Empresas y finanzas

El comercio reduce el desperdicio alimentario casi en su totalidad

  • Tres de cada 10 alimentos que no se comercializan acaban destruyéndose

Un tercio de la producción mundial de alimentos acaba desperdiciándose. Este problema, más allá de suponer un importante problema económico para empresas y consumidores, es también un problema medioambiental con un impacto social y humanitario y que afecta directamente a la reputación e imagen del sector y de la sociedad.

Su importante dimensión es una de las principales preocupaciones de las empresas del sector en España, tanto que en los últimos han conseguido reducirlo prácticamente en su totalidad, pasando de un 1,78% de desperdicio alimentario en 2013 al 0,68% registrado en 2020. Y esto, ¿gracias a qué ha sido posible?

Desde AECOC, la Asociación de Fabricantes y Distribuidores, explican que estas cifras son fruto de los planes puestos en marcha por las compañías para frenar. A pesar de que se ha reducido en más de la mitad en los últimos años, el objetivo es erradicarlo por completo. Para ello, es necesario establecer prácticas de prevención y eficiencia a lo largo de toda la cadena alimentaria; maximizar el aprovechamiento del excedente producido a lo largo de las diferentes fases de la cadena de calor y por último, sensibilizar y concienciar a la sociedad sobre este problema y la necesidad de reducirlo.

En 2020 en España, cerca de un 1% de los productos no llegó nunca a comercializarse. Esto se debe a varios motivos como el deterioro de los envases y embalajes, errores en el etiquetado o la cercanía de la fecha máxima recomendada para el consumo. De hecho, de ellos tres de cada 10 son totalmente aptos para el consumo pero no para su comercialización por lo que se donan a instituciones benéficas, mientras que otro 30% se destruye al no hallar opciones de aprovechamiento. El 0,68% que acaba desperdiciándose es sobre el total de productos listos para comercializar.

Semana contra el desperdicio

Con el objetivo de erradicar este problema, AECOC celebrará a finales de septiembre la cuarta semana contra el desperdicio alimentario. Una iniciativa que va a implicar a empresas, administraciones y ciudadanos para sensibilizar a la población sobre el valor de los alimentos y tratar de prevenir su desperdicio.

El acontecimiento implicará a empresas de todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde productores y grandes centros de distribución hasta asociaciones de consumidores. Además, el encuentro contará con la colaboración de diferentes ayuntamientos, que un año más, tendrán un papel fundamental a la hora de dar visibilidad a las acciones de concienciación ciudadana sobre la importancia de reducir el desperdicio de alimentos en España.

AECOC ha puesto también a la venta el libro solidario 'Estrellas contra el desperdicio'. Todo el dinero recaudado se destinará a la FESBAL (Federación Española de Alimentos).

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