Empresas y finanzas

Casi la mitad de las empresas ya paga alguno de sus gastos con tarjeta

  • La lucha contra el fraude es el elemento más valorado por las compañías
  • Permiten el control de gastos tanto del titular como de los empleados

Si algo está demostrando la pandemia originada por la Covid-19 es que las empresas que tenían un mayor grado de digitalización han logrado frenar el impacto de la crisis en mayor medida que aquellas cuyos procesos estaban más atrasados o eran inexistentes. De hecho, no son pocos los negocios que han tenido que acelerar su transformación digital para poder sobrevivir.

A este respecto, y teniendo en cuenta que según el tercer Barómetro de opinión de las pymes #LaPymeHabla realizado por CEPYME, en más de un 90% de las compañías el volumen de ingresos ha descendido debido a esta crisis, la digitalización ha dejado ser una opción y se ha convertido en el único camino para poder afrontar la compleja situación.

La Confederación Española de Comercio (CEC) preveía en septiembre que antes de que acabe el año más de un 30% de los negocios podría echar el cierre, lo que se traduce en 120.000 comercios cerrados. Y es que la falta de liquidez está siendo uno de los grandes obstáculos a los que se están enfrentado las empresas.

Ante este escenario, muchas compañías están recurriendo a vías alternativas de financiación que antes no se contemplaban como son las tarjetas. Según el Barómetro de AMEX de tendencias de consumo en las compras B2B de PYMES*, un 47% ya usa la tarjeta para pagar alguno de sus gastos (el estudio recoge a los sectores de Salud-Farma, IT, Retail y Servicios Profesionales).

Las categorías para las que más se usa este medio son la alimentación, la tecnología, la publicidad y el material de oficina. A este respecto, como recoge el estudio, aproximadamente un 20% de las empresas serían susceptibles a corto plazo de aumentar sus pagos con tarjeta. Este volumen de empresas acumula un gasto total estimado de 3.000 millones de euros en las categorías foco.

Seguridad y control de gastos

En este contexto, tres de cada cuatro usuarios no ven ningún inconveniente al uso de la tarjeta como medio de pago en entornos B2B. La seguridad que aporta, principalmente en la lucha contra el fraude, es el elemento más valorado por las empresas. Algo que no es baladí teniendo en cuenta que, según datos de Juniper Research**, las pérdidas en el comercio electrónico debidas al fraude en el pago online superarán los 25.000 millones de dólares en 2024, incrementándose un 47% respecto a los 17.000 millones que suponen en la actualidad.

El acelerón que ha experimentado la digitalización en las empresas también ha supuesto que estén expuestas a mayores riesgos. De hecho, casi un 60% de las PYMES que considera que tiene un nivel de digitalización "medio", mientras que aquellas que facturan entre 150.000 euros y 1 millón de euros, son las que cuentan con un menor nivel de digitalización, a tenor de los datos del Barómetro de AMEX.

Otros de los motivos por los que se opta por la tarjeta son la oportunidad de controlar los gastos, la disponibilidad para realizar las operaciones cuando se quiera, y la posibilidad de consultar las transacciones en tiempo real. Precisamente, estas son las ventajas que ofrecen tarjetas como las de AMEX para empresas, entre las que se encuentran American Express Business, American Express Business Gold y American Express Business Platinum.

Junto a la protección contra el fraude, estas tarjetas permiten el control de gastos tanto del titular como de los empleados. Además, proporcionan acceso a herramientas intuitivas para la generación de informes que ayudarán a tomar decisiones para el negocio.

Eso sí, quizá una de las ventajas más importantes es el programa de puntos Membership Rewards que por cada euro de gasto pagado con estas tarjetas el titular acumula 1 punto Membership Rewards que, posteriormente, pueden canjear por tarjetas regalo, vuelos, noches de hotel o incluso pagar sus compras con ello... Además, AMEX ofrece atención al cliente 24 horas siete días a la semana.

En este sentido, cuando una empresa acepta el pago con tarjeta, le permite cobrar antes de lo habitual. Los plazos de cobro pueden ir de 30 a 60 días. Por otro lado, si se pagan las compras a proveedores con tarjeta, se puede ganar entre 30 y 45 días de financiación. Por tanto, cobrando antes y pagando más tarde las pymes pueden mejorar su liquidez.

*Fuente: American Express Barómetro de Gasto B2B de la Pyme 2020: Brain Trust **Online Payment Fraud: Emerging Threats, Segment Analysis & Market Forecasts 2020-2024, Juniper Research. Febrero de 2020

***En el Marketplace B4B se pueden consultar los proveedores que aceptan el pago con Tarjeta Amex

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