Factoria 4.0

Acerinox invierte al año 200 millones en digitalización

  • Su globalidad le permite implementar estas tecnologías en todas sus fábricas
Foto: Reuters.

Acerinox es uno de los mejores ejemplos que demuestran cómo el desarrollo de una estrategia digital a largo plazo puede ayudar a una compañía a aumentar su productividad y mejorar su cuenta de resultados. En el último ejercicio, la acerera española triplicó su beneficio hasta los 234 millones, casi duplicó su ebitda -resultado bruto de explotación- hasta los 489 millones y sus ventas crecieron un 16,6%. Sin embargo, en un entorno que no le ha sido tan favorable como podía ser -por ejemplo, con la fuerte competencia del gigante asiático y el precio de las materias primas- estos datos no hubieran sido posibles sin la fuerte apuesta que han realizado en materia de innovación en los últimos años. Desde 2008, la compañía industrial viene invirtiendo 200 millones de euros anuales en su plan estratégico de renovación de equipos y tecnologías, lo que supone un monto de inversión cercano a los 2.000 millones de euros para la digitalización. | Más noticias en la revista digital gratuita elEconomista Factoría 4.0.

El objetivo nos lo explica a elEconomista Antonio Gayo, director de Transformación Digital de la compañía: "Implantar las últimas tecnologías de fabricación, equipos que permiten obtener productos de mayor calidad a un menor coste". Gayo reconoce, además, que la competencia en su sector les exige estar innovando continuamente para así no perder oportunidades. "Las nuevas tecnologías digitales amplían nuestro horizonte para seguir mejorando nuestra excelencia en operaciones. Podemos decir que en este ámbito estamos en un nivel medio de desarrollo, tenemos los cimientos, pero hay camino que recorrer en la adaptación de nuestras comunicaciones, mejorar la sensorización de las líneas y todo ello en un entorno seguro", afirma el directivo de la acerera.

Multitud de aplicaciones

Entre otras aplicaciones prácticas, las fábricas de Acerinox cuentan con sensores capaces de medir temperaturas de hasta 1.300 grados centígrados, otros capaces de detectar y alertar si se ha producido alguna variación en la composición exacta de cada mineral según el producto -por ejemplo, cuentan con un sistema de cámaras que controla la cascarilla presente en la superficie del material y permite actuar sobre las condiciones del proceso de decapado para eliminar estos defectos-.

En ese crecimiento, buena parte de las inversiones están dirigidas a ser cada vez más flexibles y poder adaptar la producción a cada momento del mercado. "Todas nuestras iniciativas van encaminadas a hacer un uso inteligente de la ingente cantidad de datos que manejamos para así mejorar la excelencia en operaciones, que es uno de nuestros pilares estratégicos. Consumir los mínimos recursos posibles para fábrica por tonelada de acero inoxidable, cumpliendo con la calidad requerida y siendo flexibles a los movimientos del mercado", explica Gayo. A partir de ahí, pueden saber cuándo es previsible que una máquina pueda sufrir una avería o va a lograr su máxima capacidad de producción.

"El objetivo de este mantenimiento predictivo es, en último término, la repetición de los mejores procesos de producción con la puesta en valor de los datos almacenados que hasta ahora no tenían un uso práctico. Por ejemplo, uno de sus proyectos es un sistema de detección del estado del refractario del horno de acería: a través de un medidor de rayos X combinado con un robot, son capaces de localizar la ubicación y gravedad de las averías del refractario en caliente, procediendo así a su reparación de forma automática.

No obstante, desde Acerinox son conscientes de que no todos los cambios se limitan a introducir robots en las fábricas y que la cultura corporativa es algo fundamental a la hora de tener éxito en este proceso, por eso, la involucración de su plantilla es algo fundamental. Entre otras novedades, los empleados de Acerinox van a poder contar con herramientas de análisis de datos conectados a sensores en cada uno de las procesos de fabricación y, "con ello, se logrará una mayor y más homogénea calidad del producto, ahorrar costes, reducir las emisiones y mejorar el servicio a nuestros clientes", añade el responsable de esta digitalización. En estos momentos, Acerinox cuenta con 6.742 profesionales repartidos por sus plantas en cuatro continentes -3.169 en Europa, 1.481 en América, 1.435 en África y 657 en Asia-.

Todos al mismo ritmo

En su caso aprovechan su globalidad para poner en marcha proyectos pequeños de rápido retorno en diferentes instalaciones. Una vez que los resultados obtenidos cumplen los objetivos se extienden al resto de fábricas. Así se avanza más rápido y con más gente involucrada. De hecho, cuando les preguntamos por cuál sería el modelo de fábrica más adelantada, nos responden que van todas al mismo ritmo de desarrollo, porque cuando se pone en marcha una herramienta y se prueba su eficacia y viabilidad, se traslada casi de inmediato al resto de factorías.

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