Empresas y finanzas

"Todos los objetos de más de 5 dólares estarán interconectados en pocos años"

  • La industria alerta del riesgo de "ahogarnos" en un mar de datos

La llegada de las nuevas tecnologías está transformando por completo la vida de las personas, tanto en el ámbito de la sociedad como de las propias empresas, y a un ritmo imparable. Uno de los sectores que más cambios está afrontando es el industrial, donde las compañías españolas están viéndose obligadas a evolucionar y modernizar sus procesos. Para entender las dimensiones de este cambio, elEconomista reunió ayer a un grupo muy nutrido de expertos de diferentes empresas para debatir en el Observatorio Industria Española y Transformación Digital.

Uno de los datos más llamativos de esta jornada fue el facilitado por el director de Transformación Digital de Cepsa, Joaquín Abril Martorell: "todos los objetos de más de 5 dólares estarán interconectados en los próximos años". Esto, según los expertos congregados en este evento, generará muchísimas oportunidades para todas las compañías, pero también supone un gran reto a la hora de gestionarlos.

Para Ana Otero, socia de Estrategia y Operaciones de Deloitte, "cuanto más datos tenemos, la información es más valiosa, pero también más complicada de manejar".

En este sentido, el director general de Acciona Agua, José Díaz Caneja, argumentó que "hay que ser más riguroso con lo que medimos, ser selectivos y saber qué es lo que queremos sacar". "En cualquier caso, por muy precisos que sean los aparatos de medición, para mí la diferencia es el algoritmo que te gestiona estos datos".

Datos inteligentes

En esta misma línea, Pascual Dedios-Pleite, director de Factoría Digital de Siemens, explicó que "esta cantidad ingente de datos tiene que ser gestionada de una manera apropiada. Hay que alejarse de los conceptos que se limitan solo a los mantenimientos predictivos, porque hay que ir más allá y ser capaces de generar nuevos modelos de negocio a partir de esos datos. Esto es pasar del big data al smart data".

De hecho, la multinacional alemana lleva años impulsando la transformación digital de las compañías y ha destinado más de 10.000 millones en inversiones en software. Esto se ha materializado, entre otras cosas, en la creación de MindSphere, la primera plataforma de cloud en abierto. "No habíamos visto que existiera una plataforma digital profunda para la industria, por eso hace un par de años lanzamos esta herramienta, que pretende ser la referencia para los industriales para la ubicación de manera segura de todos los procesos", explicó el directivo de Siemens. "La industria no es Twitter ni es Facebook, no hace millonarios a los que almacenan datos. Nuestra vocación es aportar valor a estos datos y ayudar a generar nuevos modelos de negocio", añade Dedios-Pleite.

No obstante, los expertos coincidieron en un elemento clave de esta transformación: la importancia de que estos cambios sean controlados por las personas. De nada sirve que se invierta muchísimo en introducir nuevas tecnologías y en modernizar instalaciones si no se tiene en cuenta a la gente que trabaja allí -ya sea desde hace años o desde hace meses-, ya que son los que van a tener que trabajar con esta transformación.

Por ejemplo, el director de Digitalización y Arquitectura de Repsol, Enrique Fernández Puertas, explicó que "estamos hablando mucho de sensorizar las fábricas, pero a nivel de empatía con los trabajadores no se presta tanta atención. La transformación digital solo será exitosa si está centrada en las personas. Esto en el comercio es muy claro pero en la industria se olvida".

Por su parte, el head of Simulation Technologies de ITP Aero, Jaime Fernández Castañeda, recalcó que "analizar el dato y saber del proceso o producto son conocimientos clave de cara a futuro. Puedes tener muchos datos, pero necesitas a una persona experta".

El reto de la formación

Por eso, uno de los temas clave que se trató durante la jornada fue los retos que enfrentan los centros educativos y las empresas respecto a la necesidad de nuevos perfiles.

