tocado, igual que tampoco se ha buscado la paridad per se pero la tenemos.

¿Qué hacéis en BeRuby y qué externalizáis?

Prácticamente internalizamos todo lo que consideramos crítico. Al final yo veo Internet dividido en tres partes críticas. Por un lado, la parte de producto, que sobre todo se basa en la tecnología y el producto que ve el usuario. Otra parte es captar usuarios, lo que sería el área de marketing. Y por último, monetizar, la parte comercial. Si quieres plantearte un proyecto nuevo piensa en esas tres partes: qué producto tengo, qué usuarios voy a tener y cómo voy a hacer dinero.

¿Cómo habéis utilizado las redes sociales en todo este proceso de lanzar BeRuby y crecer?

Con aciertos y con desaciertos. Al final yo creo que desde la empresa hemos malentendido las redes sociales, en el sentido de que las redes sociales no fueron diseñadas para la comunicación usuario-empresa, sino que nosotros como empresa hemos invadido a la gente en su espacio personal. Es como si estás en una conversación en un bar y entramos nosotros como empresa a venderte algo.

¿Cómo vender a través de redes sociales sin ser intrusivos? Si bien hemos tenido algún acierto con alguna acción específica, la verdad es que después de diez años, nosotros todavía no hemos dado con la tecla. Nuestro enfoque en redes sociales ha sido muy racional, ofreciendo BeRuby por una serie de razones específicas, y creo que ahí hemos fallado. Las redes sociales deben tocar el aspecto más emocional. Pero, como comenté antes, la verdad es que no ha sido hasta ahora nuestra principal fortaleza.

¿Qué otras redes estáis probando además de Twitter y Facebook?

Pinterest lo tuvimos en su día y nos hemos pasado a probar con Instagram, porque Instagram nos da mucho juego con la parte más emocional, con las imágenes. Volviendo a lo que dije antes, si mi objetivo como BeRuby es que tú te permitas caprichos, que es el enfoque nuevo en vez de el de darte dinero, yo lo que te pido es que me pases una foto de lo que te has comprado y la subo a Instagram. Además de esto tenemos cuenta en Google Plus pero no lo utiliza mucha gente. Y poco más.

¿No os habéis planteado LinkedIn en ningún momento para vuestro proyecto?

A nivel personal sí, a nivel de empresa no, porque lo que pasó siendo una red más o menos de profesionales se ha masificado. Personalmente en LinkedIn no sé si supero ya los 6.000 contactos, se me ha ido un poco de las manos. Lo utilizo para entrar en contacto con otras empresas, pero aparte de eso, no lo vemos para BeRuby.

En 10 años, ¿2 millones de clientes recurrentes y fieles?

No exactamente. Nosotros llegamos a tener hace un par de años más de tres millones de usuarios en la base de datos y es absurdo. ¿Para qué quiero yo tres millones de usuarios en la base de datos, cuando sé que dos millones realmente no lo son, sino que simplemente han dejado su correo, han pasado por ahí y ya ni se acuerdan de mí? Por eso empezamos una limpieza y durante una etapa importante creo que hemos sido los únicos en España, que cada vez que llegábamos a la oficina y veíamos que teníamos menos usuarios en la base de datos, ¡nos alegrábamos! Hemos hecho un ejercicio radical de limpieza y hemos eliminado dos millones de usuarios. Pero ahora sé que ese millón de usuarios que han quedado y con los que me comunico son los que compran y son activos. Por tanto, lo que era antes presumir de tres millones de usuarios en nuestra base de datos, se ha convertido en tener un millón de usuarios, pero más rentables. En España teníamos, por ejemplo, más de 700.000 usuarios y lo hemos dejado cerca de medio millón, eliminando 200.000 usuarios, pero los que están ahora son usuarios buenos que nos crean valor y a los que aportamos.

En mi opinión, lo que pasa es que en Internet se audita muy poco o nada, por lo que nadie tiene datos y sentimos la inclinación de aparentar ser el más grande. Hemos entrado en un círculo vicioso donde la gente habla de millones como si nada. Decir que tienes ocho millones de usuarios registrados en España es un disparate, la mayoría serán inactivos. Aquí yo creo que hay que poner un poco los pies en la tierra, por eso, aunque tuvimos 3 millones de usuarios, sabemos que la cifra real era de un millón y que los demás estaban ahí, pero valían más bien poco.

