Empresas y finanzas

El aceite de oliva español busca recuperar el liderazgo perdido en Estados Unidos

  • Nuestro país paso de primera a tercera posición por los aranceles de Trump
Valladolid/Madrid

El acuerdo entre la UE y Estados Unidos para suspender durante los próximos cinco años los aranceles de la administración norteamericana que gravaban a muchos productos agroalimentarios españoles ha hecho recuperar la confianza del sector del aceite de oliva para retomar el liderazgo perdido en el que es su mercado más estratégico fuera de la Unión Europea.

La imposición de aranceles adicionales del 25% a los aceites de oliva españoles envasados por parte de Donald Trump a finales de 2019 tuvo consecuencias nefastas para nuestras ventas en ese país. En primer lugar, perdimos nuestra posición de liderazgo en ese mercado, "una posición que se había logrado tras años de intenso trabajo y que una decisión arbitraria echó a perder", señala Pedro Barato, presidente de la Interprofesional de los Aceites de Oliva de España. Esa decisión agravó aún más la crisis de precios que vivió el sector a lo largo de la campaña 2019/2020 al reducirse una de las principales salidas comerciales del 'oro líquido' español.

Según los datos de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, antes de los aranceles, España lideraba con claridad las ventas en ese mercado, tras superar a Italia en 2016. Ese año España exportó 129.880 toneladas, frente a las 127.562 de Italia.

A partir de ese momento, la brecha entre ambos países se agrandó hasta que en 2019 España logró unas ventas récord de 146.000 toneladas frente a las 101.000 de Italia. Una tendencia que se vio trastocada por las trabas impuestas por la administración norteamericana en octubre de 2019. De esta forma, las ventas de España se recortaron drásticamente en 2020 hasta las 84.000 toneladas, siendo superados en el ranking de origen de las importaciones de aceites de oliva por Italia y por Túnez, con 127.979 y 100.280 toneladas respectivamente. A estos dos países no se les penalizaba arancelariamente como ocurría con los productos españoles.

Posición natural

"No me cabe la menor duda que, con el nuevo periodo de suspensión se logrará poner fin definitivo a los aranceles adicionales y España recuperará su posición natural de líder en este mercado. Un liderazgo que nunca debimos perder", considera Barato.

La estrategia para recuperar ese liderazgo pasa porque las empresas vuelva a comercializar aceite de nuestro país después de que muchos compañías tuvieran que deslocalizar el envasado para no perder cuota de mercado en Estados Unidos.

El otro pilar pasa por intensificar las campañas de promoción que durante los últimos años ha puesto en marcha la Interprofesional del Aceite de Oliva, y que han sido parte fundamental para que el consumo del oro líquido haya ganado terreno en el gigante norteamericano.

De hecho, el pasado año las importaciones de este país alcanzaron un nivel histórico hasta alcanzar las 403.502 toneladas, un18% más que las 339.947 registradas el año anterior.

Un incremento que ha beneficiado a nuestro principales competidores, como Italia y Túnez, pero que ahora puede jugar a nuestro favor.

El aceite de oliva, al igual que otros productos, se ha beneficiado del cambio de costumbre en el consumo. El cierre del denominado 'food service' ha permitido a los norteamericanos redescubrir la cocina en el hogar. A ello se suma la mayor concienciación sobre los hábitos saludables que se han generado por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus.

"El consumo del aceite a nivel doméstico ha llegado para quedarse, aunque nunca vaya alcanzar los niveles de los países europeos, y la recuperación del 'food service' da un margen de recuperación", explica Teresa Pérez Millán, gerente de la Interprofesional de los Aceites de Oliva de España.

'"Ahora que sabemos que hay cinco años por delante, un tiempo suficiente para que haya una negociación entre las dos partes que acabe definitivamente con los aranceles y tenemos margen para plantear y desarrollar estrategias en el mercado americano, que es el primero objetivo fuera de la UE por volumen de consumo", añade.

En el lado positivo, Teresa Pérez destaca la mejor posición de nuestro país a nivel industrial. "Los aranceles provocaron que las empresas que tenían previsto montar envasadoras en Estados Unidos para beneficiarse del menor coste que supone el transporte del envío a granel, los aceleraran".

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