Para Óscar García Suárez, director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid, la clave se basa en una formación generalista. "Lo que pretendemos es formar a personas para que sean ingenieros y tengan la capacidad de estar aprendiendo toda la vida. La tecnología cambia rapidísimo y no sabemos qué perfiles se van a necesitar en un futuro. Por eso, queremos dar una enseñanza muy amplia". "Por ejemplo, cuando yo estudiaba esperaba que el profesor llegara a su despacho para poder hablar con él, ahora los alumnos se comunican conmigo a través de Instagram. Nos tenemos que adaptar a los nuevos tiempos: lo presencial ya no es la única manera. Estamos dando pequeños pasitos con nuestros medios con mucha voluntad, intentando adaptarnos a lo que necesita la profesión", añadió García Suárez.

Por su parte, el directivo de Acciona Agua reclamó que haya gente que tenga también un "enfoque más diferente y especializado". "Es complicado estar al día en la formación que tienes que dar, pero tienes que tener la posibilidad de completar esa formación sólida generalista con algo que te guste y que te vaya a aportar más valor profesional a futuro", argumentó Díaz Caneja.

Juan Ignacio Castro, Digital Transformation Officer de Airbus Defense & Space, hizo un poco de autocrítica y añadió que "las empresas grandes nos tenemos que mirar el ombligo, no siempre somos los mejores empleadores. Tenemos que ser capaces de motivar a las personas para que desarrollen sus capacidades". "Tenemos una gran oportunidad en España porque contamos con profesionales cada vez más formados, pero hay que invertir en estos profesionales. Uno de nuestros intereses prioritarios es buscar gente con capacidad para la toma de decisiones. Esa capacidad de liderazgo es muy importante", destacó el directivo de Airbus.

El asunto de la formación desembocó en el tema de si la transformación digital destruirá empleo, pero todos los expertos llegaron al mismo punto en común. "Tenemos que mirar a las revoluciones industriales anteriores. Habrá empleos que desaparezcan y otros que se van a crear. La diferencia con las anteriores es que el 75% del empleo se va a hibridar: es una carrera con la máquina, no contra la máquina", argumentó el directivo de Cepsa.

Por su parte, el experto de Siemens puso como ejemplo su fábrica de Amberg (Alemania). "La última vez que estuve en esa planta hace tres años había menos personas y más robots. Me quedé impactado y pregunté a Recursos Humanos. La respuesta es que somos un número similar de personas al que había en mis anteriores visitas, pero había habido una reubicación de puestos. La tecnología nos está permitiendo evolucionar como individuos y acceder a otro tipo de trabajos", explicó Dedios-Pleite.

La ciberseguridad, clave

Paralelamente, otra de las grandes preocupaciones es la importancia de impulsar la ciberseguridad. En un mundo donde todo está conectado, la protección de los datos es algo clave. "El concepto de ciberseguridad ha cambiado mucho en los últimos años. Antes nos centrábamos en la predicción y en el control, en los antivirus. Ahora tenemos equipos especializados que tienen que asumir que van a entrar amenazas y ser capaces de atajarlas rápido. Sin embargo, no podemos hablar exclusivamente de ciberseguridad, hay que estudiar también el tema de la seguridad física. Las máquinas pueden hacer daño a las personas, por eso tenemos que tener un control y un conocimiento sobre qué metemos en las fábricas", explicó el directivo de Airbus.

Uno de los casos de éxito en este sentido es el de Azucarera (AB Sugar Company). Su directora de Estrategia, Ada Villafafila, explicó que "en el sector alimentario, la seguridad es algo clave, lleva implantada en la industria desde hace años y creemos que la ciberseguridad se debe traducir también en seguridad para las personas. Es una prioridad estratégica y está en todos los comités. Hemos creado un grupo transversal que se encarga de velar por toda nuestra información y por la de nuestros clientes. Además, estamos trabajando en la concienciación de todos nuestros empleados, hacemos cursos obligatorios y nos testamos continuamente en tratamientos de datos sensibles. Hemos visto una evolución muy positiva, la gente cae menos y reporta mucho más rápido. La capacidad de reacción ante un incidente es clave".

"Falta un impulso por parte de la Administración, queda mucho por hacer en materia de ciberseguridad respecto a otros países. Hay que ser conscientes de la importancia de tener un control absoluto de las infraestructuras estratégicas", explicó el responsable de Acciona Agua.

El directivo de Siemens alabó en este sentido la labor que realiza Incibe y tildó de "referente" su laboratorio de León, en el que colaboran, y explicó la importancia de que las pymes tengan un sitio donde puedan dirigirse para mejorar la ciberseguridad.

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