Empresas y finanzas

El interés por los trenes de lujo impulsa a las agencias especializadas

La temporada de trenes turísticos de Renfe arranca este fin de semana con casi 2.400 plazas disponibles en los de lujo -Al Andalus y Transcantábrico-, un segmento cuyas cifras positivas ha inspirado el nacimiento de agencias de viajes especializadas.

La última ha sido Luxotren, fruto de la experiencia combinada de Viajarsolo.com y Viajes Célebres, que se une a otras ya en funcionamiento como Viajerosaltren.com, que nació el pasado verano, trenesdelujo.com, turismoentren.com o aviotren.com.

Estas agencias ofrecen viajes a bordo del famoso Transiberiano, del tren que recorre la cordillera de Los Andes o el que atraviesa las vastas extensiones de Australia.

En España faltaba rellenar ese hueco en el mercado turístico de los trenes de lujo y las agencias no han tardado en presentarse en sociedad.

Luxotren, por ejemplo, está especializada en recorridos de larga distancia y en trenes como el Transiberiano, el Tren de las Maravillas (Ecuador) o el Transcantábrico Gran Lujo.

La decoración, la gastronomía adaptada a la zona geográfica y la atención de la tripulación son algunas de los reclamos de este tipo de turismo, explica Luxotren.

Según la categoría de la cabina y el tren los precios en esta agencia oscilan entre los 4.500 euros y los 22.000 euros de las suites imperiales, con un precio medio por viaje cercano a los 6.000 euros.

En España, la ocupación en estos trenes de lujo se incrementó notablemente en 2016.

Según Renfe, ese aumento alcanzó los 12 puntos porcentuales en el Transcantábrico Gran Lujo, hasta el 95,6 %; 7 puntos en el Clásico (hasta el 84,2 %), casi 10 puntos en el Al Andalus (hasta el 79,6 %) y 6 puntos en el Expreso de la Robla (hasta el 78,5 %).

Los recorridos temáticos por la geografía española a bordo de un tren singular están siendo muy demandados por los turistas extranjeros, especialmente alemanes, norteamericanos, australianos, argentinos, chinos, japoneses o rusos.

El grito muy cinematográfico de "pasajeros al tren" recobra su mayor volumen en las estaciones españolas en donde hibernan estos vagones, cuyas secuencias rememoran un pasado en el que el lujo era sinónimo de placer y estaba orientado al mismo tipo de viajero: el de alto poder adquisitivo.

Solo el Al Andalus y el Transcantábrico en sus dos versiones ofrecen 2.376 plazas repletas de detalles, de atenciones exclusivas, de paradas con historia y de paisajes con encanto.

En el segmento de trenes turísticos estándar se ofertarán esta temporada, que finalizará el 11 de noviembre, unas 28.000 plazas, una cifra similar a la de la temporada anterior.

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