Empresas y finanzas

Un recorrido por los mejores restaurantes de carretera de España

Asador Plaza Mudéjar, en Zaragoza. | eE

Regresar de las ansiadas vacaciones no es plato de buen gusto para nadie. Dejar atrás los días de descanso y relax y retomar la rutina supone para muchos un duro trago al que enfrentarse. Los expertos aconsejan volver a casa unos días antes de incorporarse a la oficina, para así lograr que el retorno a nuestro día a día sea lo más ameno posible. Y es que, por más que se quiera eludir, aquel momento que hace unos meses se veía tan lejano, está cada vez más próximo: el fin del verano se acerca. De hecho, la Dirección General de Tráfico prevé 5,9 millones de desplazamientos este fin de semana, para los que se van a movilizar a 10.000 agentes.

Cuando se emprende el viaje de vuelta, y se hace por carretera, no está de más hacer un alto en el largo camino y disfrutar de experiencias culinarias jamás pensadas al borde de una autovía. A continuación, le proponemos los mejores restaurantes en los que deleitarse con las propuestas gastronómicas que esconden.

Lagar de Milagros, Burgos

La autovía N-1 que une Madrid e Irún, más conocida como la autovía del Norte, acoge en su kilómetro 146 este afamado restaurante, que abre de 8 de la mañana a 23:30 de la noche. Desde 1998, año de su inauguración, ha mantenido el cordero lechal asado al horno de leña como una de sus especialidades más suculentas. Sin embargo, además del cordero, los platos más demandados por sus clientes son la codorniz, el conejo, el pollo de corral, el bacalao al estilo lagar, el pescado a la espalda y los escabechados caseros de pichón bravo. En su comedor se encuentra la viga de Lagar, un detalle que da nombre al establecimiento y que aporta al salón un toque distintivo. Otro de sus atractivos es la cuidada selección de vinos que forma su bodega. Predominan sobre todo las botellas de Ribera del Duero, aunque también disponen de vinos blancos de Rueda o rosados de Cigales. Además del comedor, tienen una tienda especializada en productos típicos; un mesón, en el que poder degustar los platos castellanos más populares, tales como morcilla, salchichón ibérico, riñones o mollejas; y una barra, ideal para el viajero que tenga menos tiempo en su parada en el camino.

Os do Resero, Pontevedra

Quienes vuelvan de sus vacaciones en Galicia o regresen a ella, no pueden dejar de visitar el restaurante Os Do Resero, en la salida 272 de la autovía A-52, la de las Rías Baixas. Ofrecen servicio desde las 6 de la mañana hasta la 1:30 de la madrugada. Entre sus especialidades caseras destacan el cocido, el cordero al horno, el cochinillo o cualquier tipo de carne a la parrilla. Disponen de una tienda especializada en productos tradicionales de la zona. En ella se pueden comprar desde vinos o quesos hasta una gran variedad de legumbres e incluso patas de jamón serrano A Paradanta. Muchos de los productos que aquí se venden -y que sirven en el restaurante- proceden de su granja, en la que crían ganado porcino. Además, disponen de una casa rural para todo el que necesite descansar y reponer fuerzas e instalaciones equinas formadas por varios establos para aquellos que quieran practicar hípica a lomos de uno de sus caballos.

Marino, Cuenca

Fundado en 1959, este restaurante familiar, que ya va por su tercera generación, se encuentra en la autovía A-3, a la altura del municipio de Honrubia. La carretera de Valencia es una de las más transitadas del país, por lo que esta inmejorable ubicación les es muy favorable a la hora de atraer nuevos visitantes. Además de restaurante, también disponen de un acogedor hostal, para el viajero que quiera descansar antes de emprender de nuevo el camino hacia su destino. Abierto las 24 horas del día, los 365 días del año, es el lugar perfecto para saciar el apetito en cualquier momento. Entre sus especialidades destacan la carne a la brasa, el pisto manchego y las chuletillas de cordero. Su amplio parking vigilado durante todo el día, así como su tienda dedicada a la venta de productos típicos, son dos de los servicios más demandados por sus clientes.