Esto me recuerda a aquella frase "en dinero y santidad, la mitad de la mitad".

¡Exacto! Tampoco nos creamos nuestras propias mentiras, porque suena muy bien decir que tienes tres millones de usuarios, pero sé realista porque de esos tres, hay dos que no valen para nada y te están suponiendo un coste de gestión, mantenimiento, etc.

¿Futuro de BeRuby?

Buena pregunta. Cuando lanzas una empresa tienes que plantearte qué quieres hacer con la compañía y debes empezar el día uno. Pero es que además en Internet puedes seguir dos modelos básicos. El más conocido es el modelo que siguen quienes quieren hacerse millonarios, buscando rondas de financiación, crecer muy rápido, pensar en el "exit", y finalmente una de dos: o fracasan del todo, o terminan siendo casos de éxito y millonarios (desafortunadamente no pasa muy frecuentemente). El otro es el modelo de hacer una compañía sostenible, rentable y que va a su ritmo, pero sin pensar en la venta a una empresa más grande, en una salida a bolsa ni en un crecimiento agresivo a costa de beneficios.

Estamos en España en un modelo donde dicen que tienes que crear una empresa y levantar dinero de lo que llaman "business angels", de ahí poder crecer para llegar a llamar la atención de un VC (Venture Capital) y así entrar en un ciclo que a lo mejor no es el tuyo (...) Quizás tu modelo es el contrario y sólo buscas un proyecto rentable del que puedas vivir… 

El primer modelo es el que buscan las start-ups en general, es decir, yo quiero que me entre mucho dinero y gastarlo en crecer muy rápido. BeRuby está en el segundo modelo. Personalmente te digo que nunca nos planteamos que había estas dos opciones, simplemente el tiempo nos llevó a ser una compañía rentable que genera beneficios y va creciendo a su ritmo. Nosotros estamos en un modelo de crecimiento más lento, nuestro crecimiento anual está en torno al 15%, pero es una compañía que da dinero y cada año da más. En el futuro probablemente sea una compañía que se pueda mantener así, quizá con otros proyectos y ofreciendo o haciendo muchas otras cosas. Lo que se conoce con el tecnicismo de "cash cow".

En una entrevista reciente con Izanami Martínez, fundadora de Nonabox, hablamos de este mismo tema con exactamente esa perspectiva. Ella llegaba a la misma conclusión que entiendo que llegas tú: o lo decides desde el día uno o cambiar de un modelo a otro es prácticamente imposible.

Efectivamente, yo creo que es complicadísimo ese cambio de estrategia. Estamos en España en un modelo donde dicen que tienes que crear una empresa y levantar dinero de lo que llaman "business angels", de ahí poder crecer para llegar a llamar la atención de un VC (Venture Capital) y así entrar en un ciclo que a lo mejor no es el tuyo. Si tú, al inicio de tu proyecto, no sabes realmente lo que quieres, puedes encontrarte desarrollando una compañía que te gusta, pero teniendo unos accionistas al lado que están decidiendo por ti o te están llevando a un modelo de empresa en el que no crees. Quizás tu modelo es el contrario y sólo buscas un proyecto rentable del que puedas vivir... En este modelo no es adecuado tener inversores por lo que hay que decidir el primer día qué modelo quieres seguir.

Yo creo que tienes que ser consistente, lo que vayas a hacer también depende de lo que tú quieras hacer en la vida y todo no lo vas a poder tener. No puedes buscar un modelo de crecimiento rápido, ganar mucho dinero y pretender salir todos los días a las 5 de la tarde del trabajo para irte con los amigos. Tienes que decidir dónde están tus prioridades y el tiempo que quieres "sacrificar" para ver el modelo de crecimiento que buscas.

Comentabas antes tu experiencia con Ask y con Yahoo a nivel internacional. Actualmente hay mucha presión por la internacionalización, como solución a los problemas de muchas empresas e incluso del país, o como opción para crecer. ¿Cuál es tu experiencia al respecto?

