Empresas y finanzas

Invertir en almacenamiento hará que el mercado sea mucho más eficiente

  • Los expertos en renovables creen que los fondos europeos confían excesivamente en el hidrógeno

En la cuarta mesa de debate del VI foro de energía de elEconomista, Domingo Vegas, presidente de Gransolar, Ignacio Colmenares, presidente de Ence, Maria Luisa Huidobro, consejera delegada de Villar Mir Energía, Adolfo Rebollo, consejero delegado de Ingeteam y Pablo Otín, CEO de Powertis, trataron temas como la necesidad de agilizar los trámites administrativos para poner en marcha nuevos proyectos, además de la importancia de los fondos europeos y de las subastas de energías renovables más allá de fotovoltaicas y eólicas, como, por ejemplo, las de biomasa.

Los participantes iniciaron sus intervenciones retomando la cuestión de las subastas de proyectos renovables, que se había debatido en las mesas previas. Hilando con esta cuestión, Ignacio Colmenares dejó clara su postura: los proyectos de generación de energía eólica y fotovoltaica son de gran importancia para el futuro energético de nuestro país, pero el debate no debe quedarse ahí, ya que considera necesario plantear la necesidad de nuevas inversiones en plantas de energía renovable de otro tipo, como las de biomasa, como las ocho que tiene la compañía operativas en este momento, que generaron más de 1.400 GWh de energía durante todo el año 2020.

"Es fundamental que no nos limitemos sólo a invertir en subastas y aumentos de capacidad de plantas de energía fotovoltaica y eólica. Hay más cosas. En biomasa, por ejemplo, el año pasado no hubo ninguna subasta. Se espera que haya una para finales de este año, pero hubiera sido fantástico que ya se hubiese producido una", destacó el presidente.

Inversión en almacenamiento

Los ponentes de la mesa de debate también coincidieron en la necesidad de que se hagan progresos en la cuestión del almacenamiento de energía. Se trata de una cuestión clave para los próximos años en el desarrollo del mercado energético español. Si la tecnología y la inversión permiten que se almacene la energía a un coste que sea asumible, el impacto que podría tener esta capacidad puede ser enorme para la industria y los consumidores.

Domingo Vegas quiso destacar que "el almacenamiento llegará, pero hoy todavía los números no salen. Hoy no hay números que lo sustenten, pero la bajada de los costes, el aumento de la penetración de la renovable y la experiencia que se va adquiriendo nos hace estar seguros de que llegaremos ahí", señaló. El presidente de Gransolar hizo hincapié en la utilidad y los beneficios que puede tener desarrollar un sistema de almacenamiento de este tipo: "Hay mercados de almacenamiento que sirven para estabilizar redes, para dar una serie de servicios de red que se demandan y se pagan. Hoy en España no existe, pero es algo que llegará. En 10 años el almacenamiento será absolutamente vital, junto a energías como la biomasa, o la hidráulica. Es evidente que tiene que haber un componente de almacenamiento muy importante", explicó.

Por su parte, Ignacio Colmenares destacó cómo Ence está "trabajando experimentalmente en almacenamiento, lo cual haría mucho más gestionable la biomasa y cualquier otra fuente de generación renovable. Hay que trabajar en eso", considera. "Ahora, además de la cuestión de las subastas, es muy importante tener mecanismos de apoyo y de aceleración en la eficiencia económica que supone el almacenamiento, y también en la gestionabilidad," añade. Para él, es clave "tener mecanismos de apoyo y aceleración para la eficiencia económica".

De este modo, el almacenamiento se revela como un aspecto clave para amortiguar la escalada de precios que se están viviendo estos días. así lo subrayó la consejera delegada de Villar Mir Energía, María Luisa Huidobro, quien también llamó a ser más flexibles con el sistema de subasta actual. "Si hay un grupo de consumidores que quiere comprar la energía a largo plazo, se podrían plantear subastas para comprar a los generadores de renovables su futura producción". Lo que sí resaltó es que los almacenamientos son específicos, y puso de ejemplo las pilas de hidrógeno o los bombeos.

Incidiendo en los almacenamientos, el resto de ponentes señalaba que a la Administración española le queda recorrido para equiparse con otros mercados. En este sentido, Pablo Otín, CEO de Powertis, advirtió que España está todavía por detrás de muchos países en cuanto a regulación sobre el almacenamiento. "España va por detrás de otros mercados. Trabajamos con muchos mercados internacionales que ni se plantean tener plantas sin almacenamiento. En España no hay regulación para ello", explicaba.

Por su parte, Adolfo Rebollo, consejero delegado de Ingeteam, recordaba también que la tecnología va por delante de la regulación. "Estamos montando almacenamientos de litio y nos estamos asomando a la tecnología del hidrógeno", apuntaba.

