Emprendedores-Pymes

Pompeii: "Intentamos crear un mundo nuestro, una marca superior a lo que puedes tocar"

  • Entrevista a Jaime Garrastazu, cofundador de la compañía
Jaime Garrastazu, cofundador de Pompeii. Imagen de Lucho Dávila

Tras un breve recorrido por la primera planta de una nave en la que se amontonan cientos de cajas de zapatillas, subimos por unas escaleras de metal hasta que llegamos a las oficinas de Pompeii. En ellas se encuentran nada más entrar Laura y Mara, sus dos 'Happiness Agents'. Están respondiendo e-mails y llamadas de los clientes de esta marca.

Siempre con una sonrisa, estas 'personal shoppers', estilistas o consejeras de aquellos que llegan más perdidos al e-commerce de Pompeii, parecen amar su trabajo. Ellas son el secreto de esta marca, que en tan solo dos años y medio ha cautivado a los millenials, y que el pasado año facturó dos millones de euros.

Mucho se ha hablado de la estrategia que ha llevado a alcanzar el éxito a esta empresa española, pero lo cierto es que la felicidad y la conversación que mantienen con las nuevas generaciones en las redes sociales son dos piezas claves de su rápido crecimiento. A su particular filosofía de trabajo se suma hoy la madurez. "Una persona se define por la cantidad de conversaciones incómodas que es capaz de tener", comenta Jaime Garrastazu, cofundador de Pompeii. Las "conversaciones incómodas" han dejado a un socio por el camino, pero han sacado de la universidad a Pompeii para convertirlo en una empresa prometedora de la que sus cuatro socios quieren vivir. Todavía no tienen bien clara la personalidad de su marca, sí que quieren hacer feliz a la gente.

Recuerdo que cuando intenté hablar con usted para poder mantener esta charla ahora, mi primer contacto fue con una 'Happiness Agent' de Pompeii. ¿Cuánto vale la felicidad para su marca?

La única forma que tiene la gente de tocar nuestra marca es a través de 'Happiness'. Una marca que está en la calle la puedes tocar, la puedes probar, la puedes juzgar... Una marca que es meramente online no. Yo por redes sociales puedo decir A, B o C con un tono de comunicación concreto y unas fotos, pero si cuando contactan con Pompeii lo que le contesta alguien de 'Happiness' es distinto, la gente no se creerá nada la marca. Para ser una marca real necesitamos felicidad real, y de ahí que sea tan importante para nosotros 'Happiness'.

Jaime Garrastazu, cofundador de Pompeii. Imagen de Lucho Dávila

Pero la felicidad también puede ser cara. En una ocasión ofrecieron descuentos y devoluciones gratuitas para sufragar las quejas tras el retraso de un pedido.

Todo tiene sus puntos negativos. Nosotros hacemos cambios y devoluciones gratuitas, que eso obviamente penaliza los márgenes, pero creo que si como compañía llevas por bandera ese 'Happiness', al final creo que construyes una compañía muy honesta, ni buena ni mala. Si lo haces mal tienes que decirlo. Si nosotros tuviéramos millones de errores con las zapatillas lo diríamos, porque igual que emprendes y estás aprendiendo, hay cosas que te pueden salir bien o mal.

Lo mismo ha ocurrido con su estructura de costes. El 'Made in Spain' imagino que no será tan rentable como fabricar en el extranjero.

Mucho menos que si lo sacas fuera, desde luego.

Algunos de los "maestros" en modelos de negocio como el suyo, como puede ser Hawkers, sí han recurrido a fabricantes más económicos. ¿Qué riesgos supondría para Pompeii abandonar Elche, lugar en el que se fabrican las zapatillas?

Hay una cosa muy bonita de trabajar en España, y es que ellos fueron los primeros que confiaron en nosotros. Además, es fundamental para nuestro modelo de negocio. Cuando creas un modelo de negocio en el que necesitas tanta agilidad, porque nosotros sacamos modelos nuevos todos los meses, requieres de una rapidez y un contacto muy cercano con el proveedor. Nosotros estamos dispuestos a asumir ese sobrecoste para poder conservar ese modelo de negocio.

¿Se sentiría defraudada esta nueva generación a la que se dirigen si decidieran apostar por China?