En Yahoo y en Ask el planteamiento de internacionalizar ya estaba hecho y yo simplemente ejecutaba. En BeRuby fue distinto y tanto la expansión inicial como la contracción posterior fue decisión, o equivocación, mía. Nosotros lanzamos demasiados países muy rápido y, cuando paramos y pensamos lo que queríamos, salió una pregunta embarazosa: "¿para qué quiero yo lanzar Países Bajos cuando sólo tengo tres usuarios o Inglaterra con 5 usuarios?" Al final, fruto de volver a racionalizar, nos hemos vuelto a enfocar más en los mercados que dominamos. La internacionalización está bien tenerla como plan, pero como proyecto inicial es mucho mejor pensar primero en local y, cuando domines el local, vete a por el siguiente paso. Si vas directamente a internacional muy pronto te puedes encontrar que son demasiadas batallas en mercados que desconoces. Piensa en varios idiomas, piensa en varias unidades monetarias, piensa desde el día uno en internacional, pero ejecuta en local, no salgas a los mercados sin dominar eso antes. Cuando estés preparado para salir a otro mercado, como has pensado ya en internacional antes, lo tendrás todo preparado, pero no lances 20 mercados a la vez. Nosotros lo hicimos en BeRuby y fue una locura, además de un error estratégico.

Es la impresión de toda la gente que conozco, la verdad. Es más, casi todos me dicen que, si vas a un modelo de crecimiento, de capital y alta escalabilidad, necesitas estar en otros países imperiosamente. De hecho, concretamente necesitas tener algunos países específicos de Europa con tu bandera, como UK, Alemania o Francia, lo que supone mucho más riesgo. Por otro lado, si vas a un modelo de eficiencia olvídate de la internacionalización hasta que no tengas todo lo bastante estable como para planteártelo en serio, porque al final tienes recursos limitados.

Los recursos son muy limitados y tienes que tomar decisiones con lo que tienes. Además, vas a tener que tomar muchas decisiones sin tener toda la información dado que la información también es limitada por lo que debes acostúmbrate a ello. Tomar una decisión basada en información no es lo normal, sino que muchas veces decides con más intuición que información.

Una pregunta un poco tonta porque creo que me lo has respondido implícitamente, ¿el inglés lo aprendiste en casa con tu madre americana?

Desafortunadamente no, dado que antes había el error de pensar que, si a un niño le enseñabas dos idiomas a la vez, se retrasabas un poco su habilidad en el idioma materno. Ahora bien, fui a un colegio inglés a partir de los 10 años que es donde lo aprendí, ¡y menos mal!

El hecho de saber inglés es algo que nadie duda, pero, antes de asumir que es así sin más, habría que pensar en lo siguiente: en una reunión con gente de otros países, el que suele salir mejor parado no es el que más sabe sino el que mejor se comunica en inglés. Es decir, un compañero o una compañera puede saber menos que tú en cualquier materia, pero si domina el inglés, le va a ir mucho mejor en reuniones que a ti. No se trata de saber sino de comunicar, y el inglés es cada vez más clave.

Una de las discusiones que tengo a menudo con mis alumnos universitarios es sobre las prácticas. Muchos quieren hacer prácticas en el extranjero, pero dicen no hay manera porque no saben inglés. Es la pescadilla que se muerde la cola. Mi respuesta es siempre la misma: busca trabajo en un Starbucks o un McDonald's durante unos meses aquí. De ese modo si vas a un país de habla inglesa, aunque tu inglés sea bajo, ya sabes cómo se trabaja en esa empresa y puedes aportar valor desde el primer minuto. Probablemente te contraten y ya mejorarás el inglés poco a poco, o quizá te encargarás de los clientes que saben tu idioma, o lo que sea, pero eres productivo según entras. Además, hablamos de empresas multinacionales, con un plan de producción, manual de operaciones, marketing, procesos definidos, posibilidad de promoción…

Hablando de empresas grandes, llegados a este punto en tu carrera, tras haber lanzado un proyecto como BeRuby y hacerlo rentable, ¿te ves otra vez volviendo a una empresa como Yahoo u otra empresa grande? A cualquier estructura corporativa de ese estilo, aunque no sea una empresa tecnológica.