El presidente de Ence también quiso recordar cómo ha cambiado el panorama en el mercado energético español en los últimos 10 años gracias a los esfuerzos que se han realizado para mejorar la competitividad de las energías renovables, algo que, si se plantea como una cuestión importante de cara a los próximos años, podría ocurrir también con la cuestión del almacenamiento.

"El precio de la energía fotovoltaica hoy en día es el que es, más bajo que el que había hace 10 años, porque se han llevado a cabo esfuerzos para hacerla competitiva. Ahora toca hacerlo en la parte del almacenamiento, de cualquier tipo (eléctrico, de combustibles... etc), y en la gestionabilidad de las plantas, en la electrónica", explica Colmenares.

Los fondos europeos

El uso que se de a los fondos que Europa está desbloqueando a los distintos gobiernos de la zona euro bajo el paraguas del plan Next Generation es una de las cuestiones más importantes en el corto plazo.

Domingo Vegas considera que estos fondos pueden ser importantes a la hora de fomentar la inversión en proyectos que no serían viables sin ayuda externa, como es el caso del hidrógeno, pero también dejó claro que hay otros puntos prioritarios en los que se debería enfocar la administración. "Los fondos europeos van a ser importantes. Hay tecnologías, como el hidrogeno, en los que son vitales, porque sin un poco de ayuda hoy no son competitivas y va a ser difícil que arranquen a corto plazo", señala.

Sin embargo, considera que "a nivel de España no van a ser significativamente importantes", y avisa de que "hay cosas que podrían ayudar muchísimo más a la penetración, como hacer más eficiente la tramitación de los proyectos. Ahora mismo hay incertidumbre enorme de cuánto tiempo tardamos desde que nos lanzamos a pedir autorizaciones hasta que se puede empezar a construir" señala. Una vez más la incertidumbre aparece como uno de los mayores enemigos de la inversión en nuevos proyectos.

Ignacio Colmenares coincide con Vegas en la necesidad de facilitar los procesos administrativos en nuestro país. "Creo que hay que alinear lo que quiere la sociedad y lo que quieren los inversores, con la regulación y la administración. El cuello de botella ahora mismo no es la financiación, ni la tecnología ni el recurso: es la tramitación y la regulación", explica.

La visión de que los fondos europeos está virando en exceso hacia el hidrógeno fue otra de las ideas deslizadas por los ponentes. Rebollo puso cifras para argumentar su postura. "El transporte es responsable del 14% del CO2 que se expulsa y si quitamos los vehículos domésticos, que pueden y serán electrificados, nos queda tan solo un 8%. Lo que digo es que el esfuerzo que se haga económicamente tiene que ir en línea con ese 8%. La mayor parte de emisión de C02 está en la energía que consumimos todos y que en su mayoría llega de fuentes que no son limpias", incidió.

Huidobro explicó que en la Comisión Europea hay una postura muy favorable al hidrógeno porque "en muchas ocasiones es complementaria con las actividades de las empresas gasistas y se aprovechan infraestructuras". Sin embargo, apuntó a que "el problema que tenemos es el desarrollo de un proyecto de planta de generación de la tecnología que sea debido a la tramitación y a la falta de acceso. A eso le unimos la incertidumbre que hay sobre cómo se puede llevar a cabo todo esto de lo que hablamos con la normativa actual". Por último auguró a que, en el calendario para el cambio climático, "vamos a ir lentos".

Colmenares también coincide al señalar cómo "los fondos europeos han generado una concentración de esperanzas excesiva en el hidrogeno, y deberían ir a por más cosas los fondos europeos. Europa debería plantearse tener en Europa una serie de industrias estratégicas para que no pase lo que nos pasa ahora. Los fondos europeos deberían alentar que haya una o dos fábricas de microchips y también de poli silicio", señala.

Problemas de abastecimiento

La industria de la energía no es ajena a los problemas de suministro que está habiendo en todo el mundo, por cuestiones como la escasez de semiconductores o la subida de los precios de las materias primas.

En la cuarta mesa de debate también se habló de estas cuestiones. refiriéndose a la inversión en plantas fotovoltaicas, Vegas destacó cómo "no sólo se trata de los precios de las materias primas. En este mercado, en la parte de los módulos tenemos una enorme dependencia de China, que tiene un control enorme en la fabricación de módulos", reconoce, y añade cómo "no es sólo ese el problema: en la parte de la digitalización, todos estamos sufriendo por la escasez de chips y semiconductores". Aunque Vegas tiene claro que los costes "van a seguir hacia abajo", también cree que "habrá algunos sustos de vez en cuando, como el que está habiendo ahora mismo".

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