Empresas y finanzas

Repsol quema 450.000 toneladas de gas en sus antorchas anualmente

  • Participa en un proyecto del Banco Mundial para eliminar el 'flaring' en 2030
  • Logra ahorrar 92.000 toneladas entre 2013 y 2015

Repsol quemó en las antorchas de sus explotaciones petrolíferas 449.009 toneladas de gas durante el año 2015, último ejercicio con datos, lo que equivale al 1% del crudo que procesa al año, más de 43 millones de toneladas. La petrolera participa en un proyecto del Banco Mundial (BM) para suprimir este gasto de combustible en condiciones normales de operación en el año 2030.

En las antorchas que coronan las explotaciones de petróleo -práctica conocida en el sector por la voz inglesa de flaring- se desperdicia mucho combustible y se emite mucho CO2. Según los cálculos del BM, unos 140 bcm (miles de millones de metros cúbicos) de gas cada año, alrededor del 4% de toda la producción global de gas, que, en caso de ser aprovechada, generaría suficiente energía eléctrica como para cubrir las necesidades de África durante un año entero. Respecto al CO2, las estimaciones son de 300 millones de toneladas anuales.

En términos económicos, el BM considera un valor de 4 millones de dólares por millón de Btu, lo que le permite indicar que el importe del gas quemado cada año asciende a unos 20.000 millones de dólares.

El 15% del gas asociado

El flaring se produce porque el gas que aparece asociado con el petróleo no puede aprovecharse, ya sea por cuestiones técnicas, regulatorias o económicas. Normalmente es una proporción minoritaria del gas asociado -del 15% junto al gas venteado, es decir, liberado directamente a la atmósfera-, puesto que el resto sí se aprovecha, ya sea reinyectándolo en el pozo para facilitar la extracción del crudo -60%- o en otros usos, incluidos los comerciales.

Eliminar totalmente el flaring no parece posible a corto plazo, puesto que también se quema por motivos de seguridad, pero, para minimZero Routine Flaring by 2030izarlo, el BM ha lanzado la iniciativa , que busca eliminar el desperdicio del gas en las antorchas, gracias a las nuevas tecnologías. En ella participan tanto países como empresas o instituciones de desarrollo internacionales.

A la iniciativa del BM se han unido 29 empresas, entre las que se encuentra Repsol. Su compromiso consiste en implementar tecnología para minimizar el envío del gas a las antorchas tan pronto como resulte económicamente viable y en publicar datos anuales sobre la materia.

Entre los años 2013 y 2015, la firma presidida por Antonio Brufau -cuyos estándares de diseño le exigen la minimización del flaring- ha reducido el gas que envía a las antorchas de sus pozos en más de un 25%, desde las 347.000 toneladas de gas hasta las 255.000 toneladas, si bien en este último año el dato global se ha incrementado en 193.000 toneladas con la incorporación de los activos de Talisman. Precisamente, la incorporación de los activos de esta firma, adquirida en mayo de 2015, es uno de los retos del momento, según comenta la empresa.

En cuanto a las refinerías, ya fuera del ámbito de la iniciativa del BM, Repsol ha instalado unidades de recuperación del gas de antorcha basadas en equipos compresores de gas.

92.000 toneladas menos

Entre 2013 y 2015 la petrolera ha conseguido evitar la quema de 92.000 toneladas de gas, gracias a las mejoras tecnológicas incorporadas a sus actividades de exploración y producción. La firma petrolera siempre mide el caudal del gas asociado a la explotación de petróleo, así como su composición, para conocer la energía que se pierde en las antorchas y fomentar posibles acciones de recuperación.

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Efede
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No es solamente el desperdicio de gas combustible, es la contaminación que ello crea en las zonas adyacentes a las refinerías. El problema medioambiental es enorme y seguro incide en la salud de las personas que viven en la zona. En Tarragona podemos apreciar por el olor según las direcciones del viento el efecto de las actividades de Repsol (y en nuestros pulmones). Por cierto, donde Repsol paga impuestos por su negocio no percibe ni sufre estos inconvenientes. En una torre tiene su centro atmistrativo técnico con miles de empleados bien pagados sin emitir contaminación alguna. Suerte que tienen algunos ¿verdad señora Cifuentes?.

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