Es una pena porque la respuesta probablemente sea que ya no me veo en una multinacional sino por mi cuenta. Y digo que es una pena porque lo que aprendes cuando creas tu propia empresa aporta mucho a empresas de mayor tamaño. Pero, en mi caso, lo pienso y me entra pereza. Aunque parezca una estupidez, cada mañana me levanto y puedo decidir que hoy no voy a trabajar si no quiero, porque tengo la libertad para decir que no voy a trabajar y para mi esa libertad vale muchísimo. La siguiente pregunta es, ¿cuántos días te has quedado en casa porque no querías trabajar? Ni uno solo. Al final te engañas a ti mismo porque no lo haces nunca, pero el tener esa libertad para mí es muy importante. La respuesta ahora es que no me veo, pero si volvemos a lo de que la vida son ciclos, igual en el futuro vuelvo a cambiar de idea.

Con la perspectiva que tienes ahora, después de todos los proyectos que has montado, si pudieras coger esa máquina del tiempo en el Delorean de Doc y volver atrás, ¿qué cambiarías? ¿Cuál sería la cosa que dirías esto si pudiera definitivamente sí que lo hubiese hecho de otra manera o cambiaría radicalmente?

Yo he cometido muchos errores. El problema es que no me gustaría cambiarlos porque gracias a esos errores, he aprendido mucho. Al final, suscribo mucho el comentario de que no hay errores sino aprendizajes que son claves en el futuro... Por ejemplo, yo tuve accionistas erróneos al principio. Cuando creas una empresa, las acciones para ti son papeles con poco valor y yo entregué más papeles de los que tenía que haber entregado a otras personas. Fue un error, pero gracias a esto valoro la importancia de cada título/acción en mi compañía. En el lado laboral hemos fichado a gente que no teníamos que haber fichado y que después hubo que despedir, pero gracias a esto mejoras procesos. En el lado de marketing hemos hecho campañas desastrosas, pero ya sabemos cuáles son... Todo esto podría cambiarlo, pero no sé si lo haría porque en el fondo todo esto al final me ha ayudado y he aprendido. Yo creo que los errores los sufres y, al cabo del tiempo, igual te ríes de las decisiones que en su día tomaste…pero es parte del juego de emprender.

Eso sí, lo que tienes que hacer es, por un lado, aprender y, por otro, intentar que otros no comentan los mismos errores. Yo creo que una de las cosas buenas que tiene el sector de Internet es que compartimos muchas experiencias para que otros puedan aprender.

¿Qué consejos darías a cualquiera que quiera montar ahora un proyecto en Internet?

Primero que esté convencido y alineado con lo que quiere, lo que hablábamos antes. Tienes que entender el motivo que te mueve: es por necesidad, porque has encontrado una oportunidad, porque te gusta el estilo del emprendedor, etc. Una vez que sabes el motivo, la siguiente pregunta es qué tipo de proyecto buscas: ¿algo para vivir tú o un proyecto a lo grande? Y por último ver si tu idea está alineada con lo que quieres en la vida: ¿prefieres dedicarle más al proyecto o a tus horas de ocio? Al final se reduce todo a: "¿tú qué quieres conseguir?". No puedes lanzarte y después ver qué quieres, debes tener todo claro desde el principio. Con la estrategia clara, lo que tienes que hacer es sentarte y planificar realmente cómo lo ves y cómo vas a hacerlo. Necesitas una planificación inicial y contrastar un poco antes de lanzarte a por el proyecto. No pasa nada por invertir unas semanas antes de comenzar un proyecto a pensar un poco si lo que estás planteando tiene sentido, si hay mercado, si resuelve algún problema, etc.

Mi consejo es ese, que todo fluya y lo que tienes en la empresa sea acorde con lo que quieres en la vida, con los valores que tienes, con tus objetivos... Esto es muy personal, y además va cambiando en función del ciclo de tu vida. Hace 20 años estaba encantado de trabajar 12 horas al día… ahora prefiero el tiempo con la familia y dentro de 10 años no tengo ni idea de lo que querré. Cada uno tiene que elegir lo que realmente le mueve en la vida.

Muchas gracias Miguel, ha sido un placer conocer mejor BeRuby y tu trayectoria profesional.

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Comentarios 1

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Carmen
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Madre mía del amor hermoso, pedazo entrevista, luego la termino. Muy interesante de momento...

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#1