Pues no lo sé. Lógicamente nadie va a opinar igual y siempre hay discrepancias en todo lo que hagas, pero mi 'feeling' me dice que si en algún momento decidiésemos estar en China y lo comunicásemos de forma honesta, se entendería. Nosotros fabricamos en España porque lo primero que queríamos era proteger la calidad, pero nunca hemos llevado por bandera el 'Made in Spain', no porque no creamos en él sino porque no creíamos que fuese lo diferencial, porque ya hay otras marcas que fabrican en España.

Se lo pregunto porque Pompeii ha hecho de la conversación con su público una herramienta de marketing fundamental. Parece como si por momentos hasta dejaran de vender zapatillas.

Lo que pasa es que nosotros hacemos zapatillas, no fabricamos iPhones. Es decir, no estamos rompiendo una barrera tecnológica, no estamos defendiendo la innovación, ya que hacemos zapatillas como otros muchos fabricantes. Por ese motivo siempre hemos querido construir algo mucho más grande que el producto, porque éste es un commodity. Todos nos ponemos zapatillas. Intentamos que el diseño sea siempre nuestro, sobre todo intentamos crear un mundo que sea nuestro, una marca que sea superior a lo que puedes tocar. Siempre me han gustado las marcas de las que puedes decir cosas. Te podemos gustar o no, te podemos parecer muy pesados, te podemos parecer demasiado cercanos, pero te parecemos algo, y creo que eso es algo muy importante. Por eso mantenemos una conversación con la gente, porque es nuestra forma de mantener la marca. Creo que es muy importante defender esa autenticidad por bandera, porque si intentas adaptarte a todo y a todos al final eres algo muy voluble.

Según han comentado en otras ocasiones, su reto es vestir de pies a cabeza a los Millennials. Hasta se han atrevido a querer aspirar a convertirse en el próximo Inditex. ¿Cómo ha salido ese primer experimento vendiendo ropa?

(Se ríe). Lo que pasa es que creo que esa entrevista me la debieron hacer el año pasado, y ahora es cuando empiezas a entender un poco lo que es crear una compañía. En esos aires de grandeza creo que habla más la juventud y la inexperiencia. Al final entendimos que nosotros queríamos crear primero una gran marca de zapatillas, y para crear una gran marca de zapatillas nos teníamos que posicionar como marca de zapatillas. Queríamos hacerlo a través del mundo online. Todo lo demás vendrá. La ropa se vendió muy bien, pero como se suele decir, el que abarca mucho poco aprieta. Cuando abres una colección de ropa necesitas nuevos proveedores y nuevos diseñadores, y empezamos a ver que si seguíamos con ese camino íbamos a ser una compañía que hiciese muchos productos no muy bien, en lugar de un producto genial.

Jaime Garrastazu, cofundador de Pompeii. Imagen de Lucho Dávila

¿No ven necesario cerrar alguna ronda de financiación en el futuro?

Nos lo hemos planteado. Lo que pasa es que nuestro modelo es crear una marca, entonces para hacerlo tienes que darte tiempo a ti y a la compañía para entender qué tipo de marca eres. Hasta que no tienes eso claro no tiene sentido recurrir a financiación porque no sabes en qué vas a meter el dinero. Ahora mismo el modelo de negocio es que nosotros pagamos a proveedores a 90 días y cobramos al contado, entonces es un modelo que genera beneficios y reinvertimos absolutamente todo. No necesita una ronda de financiación. ¿Cuándo la va a necesitar? Cuando queramos crecer más rápido de lo que lo estamos haciendo o cuando queramos abrir tiendas y necesitemos algo de músculo.

En su caso no han recurrido a influencers como estrategia de marketing, a diferencia de otras marcas. ¿Son menos fiables los KPIs cuando se trata de trabajar con trendsetters españoles?

Totalmente. Creo que es un sector que está madurando y se está profesionalizando. Nosotros más que influencers trabajamos con microinfluencers, por ejemplo, gente que está empezando en el mundo de la moda.

No se plantearían entonces llamar a Dani Alves o Paula Echevarría, como sí han hecho otros.

No money (se ríe).

¿Y si hubiera dinero?

Tendríamos que encontrar a la persona adecuada, porque al final las personas que llevan tu marca dan tanta visibilidad que son tu marca. Es como esa frase que dice que eres el resultado de los cinco amigos con los que te juntas.

