Empresas y finanzas

Voluntarios contra el cambio climático: cuando un poco de tu tiempo es mucho

  • En 2019 más de 167.741 empleados participaron en voluntariado corporativo
Imagen: iStock.
Madrid

Tras un viaje a Boston, Benjamin Franklin -uno de los padres fundadores de los Estados Unidos- observó que su ciudad natal estaba mucho mejor preparada contra los incendios que Filadelfia, donde vivía. Por ello, Franklin hizo en 1733 un llamamiento público para que Filadelfia se dotara de un cuerpo de bomberos. Fruto de sus esfuerzos, hace 285 años, por estas mismas fechas, se constituyó la Union Fire Company, la primera brigada antiincendios de las colonias formada íntegramente por voluntarios, que daba servicio a toda Filadelfia con excelentes resultados.

El anterior es quizá uno de los ejemplos más antiguos de lo que el voluntariado puede lograr. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebra cada 5 de diciembre desde 1985 el Día Internacional de los Voluntarios para agradecer a organizaciones no gubernamentales (ONG), agencias de las Naciones Unidas, organismos gubernamentales y sector privado esta labor que "refuerza el compromiso cívico, protege la inclusión social, afianza la solidaridad y solidifica el sentido de apropiación de los resultados de desarrollo".

En España el voluntariado corporativo goza de buena salud. En 2019 más de 167.741 empleados participaron en actividades de voluntariado corporativo en nuestro país, lo que supone un 10,1% de la plantilla de las compañías y un incremento del 22% respecto al año previo, como recoge la última edición del Informe del impacto social de las empresas, realizado por la firma de servicios profesionales Deloitte y Fundación Seres, una fundación integrada por empresas. "Este tipo de cooperación es un win-win muy claro, porque las entidades quieren poner la mirada también en la transición energética, generan proyectos de transformación y los voluntarios lo que hacen es integrarse en esos proyectos para dar una respuesta y hacerlo de una manera profesional", explica Mar de Andrés, gerente del área Social y Voluntariado de Fundación Repsol

La vinculación entre sostenibilidad y voluntariado corporativo queda patente en proyectos como el que desarrollan voluntarios Repsol junto a la Asociación Alucinos, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para empleabilidad de colectivos vulnerables. Con ellos, y en colaboración con la empresa de reparto sostenible de última milla e inclusión social Koiki, participada por Fundación Repsol, un equipo de voluntarios de Repsol especializados en desarrollo de negocio y logística, han colaborado para abrir un centro logístico Koiki en el barrio de San Fermín de Madrid, donde la Asociación Alucinos tiene su sede. Con este centro se crearán oportunidades de empleo para colectivos vulnerables, además de contribuir a la reducción de emisiones en las ciudades, ya que la fórmula de Koiki se basa en el reparto a través de medios de transporte sostenible, a pie, en patinete o en bicicleta.  

El voluntariado social es el más extendido en las empresas españolas, con nueve de cada diez compañías con alguna iniciativa en este ámbito. Después, se sitúan las acciones medioambientales, promovidas por un 62% de las compañías, por lo que  la combinación entre ambas facetas tiene un gran potencial. Es el caso de Otro Tiempo Otro planeta, una entidad dedicada a la recogida de residuos, como el aceite usado, en la Comunidad de Madrid, y que emplea a mujeres en situación de vulnerabilidad social o víctimas de violencia de género. Con el expertise de cinco empleados de Repsol, esta empresa de inserción laboral consiguió mejorar el rendimiento de su negocio y entrar en contacto con otras empresas de reciclaje. 

Los voluntarios se llevan de su experiencia mucho más de lo que parece. "El voluntariado corporativo aporta sentido de pertenencia, desarrollo de tus capacidades y habilidades, y generar una manera de hacer para otros", explica De Andrés. "Además, refuerza la imagen de marca, al transmitir que la compañía no solo habla de lo que hace, sino que hace en realidad". 

Los datos disponibles parecen corroborar esa tesis. La percepción de que el trabajo del empleado marca una diferencia positiva en el mundo crece un 24% al finalizar el voluntariado, según el estudio Aumentar el compromiso de los empleados a través del voluntario corporativo, realizado por la red internacional para la promoción del voluntariado corporativo en Europa y Latinoamérica Voluntare, con la colaboración de Orange en España, PwC en Colombia y Fundación Repsol en España. La sensación de crecimiento personal del trabajador sube un 19%. 

"Hay otras realidades y podemos contribuir a transformarlas", como explica Mar de Andrés. A veces solo hace falta mirar un poco más allá para descubrirlas. Con un poco de esfuerzo podemos ayudar a los demás y, al mismo tiempo, hacer del planeta un lugar más sostenible.

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Comentarios 1

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Ziggy
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Con la vieja religión la santidad se alcanzaba yendo a los países o a los barrios pobres a dar de comer y a curar a los enfermos.La recompensa era la vida eterna.

Con la nueva religión la santidad se consigue circulando en patinete y tirando botellas de plástico en el contenedor correcto. La recompensa es Netflix y Amazon.

Puntuación -1
#1