Rincón del Marinero, Castellón

Situado en el distrito marítimo Grao de Castellón -en concreto, Camino Viejo del Mar 131-, este restaurante acumula una larga trayectoria empresarial. Aunque fue adquirido por sus actuales dueños en 1995, lleva más de 50 años de actividad culinaria. Permite, no sólo la opción de degustar un rico plato de comida al mediodía, sino también celebrar eventos familiares y reuniones de empresa, ya que el establecimiento ocupa un total de 200 metros cuadrados. Su cocina ofrece una gran variedad de platos caseros, entre los que destaca el pescado y marisco de la lonja del Grao. Sin embargo, su especialidad es el arroz, que elaboran de diferentes formas: a banda, negro, al horno, de marisco, de bogavante e, incluso, de langosta. Sus instalaciones se completan con una amplia terraza, ideal para disfrutar de las últimas horas del día y un parking gratuito.

El Mesón de Despeñaperros, Jaén

A unos pocos kilómetros de la frontera entre Castilla-La Mancha y Andalucía se localiza este popular restaurante, fundado en 1953 en la que por aquel entonces era la carretera N-IV, que unía Madrid y Cádiz. Desde 1984, año en el que se inauguró la nueva autovía, la antigua carretera vio como la circulación disminuía día tras día. Sin embargo, eso no hizo que el mesón quedase en el recuerdo de quienes transitaban por la zona, pues han seguido desviándose unos metros para acceder al pueblo de Santa Elena. Además, disponen de una terraza-mirador, el sitio perfecto para relajarse y disfrutar de las vistas a la Sierra de Despeñaperros tras unas horas frente al volante. Además, este mesón tiene habilitado un amplio salón con capacidad para 100 comensales, por lo que quien así lo desee puede celebrar aquí su comida familiar o su reunión de empresa. Por su parte, quien vaya con algo menos de tiempo puede disfrutar de comidas ligeras en el bar del restaurante. Entre las especialidades de este negocio familiar, dirigido por Antonio López, destaca el paté de perdiz -que es de elaboración propia-, la carne en salsa de setas, los níscalos y los asados de choto.

Casa Federico, Alicante

A escasos metros de la carretera Les Marines, en Denia, se localiza este negocio familiar, experto en cocina mediterránea. Desde 1980, ofrece una variada carta en la que no faltan los arroces. Disponen desde paella de cebolla y bacalao, hasta arroz caldoso con calamar y verdura. El pescado es otro de sus mayores atractivos. Quien se acerque hasta este restaurante alicantino no puede dejar de probar la gamba roja de Denia o el lenguado a la meunière. Abierto todo el año, excepto unas semanas en diciembre y enero, tiene una capacidad para 150 comensales, así como una terraza, en la que disfrutar de los últimos rayos del atardecer.

La Majada, Cáceres

Es una de las paradas obligatorias para todo el que se dirija o vuelva a Badajoz. Con su amplio horario -abren todos los días del año, de 8 de la mañana a 12 de la noche- son muchos los conductores que se acercan por aquí para descansar del largo viaje. Desde 1982 ponen a disposición de los clientes su cuidada comida casera y sus completas instalaciones. Se encuentran a tan sólo cinco kilómetros del término municipal de Trujillo, en la autovía del suroeste. Rodeado de amplios jardines y con un aparcamiento cubierto, este restaurante tiene entre sus especialidades el chuletón de añojo vacuno, el filete tártaro, el revuelto de trigueros y el bonito. Además, disponen de una extensa bodega con vinos de la región para acompañar el almuerzo y conexión WiFi gratuita en todo el complejo.

Plaza Mudéjar, Zaragoza

La autovía Mudéjar, también conocida como A-23, acoge este popular restaurante a pie de carretera. Perteneciente al municipio de Villadoz, de la comarca Campo de Daroca, ofrece multitud de servicios en sus instalaciones, abiertas de 6 de la mañana a 12 de la noche. En el bar-cafetería se puede degustar la comida típica de la zona, mientras que la zona lounge -un conjunto de sofás y televisiones- permite descansar y disfrutar cómodamente de un combinado especial de la casa. El asador es el espacio más amplio del restaurante. Dispone de capacidad para 120 personas, por lo que es el sitio ideal para quien desee celebrar una comida o un evento. Además, tienen un menú del día y uno especial para los clientes que les visiten durante el fin de semana. Su espaciado parking, así como su servicio de duchas convierten a Plaza Mudéjar en el lugar perfecto para los profesionales del transporte.

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