Empresas y finanzas

Bombardier promueve crear una asociación de fabricantes de trenes en España

  • La compañía ve la fusión Alstom-Siemens como "una oportunidad"

El grupo canadiense Bombardier intenta promover la creación de una asociación ferroviaria española de grandes fabricantes de trenes presentes en el país, para tratar diferentes cuestiones que revierten en beneficio no sólo del sector sino también de la sociedad.

Entre ellas, cómo atraer talento a la industria ferroviaria, ya que tanto el sector como las autoridades competentes "no hemos sido capaces" de promocionarlo lo suficiente para motivar a los jóvenes, ha señalado el presidente de Bombardier en España, Óscar Vázquez, en una entrevista con Efe.

Pese a la existencia de asociaciones ferroviarias como Mafex -de la que Bombardier es miembro-, ésta engloba una industria mucho más amplia y los grandes fabricantes de material rodante como Alstom, CAF, Siemens, Talgo o la propia canadiense, "tenemos necesidades que son muy específicas", ha agregado.

Bombardier espera llegar a un acuerdo al respecto con todos ellos porque "somos uno de los pocos países de Europa" que no tiene una asociación de grandes fabricantes de trenes, ha explicado.

El sector necesita contar con una plataforma que sirva al diálogo con diferentes administraciones y para analizar cómo, conjuntamente, desarrollar mejor el sector de movilidad.

Según el directivo, hay dos corrientes fundamentales que van a modificar "sustancialmente" el transporte en general: los desarrollos tecnológico y el cambio de modelo de negocio, además de la liberalización, que hará crecer "enormemente" el mercado porque incrementará las posibilidades de movilidad y la demanda.

Vázquez está convencido de que la liberalización del transporte ferroviario de viajeros en Europa que se pone en marcha a partir de finales de 2019 "será un éxito, porque revertirá en mejor movilidad para España y mucho más negocio para el sector".

Las reflexiones sobre "cómo vamos a colaborar y qué sitio queremos tener en ese proceso" ya están encima de la mesa, y todas las empresas "estamos mirando a Renfe porque es un actor fundamental y principal en el éxito de esta liberalización".

Las operadoras públicas europeas, incluido Renfe -que tiene "un potencial enorme" y, con la nueva dirección, "estamos todos pendientes y a la expectativa de qué va a pasar"-, entienden que la liberalización será también una oportunidad importante de crecer en otros mercados internacionales.

El sector está a la espera de que Renfe lance -probablemente a principios del año que viene- un concurso público para la compra de trenes regionales y de cercanías por 3.000 millones de euros.

El nuevo equipo de la operadora está aún estudiando cuántos vehículos se van a comprar, para qué aplicaciones, en qué plazos y de qué manera se articularán las licitaciones, ha explicado.

Bombardier, que pujará por esos contratos, cree que en el caso de cercanías, aunque todavía no está definido, probablemente por una cuestión de capacidad, la solución será el doble piso.

El fabricante tiene la plataforma OMEO, que es muy versátil y flexible y que puede servir tanto para aplicaciones de cercanías como regionales e incluso Intercity, con unas configuraciones diferenciadas.

En el caso de trenes regionales, dispone, asimismo, de la plataforma Telent 3, que se está operando en Europa central, y Aventra, en Reino Unido.

La fusión entre Alstom y Siemens, "una oportunidad"

En cuanto a la fusión entre la compañía francesa Alstom y la alemana Siemens, pendiente de la aprobación por parte de los reguladores, Vázquez dice que Bombardier la ve "más como una oportunidad que como un riesgo" para otros fabricantes.

Si la operación se produce, la Comisión Europea (CE) asegurará que se haga en términos que no perjudiquen la competencia, teniendo en cuenta el interés general en todos los países de la Unión Europea (UE), ha explicado.

En el caso de que la fusión pusiese en peligro la competencia, la CE requerirá a Alstom y Siemens, como ha hecho en otras fusiones, tomar una serie de acciones para evitar que haya una posición de dominio en los mercados, lo que significa que en algunos casos pueda haber incluso desinversiones de ciertas partes de la compañía, que podrían adquirir otras empresas del sector para completar su estrategia. 

El directivo ha puntualizado que no es el caso de Bombardier, que, de momento, cuenta con la cartera de productos, la capacidad humana, la tecnología y el conocimiento suficiente para competir en ese mercado. 

La compañía canadiense entiende, además, que aunque, al final el volumen es importante en este sector, "no lo es todo y conlleva otros riesgos, porque te conviertes en una empresa más pesada y, como consecuencia, más lenta en la toma de decisiones". 

Vázquez ha subrayado que Bombardier tiene una estabilidad como compañía y el tamaño, la capacidad y los productos adecuados para afrontar los retos de futuro, y está "motorizando" el mercado día a día para poder responder "con calma, pero sin lentitud", a los cambios que se están produciendo en el modelo tecnológico y en el de negocio de la industria ferroviaria. 

En opinión de Vázquez, los fabricantes están "bastante tranquilos" ante esa fusión (que tiene "una motivación política"), al confiar en las autoridades reguladoras, aunque no descarta que haya más movimientos corporativos en la industria en Europa, algo que, por otro lado, es inherente a la dinámica de la evolución de un sector tan competitivo como el de la movilidad. 

Sin embargo, el motivo por el que se va a seguir haciendo este tipo de operaciones cambiará y las decisiones sobre adquisiciones, fusiones o alianzas no se tomarán desde el punto de vista político, sino desde una perspectiva de eficiencia y competitividad, y cada vez será más rápida la colaboración entre compañías que, a priori, tienen aplicaciones y tecnologías diferentes. 

"Ya no hay competidores, hoy eres un competidor y mañana un socio potencial". Este cambio "se va a acelerar de manera esencial" con la liberalización del transporte ferroviario de viajeros. 

El vender solo trenes es un modelo que se va a acabar en el futuro porque lo que se busca es ofrecer soluciones completas en alianza con operadores, empresas tecnológicas, fabricantes de baterías o responsables del desarrollo de una región o ciudad, entre otros, ha matizado. 

Aunque algunas compañías, como por ejemplo Alstom, ha empezado a fabricar también autobuses, Bombardier lo descarta porque considera que hay otra gente que lo está haciendo eficientemente y con la que puede colaborar y ofrecer una solución más competitiva que si integra todo ese tipo de fabricación. 

Una compañía no tiene que hacerlo todo, sino aliarse con los principales actores para mejorar el sistema del transporte y traer nuevas tecnologías, que sean compatibles y que, al final, reviertan en la mejora de la movilidad. 

Según Vázquez, con el desarrollo de la tecnología de baterías en los próximos años, las perspectivas son "fantásticas" y todos los fabricantes van en esa dirección. 

Bombardier ha evaluado también la tecnología de hidrógeno, que están desarrollando grupos como por ejemplo Alstom, que acaba de lanzar el primer tren con esa propulsión, pero "de momento no nos parece una solución en la que queramos invertir". 

A juicio de Vázquez, tecnologías como la de baterías o condensadores "tienen más recorrido y futuro", teniendo en cuenta la operativa y su coste, y no sólo la inversión.

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Usuario validado en elEconomista.es
profundo sur
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esto es muy viejo ya, se llama cártel

Puntuación -1
#1
trenancio
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suena mas bien a rescate encubierto de talgo,lo de la meca los ha partido,lo que pasa es que en alianzas de estas ,empresas como caf que van bien,y ademas adaptandose al cambio y diversificando negocio,se las puede llevar por delante,veremos

Puntuación 0
#2