Empresas y finanzas

La Comunidad de Madrid rechaza por segunda vez el proyecto de Cordish

  • El Ejecutivo critica que el 63% del proyecto de ocio se basa en el casino
Maqueta del proyecto de Cordish. Foto: Archivo.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Cristina Cifuentes, vuelve a tumbar el macrocomplejo de ocio que la compañía estadounidense Cordish proyectaba levantar en el municipio madrileño de Torres de la Alameda. El Ejecutivo autonómico comunicó este viernes que el proyecto bautizado Live! Resorts Madrid no representa un impacto relevante, efectivo y duradero de suficiente intensidad en el desarrollo económico y social para la región. La resolución elaborada por la Consejería de Economía, Empleo y Hacienda de la Comunidad madrileña fulmina punto por punto todos los aspectos del proyecto, poniendo el acento en que la mayoría del negocio se basa en el juego.

A nivel regulatorio, el macrocomplejo de Cordish se integraría dentro de la figura del CID (Centro Integrado de Desarrollo) que se creó bajo el Gobierno de Ignacio González para dar entrada al fallido proyecto de Eurovegas. Un CID debe tener, entre otras características y además de impacto económico relevante, carácter multisectorial. Aunque el Gobierno de Cifuentes reconoce que el plan se segmenta en juego, hoteles, entretenimiento, comercio o convenciones, destaca que la mayor parte del volumen de negocio está en el casino, concretamente un 63%, y las visitas e ingresos que recibirían el resto de actividades vendrían derivadas del juego.

Infraestructuras

Cordish se comprometió en su plan a hacerse cargo de la inversión que requiere la ejecución de infraestructuras para el acceso al complejo de ocio. Bajo esta premisa, la empresa proyectaba el desdoblamiento de la M-224 y establecía un sistema de autobuses lanzadera desde la estación de cercanías de Soto de Henares y desde varios puntos estratégicos de la capital. La Comunidad, en este aspecto, duda de que finalmente el proyecto no suponga un coste económico para los contribuyentes madrileños, puesto que la Administración, ante la afluencia de visitantes, podría verse obligada a ampliar las infraestructuras que sirvan como nexo a estas lanzaderas. Contempla también la posibilidad de que la capacidad de las carreteras adyacentes al macrocomplejo pueda verse afectada.

"La Comunidad de Madrid [...] debe preservar la salvaguarda del interés público, garantizando que las infraestructuras y los servicios ya existentes no puedan verse alterados", esgrime la resolución de la Consejería de Economía.

En lo que respecta a la parte de ocio y cultura, la región espeta que las actividades proyectadas no tendrán destacado impacto en el sector escénico ni supondrían un aliciente para incrementar el empleo ni desarrollar la industria cultural. Asimismo, también puntualiza que el plan, a nivel urbano, no se integra en el tejido de Torres de la Alameda, sino que crea una "isla urbana" con el entorno.

Con esta pila de argumentos, la región cierra por segunda vez a Cordish las puertas de Madrid, después de tumbar su proyecto a finales del año pasado. El Ejecutivo considera que la segunda propuesta que le remitió la compañía norteamericana no tiene cambios sustanciales sobre la primera.

El macrocomplejo de ocio proyectaba 2.700 habitaciones en hoteles de cuatro y cinco estrellas, una playa de acceso público, 25.000 metros cuadrados de espacio para convenciones, 16.000 metros dedicados a gastronomía, un circo acrobático y áreas para deportes.

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