Empresas y finanzas

El golpe del adiós de Barcelona a la EMA: una pérdida que impide ganar 5.000 empleos y hasta 1.600 empresas

Barcelona no acogerá la sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés). El Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) eligió ayer a Amsterdam como nueva ubicación para el organismo en un Consejo de Asuntos Generales celebrado en Bruselas. De Guindos cree que la pérdida de la EMA es "consecuencia" del secesionismo.

La capital catalana quedó eliminada en la primera ronda de la votación y se queda sin los cerca de 5.000 puestos de trabajo adicionales de alto nivel que se calculaba aportaría la llegada de la EMA a la ciudad. Además, no se podrán aprovechar las ventajas económicas que traería consigo, en forma de viajes de negocio, traslados de empresas extranjeras y aumento de oportunidades para empresas locales; muchas con una elevada especialización en el sector.

Porque más allá de la pérdida de empleos potenciales, Barcelona también deja escapar más de 35.000 visitas anuales que la agencia recibe de asistentes a reuniones de todo tipo y, sobre todo, un ecosistema de más de 1.600 empresas que rodean la EMA en su actual sede en Londres, de acuerdo con previsiones de la Generalitat. La Agencia debe dejar la capital británica como consecuencia del Brexit y se espera que, junto a ella, las compañías de su entorno la sigan, lo que supondría un gran impacto para el conjunto de la industria.

La candidatura barcelonesa estaba considerada una de las mejores a nivel técnico. El Col·legi de Farmacèutics de Barcelona incidió en ese aspecto al afirmar que la capital catalana era "el principal polo de investigación del Sur de Europa". Algo en lo que coincidió Farmaindustria, que remarcó en un comunicado que España se sitúa "en el primer nivel internacional en conocimiento y experiencia sobre el medicamento". Además, Cataluña es un centro económico del sector, ya que congrega a un 45% del negocio farmacéutico español. No obstante, la situación política podría haber influido en la decisión, porque, además, el descarte fue muy rápido.

En declaraciones a elEconomista, el presidente de Pimec, la patronal de pequeñas y medianas empresas catalana, Josep González, describió el rechazo de la UE en primera ronda como una "triste sorpresa", aunque no quiso relacionarlo con la situación política: "otras ciudades también han sido descartadas", apostilló. "Lamentamos la decisión por el impacto que tiene en las pymes y porque suponía atraer empleo de alta cualificación", añade González.

Para la ciudad catalana era una importante oportunidad a largo plazo, que le permitiría consolidarse como un hub internacional dentro del sector, con la consiguiente atracción de inversiones. El presidente de la Asociación Catalana de Entidades de Salud (ACES), Josep Ignasi Hornos, aseguró en septiembre a este periódico que "después de los Juegos Olímpicos, era lo mejor" que le podía pasar a Barcelona. Tras conocer la noticia de la EMA, Hornos lamentó que la incertidumbre influyera en la decisión final, aseverando que "la política prevalece sobre los motivos técnicos y profesionales".

La CEOE también se pronunció y aseguró que "lamenta profundamente" que Barcelona no haya sido la ciudad elegida, atribuyendo su eliminaciíón a la "inseguridad jurídica" que ha generado la ilegalidad del proceso independentista, según informó la patronal que preside Juan Rosell a través de un comunicado.

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