Empresas y finanzas

La crisis turca pone en la diana a BBVA, que se juega hasta 73.200 millones

  • Garanti, banco del grupo en Turquía, pierde 2.500 millones con Erdogan
  • La exposición, junto a BNP y Unicredit, suma 156.000 millones

La compleja situación económica a la que está dirigiendo el presidente de Turquía al país sitúa directamente en el centro de la diana a BBVA, con una exposición en activos en el estado turco de hasta 84.000 millones de dólares (73.200 millones de euros). El grupo que preside Francisco González controla hasta el 49,85 por ciento de Garanti, la tercera entidad más grande de Turquía.

El triunfo de Recep Tayyip Erdogan en las elecciones presidenciales del pasado 24 de junio por mayoría absoluta ha reforzado aún más su poder y su nueva línea de actuación pasa por tener un mayor control del Banco Central de la República Turca (CBRT) a través de la aprobación de un decreto que le permite nombrar a la cúpula de la institución. Las actuaciones del nuevo presidente han incrementado la desconfianza de los inversores que huyen empujados por la negativa de Erdogan de subir los tipos de interés.

Este caótico escenario ya ha pasado factura a BBVA. Garanti ha caído un 19,6 por ciento en bolsa desde el triunfo de Erdogan hasta este viernes, dejándose 2.500 millones de euros en el camino.

La brusca caída de la lira ante la negativa de alzar los tipos de interés junto con la batalla arancelaria que mantiene el presidente de EEUU, Donald Trump, con Turquía han creado la alineación perfecta para conducir de forma desbocada a la economía del país otomano hacia una crisis que ha puesto en alerta al Banco Central Europeo (BCE) ante el riesgo que puede suponer para BBVA y otros bancos de la eurozona.

El BCE, en alerta ante el impacto de la situación del país en las entidades europeas

El supervisor bancario ya ha mostrado su preocupación por las entidades con una alta exposición en Turquía, según publica el diario británico Financial Times. Además del banco del grupo azul, la entidad italiana Unicredit y la francesa BNP Paribas también cuenta con un importante negocio financiero en el país. El Mecanismo Único de Supervisión (MUS), integrado por el BCE e instrumento que vela por la estabilidad de las entidades europeas, comenzó a examinar en los últimos meses más de cerca los vínculos de los prestamistas europeos con Turquía. Aunque de momento, Europa aún no considera la situación crítica, sí mantiene inquietud ante el riesgo de que los prestatarios no estén protegidos contra la debilidad de la lira y comiencen a incurrir en impagos de los préstamos de moneda extranjera. Estos créditos representan en torno al 40 por ciento de los activos del sector bancario turco.

Una evolución negativa de la economía del país que preside Erdogan tendría un impacto inmediato en el bolsillo de las empresas y los ciudadanos y por lo tanto, directamente aumentaría los impagos a la banca. BBVA mantiene créditos con la clientela en el Estado turco por valor de 47.800 millones de euros. El grueso de esta inversión está concedida a compañías del país que acaparan el 68 por ciento de los préstamos, mientras que créditos al consumo (6.300 millones de euros) e hipotecas (4.400 millones), suman el 22,38 por ciento del saldo vivo, según los últimos datos de la entidad del primer semestre de este año.

Los cambios de tipo van directamente contra la cuenta de resultados del sector financiero

El banco tiene provisionados los préstamos al 76 por ciento, casi a la mitad que un año antes. BBVA tenía una hucha para cubrir sus créditos en el primer semestre de 2017 del 135 por ciento. No obstante, una mala marcha de la economía en el país obligaría a la entidad a dedicar más provisiones para cubrir riesgos, con un impacto en la cuenta de resultados. Además, el tipo de cambio a la baja también es un indicador que repercute directamente contra el beneficio de la compañía.

Por el momento, la ratio de mora de BBVA en Turquía se sitúa en el 4,5 por ciento, aunque hace tan solo un año era dos puntos porcentuales más bajo, posicionándose en el 2,5 por ciento. El banco encabezado por Francisco González tiene una cuota de mercado cercana al 10 por ciento en el país turco.

Riesgo en otras entidades

La italiana Unicredit tiene el 49,5 por ciento del banco YapiKredit en Turquía, la cuarta entidad privada más grande. La compañía financiera tiene unos activos en el país de 76.200 millones de euros, según informa Unicredit en su página web. El banco cuenta en la actualidad con 10 millones de clientes en el estado turco, 19.000 empleados y 1.050 sucursales. Con una cuota de mercado del 10 por ciento en Turquía por volumen de activos, YapiKredit es líder en tarjetas de crédito con una cuota de mercado del 21,7 por ciento.

Por su parte, la francesa BNP Paribas tiene el 72,5 por ciento del banco turco TEB, con 51.400 millones de liras turca (unos 7.000 millones de euros) en activos y una cuota de mercado cercana al 3 por ciento. El banco cuenta con cinco millones de clientes en Turquía, 10.000 empleados y 537 sucursales.

Las tensiones en la economía turca también están provocando una fuerte depreciación en el valor de la participación que mantienen en las entidades del estado eurasiático. Concretamente, en el caso de YapiKredit, las últimas depreciaciones de la lira han tirado el valor de mercado que posee de la participación en 1.150 millones de euros, según Financial Times. Los analistas de Goldman Sachs aseguraron el pasado 7 de agosto, según informó Reuters, que YapiKredit es el banco turco "más débil" en términos de capital.

BBVA, Unicredit y BNP suman un exposición de 156.000 millones de euros en Turquía a nivel de activos, lo que supone el 23 por ciento de la cuota de mercado.

Dominio estatal

El Estado turco controla tres entidades que suman el 31 por ciento de mercado y el 35 por ciento de los depósitos. Los otros cuatro grandes bancos privados, entre los que se encuentra Garanti, dominan otro 39 por ciento del mercado y abrazan hasta el 40 por ciento de los ahorros de los depositantes.

El sector financiero turco tiene en la actualidad una ratio de cobertura de liquidez del 122 por ciento, frente al 90 por ciento exigido por el regulador.

La economía turca vivió un crecimiento del 7,4 por ciento en el primer trimestre del año, según los datos del Turkish Statistical Institute (Instituto Turco de Estadística) por la sólida demanda interna. No obstante, los últimos virajes en la política del nuevo presidente que pasan por tomar el control de la política financiera del país presagian un retroceso en la economía para este tercer trimestre.

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