Empresas y finanzas

Black Toro 'pincha' en la captación de 350 millones de su tercer fondo

  • La firma analiza diferentes alternativas para mantener su viabilidad
Foto: Archivo.

La gestora Black Toro Capital paraliza por completo el lanzamiento del que se iba a convertir en su tercer vehículo de inversión para situaciones especiales en el mercado español. La firma, que inició la comercialización de este vehículo a finales del 2017, pretendía recabar 350 millones de euros con este fondo, pero las cantidades comprometidas quedaron por debajo del objetivo del primer cierre, según han explicado fuentes financieras a elEconomista.

Uno de los inversores de este tercer vehículo iba a ser el Instituto de Crédito Oficial (ICO) ya que Black Toro fue una de las gestoras ganadoras de la novena convocatoria del Fond-ICO Global, el programa de dinero público para impulsar la industria del capital privado en España. Gracias a este programa, la gestora consiguió compromisos por valor de 50 millones de euros, a los que no ha podido acceder por no cumplir con los requisitos establecidos por el ICO. En este sentido, el organismo público da un margen de 18 meses para que los gestores pongan en marcha sus vehículos y comiencen a invertir, periodo que acabó el año pasado y no se materializó ninguna inversión al no tener una cantidad suficiente para realizar el primer cierre. Además, también obliga a tener comprometida el 50% de la captación. Fuentes oficiales de la gestora han confirmado a este diario que el proyecto del lanzamiento de este tercer fondo se ha pospuesto.

Situación compleja

De esta forma, la gestora capitaneada por Black Toro se encuentra en una complicada situación. Además de no tener un nuevo vehículo con el que seguir realizando nuevas inversiones, el contexto actual marcado por la pandemia del coronavirus ha supuesto un gran problema de liquidez para muchas empresas. Por ello, están "en permanente contacto con todos los actores" para conseguir liquidez para su cartera de participadas, según explican. Así, tal y como adelantó elEconomista hace unos días, la firma se encuentra inmersa en una revisión de su negocio para asegurar la viabilidad de la gestora en pleno conflicto entre accionistas y ante la complicada situación de alguna de sus participadas.

Por ello, según han confirmado diferentes fuentes financieras a este diario, la compañía está barajando todas las posibilidades y escuchando las ofertas de posibles interesados: desde un traspaso en bloque de sus participadas, a la venta del negocio a otra gestora o bien obtener deuda para sus participadas. Por ejemplo, según publicó La Vanguardia hace unos días, Black Toro salió de Farggi al vender al fondo británico Cheyne Capital su participación. Esta firma, especializada en deuda, aumentó su participación en la firma de helados ante sus necesidades de refinanciación.

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