Empresa Global

Para ser competitivos es esencial que las empresas ganen tamaño

  • Es esencial apuntalar la internacionalización de las multinacionales españolas y ganar en competitividad para ejercer un efecto tractor sobre el resto del tejido productivo
Amador G. Ayora, director de elEconomista

El reducido tamaño es uno de los hándicaps para competir de las empresas españolas, que impide sacar provecho a las oportunidades que ofrece un mundo globalizado. En nuestro país hay 2,87 millones de empresas, según los datos del Registro Mercantil. El 90% tienen menos de 50 trabajadores (2,7 millones) y el 70% de estas (1,6 millones) son micropymes, con menos de una decena de empleados. Solo hay 4.754 dentro de la clasificación de gran empresa, con 250 trabajadores o más.

La contribución positiva del sector exterior a la balanza de pagos representa, probablemente, uno de los cambios estructurales más importantes experimentados por la economía en la última década y el factor esencial que contribuyó a superar la crisis de 2008. Sin embargo, el denominado milagro exportador español se debió a ganancias de productividad basadas en los precios. La devaluación interna, sobre todo por la vía de los costes laborales, es lo que permitió a las sociedades crecer y exportar.

El número de grandes empresas no solo es más reducido que en otros países de la Unión Europea, el problema es que sus exportaciones se centran, en la mayoría de las ocasiones, en productos y servicios de poco valor añadido o con una cuota de tecnología por debajo de la media.

En este contexto, es esencial apuntalar la internacionalización de las multinacionales españolas y ganar en competitividad para ejercer un efecto tractor sobre el resto del tejido productivo. El estudio España 2050, que acaba de presentar Pedro Sánchez, recomienda incrementos del 50% en la productividad si se quiere lograr que la tasa de desempleo baje de los dos dígitos.

La pandemia sufrida en 2020 propició una situación sin precedentes, en la que el proteccionismo gana posiciones frente a la globalización. La tendencia en los próximos años será hacia una regionalización del comercio internacional, es decir a una repatriación o relocalización de parte de la producción.

En este contexto, las empresas deberán apoyar el crecimiento de sus exportaciones no en los bajos precios, sino en la innovación y la calidad de sus productos si quieren ganar cuota en estos mercados regionalizados. Es urgente que las sociedades caminen hacia la digitalización y la sostenibilidad de su oferta de servicios para ganar tamaño y aprovechar las oportunidades que ofrezcan el trabajo en remoto o el consumo responsable.

Las empresas españolas deben sumarse al impulso que les brindan los fondos europeos para acelerar su transformación y para crecer en tamaño, un factor determinante para ser competitivos y abrirse camino en un mundo global. Las operaciones firmadas por las grandes sociedades al otro lado del Atlántico en las últimas décadas muestran que es posible repetir el milagro español, pero con bases más sólidas.

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