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Apple crea un nuevo género cinematográfico con sus 'iPhone 13 Pro'

  • Las prestaciones de los modelos Pro y Pro Max se codean con las cámaras profesionales
  • La web se llenará de producciones caseras con enfoques de cine en el ámbito doméstico
  • El chip A15 y la ingeniería óptica 'popularizará' la magia de la profundidad de campo

Durante el siglo pasado, los directores de cine amateur se desvivían por tener una cámara semiprofesional con la que poder trasladar su creatividad. En muchos casos, el tránsito hacia sus sueños pasaba por alquilar o adquirir una simple máquina tomavistas. El prodigio era perfectamente analógico y suficiente para rodar historias familiares y flirtear con el séptimo arte. Dos décadas después, las nuevas generaciones de cineastas lo tienen relativamente más fácil que la generación de los boomers. Basta con disponer de un iPhone de nueva generación para creerse un Steven Spielberg de bolsillo. Y puestos a elegir, el iPhone 13 Pro y la versión Max Pro son lo más parecido a tener un comodín permanente en la sala de rodaje. Valen para todo. No solo son capaces reproducir la práctica totalidad de los lenguajes cinematográficos sino que, además, atesoran las funciones propias del -posiblemente-, mejores smartphones del mercado.

La nueva criatura de alta gama de Apple, que el pasado viernes se puso a la venta, ofrece más de una veintena de mejoras sustanciales respecto a modelos precedentes. Pero entre todas ellas, la videocámara merece un especial detenimiento. Hardware y software de la manzana se ponen al servicio del denominado 'modo cine'. No hace falta regleta ni vociferar el legendario luces, cámara acción. El menú ofrece prestaciones ya conocidas y celebradas como el 'Time-Lapse', cámara lenta, vídeo, foto, retrato y panorámica, estos últimos con las opciones de gran angular (x0,5), o teleobjetivo (x3), además del sistema clásico (x1). A lo anterior se suma ahora el reclamo "cinematográfico". Según explica el propio dispositivo, este modo de vídeo añade de forma automática a los vídeos las transiciones que se quieran, con enfoque y baja profundidad de campo. Además, la información básica de profundidad de imagen se guarda para poder cambiar el efecto cuando el usuario lo necesite.

Conviene estar atentos a las redes para asistir al inminente aluvión de producciones 'Made in iPhone 13 Pro'

Salvando las distancias, los nuevos iPhone 13 Pro y 13 Pro Max se codean con las cámaras de cine profesional. Basta con permanecer atento a las producciones 'Made in Apple' que en los próximos meses se harán valer en Internet. Los audaces realizadores que ya han rodado películas con el iPhone dejarán de contarse con los dedos de una mano para medirse por decenas de millares. Tiempo al tiempo. Siempre habrá quien diga que ningún smartphone podrá llegar ni a la suela de los zapatos de las cámaras de vídeo de toda la vida, pero esos serán cada vez menos.

Pero antes de zambullirse en los detalles de la videocámara de los nuevos Pro y Pro Max hay que reconocer el mérito que corresponde al microprocesador 'A15 Bionic'. Este chip, de la familia mejorada de los 5 manómetros, está diseñado para soportar 15,8 billones de operaciones por segundos. Semejante dimensión resulta imposible de comparar con nada anterior. Dispone de 15.000 millones de transistores y una GPU de 5 núcleos (frente a los cuatro del iPhone 13 -mini y el iPhone 13). Su CPU consta de 6 núcleos, de los que cuatro se destinan a la mejora la eficiencia y dos solo entran en acción cuando se demandan funciones de alto rendimiento, como es el caso del modo cinematográfico que nos ocupa.

Como es habitual en la compañía de Cupertino, el reto consiste en adelantarse a las posibles necesidades de los usuarios para crear nuevos reclamos de seducción. En este salto en el tiempo, Apple pone en las manos de sus usuarios las nuevas pantallas 'ProMotion', con una frecuencia de refresco de hasta 120 Hz cuando las condiciones de uso lo requieren. Pero cuando los contenidos son estáticos, dicha tasa puede reducirse hasta los 10 Hz, con el consiguiente ahorro de eficiencia y, por tanto, de consumo de la batería.

La nueva generación de directores de cine del iPhone 13 Pro y 13 Pro Max podrán elegir los enfoques sobre la pantalla del móvil con un simple toque de dedo. A grandes rasgos, aparece un recuadro amarillo, con una imagen perfectamente definida en todos sus valores, y otros cuadros grises en el resto de la escena. En el caso de una conversación entre dos actores, el director podrá aplicar el 'efecto bokeh' en el momento de que cada actor comience a hablar. Basta con dejar a las ópticas que hagan su trabajo. Así de simple, y no solo en tiempo real sino también durante el posterior proceso de edición.

La nueva generación de directores de cine del 'iPhone 13 Pro' e 'iPhone 13 Pro Max podrán elegir los enfoques sobre la pantalla del móvil con un simple toque de dedo.

El ultra gran angular se ha encargado de recopilar toda la información gráfica de cada escena para enfocar lo que la mirada del creador de la película decida. El resto del juego de lentes se suma a la tarea con la facilidad de quien solo necesita tocar una parte de la pantalla para enfocar o dejar fuera de foco a conveniencia. Al mismo tiempo, el estabilizador seguirá funcionando con la eficacia acostumbrada del 'iPhone 12 Pro' y '12 Pro Max' (ahora también en los modelos 'iPhone 13 Mini' e 'iPhone 13'), para inmortalizar las escenas en movimiento, sin los barridos de imagen que podría esperarse en cualquier otros móvil. Por todo lo anterior, en adelante, los vídeos domésticos del 'iPhone 13 Pro' e 'iPhone 13 Pro Max' acortarán distancias con los profesionales a pasos agigantados, con el 'efecto guau' asegurado casi en cada escena.

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