Empresas y finanzas

El eterno problema de España con el gasto en I+D: una mirada al resto de Europa

  • Las empresas grandes son las que más gastan en Investigación
  • En España podría haber un exceso de empresas entre 1 y 9 empleados

Cada vez que se publican las cifras de gasto en Investigación y Desarrollo (I+D), España aparece la cola de Europa. Parece que puede existir cierta correlación positiva entre gasto en I+D y el desarrollo económico. Por eso puede ser interesante desagregar este dato en partidas y analizar cuáles son las que tienen mayor peso en los países más avanzados de Europa, en qué nivel se encuentra España y por qué se gasta menos que en otros países en esa rama tan relevante.

España dedicó 12.821 millones de euros a Investigación y Desarrollo (I+D) en 2014, lo que supone el 1,5% menos que un año antes, hasta llegar al 1,23 % del Producto Interior Bruto (PIB), frente al 1,26 % del año 2013. De acuerdo con los datos sobre actividades en I+D que muestra Eurostat, las empresas realizaron nuevamente la mayor parte del gasto, con un 52,9% (el 0,63% del PIB), seguidas de la Enseñanza Superior, con el 28,1% del gasto (0,34 % del PIB). La Administración Pública, por su parte, realizó el 18,8% del gasto total (0,23% del PIB), y el 0,1% restante correspondió al sector Instituciones Privadas Sin Fines de Lucro (IPSFL). 

Mientras que el apartado de Administraciones Públicas y en Enseñanza Superior, España muestra niveles similares a países con una renta per cápita equivalente y levemente inferiores a la media de la Eurozona, las empresas se quedan muy lejos de los países más avanzados de Europa. 

La Administración Pública gastó de media en el Eurozona en I+D un 0,28% por el 0,23% de España. En Educación Superior este gasto fue del 0,46% en la Eurozona y del 0,34% en España. Por último, las empresas del área euro gastaron un 1,35% de su PIB en I+D mientras que las españolas gastaron un 0,63%, es decir, menos de la mitad que las compañías de la Eurozona. 

Las empresas de Suecia, Dinamarca, Austria y Alemania son las que tienen un mayor gasto sobre PIB en Investigación y Desarrollo. Sin embargo las firmas españolas están al nivel de las eslovacas, portuguesas, polacas o incluso por debajo de las empresas húngaras. Sólo las empresas de países como Turquía, Lituania o Grecia gastan menos en I+D.

Por otro lado, en Educación Superior vuelven a repetirse unos resultados muy similares. Mientras que en Suecia, Dinamarca o Austria el gasto de este campo en I+D está cerca de alcanzar el 0,9%, en España se queda en un 0,34%. En unos niveles muy parecidos a los de España se mueven Italia, Chipre o Irlanda. 

Sobre el gasto de la Administración Pública en I+D ocurre algo curioso. Los países que promedian un mayor gasto en este apartado no son los más desarrollados: Dinamarca, Austria, Suecia y Holanda gastan menos que España en este apartado. Mientras que Eslovenia, la República Checa, Alemania o Eslovaquia presentan los gastos más elevados respecto al PIB de Europa. 

¿Por qué España no invierte en I+D?

El gasto en investigación y desarrollo contabiliza los gastos corrientes y de capital (público y privado) en trabajo creativo realizado sistemáticamente para incrementar los conocimientos, incluso los conocimientos sobre la humanidad, la cultura y la sociedad, y el uso de los conocimientos para nuevas aplicaciones. El área de investigación y desarrollo abarca la investigación básica, la investigación aplicada y el desarrollo experimental. Este tipo de gasto es de los más costosos en términos económicos, por eso en muchas ocasioens sólo las empresas grandes o medianas pueden permitirse la inversión en I+D. El menor peso de las compañías grandes en España sobre el total de empresas podría explicar parte del problema de gasto en I+D del país.

España es uno de los países de Europa que tiene un menor número de ocupados trabajando en empresas medianas y grandes, mientras que las empresas entre 1 y 9 empleados gozan de mucho más peso sobre el total que en los países más avanzados. Todo lo contrario ocurre en los países más desarrollados de Europa o EEUU, dónde alrededor del 40% de los ocupados trabajan en empresas de 250 o más empleados.

Como destaca BBVA Research, las empresas grandes suelen gozar de mayor productividad, mayor probabilidad de supervivencia, menor porcentaje de empleo temporal y más flexibilidad interna, menor volatilidad del empleo durante el ciclo de negocios, niveles más alto de capital humano, mayor acceso a financiación y, sobre todo, mayor capital tecnológico y físico por trabajador e innovación y actividades de I+D.

La estructura del tejido empresarial español podría ser un determinante clave a la hora de explicar por qué España es uno de los países en los que la I+D tiene un menor peso, sobre todo en el gasto de las empresas, que a la postre es el que más pesa dentro de esta partida.

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