Empresas y finanzas

Renault entra en números rojos por primera vez en diez años: pierde 141 millones en 2019 y recorta el dividendo un 69%

  • Propondrá un dividendo de 1,10 euros por acción, menos de la tercera parte de 2018
  • Renault lleva a cabo una revisión estratégica de sus activos en China...
  • ... y la reducción de gasto podría incluir el cierre de fábricas en Francia

El grupo automovilístico francés Renault entró en números rojos en 2019 por primera vez desde 2009, al registrar una pérdida de 141 millones de euros, frente a los 3.302 millones de beneficios que obtuvo en 2018, según ha informado hoy la propia empresa. Nada más conocerse los resultados sus acciones llegaron a caer más de un 4% en la Bolsa de París (mínimos desde junio de 2012) aunque a media mañana se recuperaron llegando a subir un 4% después de que la consejera delegada Clotilde Delbos anunciara que el fabricante de automóviles considera la venta de activos y el cierre de plantas como parte de un plan de reducción de costos. Finalmente, cerró con una caída inferior al 1%.

La decisión de Nissan el jueves de desechar su dividendo de fin de año representó un gran golpe financiero para Renault, que posee el 43% del fabricante de automóviles japonés.

"La compañía está llevando a cabo una revisión estratégica de sus activos en China y las reducciones de gastos podrían incluir el cierre de fábricas en Francia", dijo Delbos

Delbos dijo también que la compañía está llevando a cabo una revisión estratégica de sus activos en China y las reducciones de gastos podrían incluir el cierre de fábricas en Francia. Renault tiene el objetivo de reducir los costos estructurales en 2.000 millones de euros durante tres años.

"No tenemos ningún tabú, y no excluimos nada", dijo Delbos. "Teniendo en cuenta la situación del mercado global y teniendo en cuenta que tal vez teníamos demasiada capacidad para alcanzar objetivos de volumen que eran más altos de lo que tenemos hoy, no excluimos nada, ya sea en el mundo o en Francia".

Razones del hundimiento

Las razones de ese hundimiento fueron el descalabro de la contribución de sus socios chinos, de Daimler, pero sobre todo de Nissan, así como el empeoramiento de su propia actividad automovilística, explicó este viernes Renault al presentar sus resultados anuales.

Nissan únicamente contribuyó con 242 millones de euros a sus resultados el pasado año, tras los 1.509 que le había supuesto en 2018, explicó el grupo francés en un comunicado.

En cuanto a los chinos y Daimler, en conjunto le acarrearon incluso un agujero de 432 millones de euros en comparación con los 31 millones positivos de un año antes.

Pero más allá de lo que hicieron los demás, el resultado de explotación del propio Renault se redujo a 2.105 millones de euros, frente a los 2.987 de 2018, mientras la facturación descendió un 3,3%, hasta 55.537 millones.En consecuencia, el margen operativo se quedó en el 4,8% del volumen de negocios, 1,5 puntos porcentuales menos.

Y si se excluye la actividad financiera (los préstamos a la compra de vehículos), en la que mejoró ligeramente la rentabilidad, el margen operativo del puro negocio automovilístico (y dejando aparte la filial rusa Avtovaz) se redujo a un exiguo 2,6%, tras un 4,3% en 2018.

Todo eso refleja, en particular, el hundimiento de las ventas de Renault en mercados importantes como Argentina, Turquía y Argelia. Las matriculaciones del grupo del rombo cayeron globalmente un 3,4%, hasta 3.753.723 vehículos.

Además, el fabricante tuvo que encajar un efecto negativo por la disminución del peso de las matriculaciones de vehículos diésel. En Argentina y Chile, ante el descalabro comercial sufrido, unido a la depreciación de sus divisas, el grupo francés decidió proceder a una depreciación de activos por 300 millones de euros.

El flujo de caja operativo del negocio automovilístico quedó reducido a 153 millones de euros, frente a los 607 millones del ejercicio precedente.

El consejo de Renault propondrá a la junta el reparto de un dividendo de 1,10 euros por acción, lo que significa un recorte del 69%, menos de la tercera parte de los 3,55 que se distribuyeron a cuenta de 2018.

Y por lo que respecta a las perspectivas, son todavía menos favorables a la vista de las previsiones del mercado automovilístico para el que augura una caída a escala global, con un descenso de al menos el 3% en Europa y también del 3% en Rusia, que no podrá ser compensado con la subida del 5% en Brasil, país clave para la compañía.

Antes incluso de integrar un posible impacto por la epidemia del coronavirus en China, Renault calcula que su facturación en 2020 será del mismo orden que en 2019 y su margen operativo se quedará en una horquilla del 3-4%, con un flujo de caja positivo antes de integrar costes de reestructuración.

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