Y aunque es demasiado pronto, ¿se atrevería a señalar a algún personaje que se pueda acercar a esa personalidad que buscan para Pompeii?

Como estilo, nombre, el único en el que tengo medio confianza es en un Xabi Alonso un poco más divertido. Lo digo con la boca muy pequeña.

Mientras, su Instagram seguirá plagado de modelos anónimos y rehuirán del marquismo, reforzando la atemporalidad de sus zapatillas.

Nosotros vamos a ser el resultado de esa personalidad con la que nos juntemos, entonces de ahí que no nos decidamos a trabajar con gente que nos aporte ciertas características que nosotros no sabemos si tenemos; pero estamos seguros de que dentro de la marca queremos tener gente joven, gente con talento, gente que esté empezando, porque es lo que somos nosotros.

Esa gente joven de la que habla demanda cada vez más cosas nuevas, y la moda es por esencia efímera. ¿Hasta cuándo cree que les funcionará las suelas de colores y los cordones de cuero?

Creo que siempre porque es parte de nuestra esencia, algo así como las rayas de los polos de Fred Perry. Como marca intentamos perseguir algo del estilo. Para nosotros las suelas de colores no son una moda, no es una tendencia, es parte de nuestra esencia.

En ese caso el diseño jugará un papel muy importante. Ahora mismo este equipo está capitaneado por Cosme Bergareche, que procede del mundo empresarial. ¿Se plantean algún tipo de inversión en este campo para prepararse para el futuro?

Ahora tenemos a dos diseñadores, a Cosme y a otra persona que trabaja con él. Por ahora no, ni para este año ni para el siguiente.

Mientras, como amantes del Big Data, seguirán dejando que hable el dato antes de tomar la última decisión. ¿Qué papel ocupan los números y qué papel ocupa el diseño dentro de Pompeii?

Ser una compañía internet y desaprovechar toda esa información que te da internet es despreciar una ventaja brutal. Los datos tienen un papel muy informativo y muy ejecutivo. En base a toda la información que analizas ejecutas decisiones y eso te da muchísima agilidad. Por ejemplo, nosotros tenemos patrones de los colores de las zapatillas. Los metemos en nuestro 'data warehouse' y éste saca conclusiones. Esos datos los usamos para proyectar la colección que vamos a hacer el año que viene. Eso hay que mezclarlo con el diseño, que es parte de la esencia de Pompeii y que no se puede medir. Ambas informaciones se juntan en un punto determinado. Nosotros no siempre le podemos decir al diseñador qué diseño tiene que hacer condicionado por esto. Sería como cortarle las alas. Los juntamos en ese punto cuando el diseñador tiene el trabajo avanzado. Además, en nuestra esencia no perseguimos tendencia. No somos Inditex, no hacemos lo que funciona, creamos nuestro mundo. Esto te puede salir mal o te puede salir bien, pero hemos asumido ese riesgo, porque es lo que nosotros aspiramos a crear, una marca que sea Pompeii.

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DUMPER
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El Real Decreto-ley 4/2013, que modifica la Ley 3/2004, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, reduce el plazo de pago en operaciones comerciales. Así, determina que si no se hubiera acordado periodo de pago en el contrato, éste será de 30 días naturales después de la fecha de recepción de las mercancías o prestación de servicios.

Sin embargo, dicho plazo podrá ser ampliado mediante pacto de las partes sin que, bajo ningún concepto, se pueda acordar un periodo superior a 60 días naturales.

¿cómo hacen para pagar a 90 días?

Puntuación 0
#1
En el mercado semanal de cada pueblo tienen el mismo calzado a 10 o 12€ el par
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Zapatillas feas con avaricia, de muy bajo coste y que se venden a 35 o 50€...?? Alucinante. Ese tipo de calzado ya se fabricaba hace 20 años... ahora a los podemitas y perroflautas parece que les gusta y se creen super cool. No pierdan el tiempo en visitar la web como he hecho yo...

Puntuación -15
#2
Usuario validado en elEconomista.es
Yo_ex_pompeii
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La realidad en las start-ups de moda españolas.

Hace unos meses los medios se hicieron eco de la crisis que atravesaban las start-ups españolas. Algunas vendiendo humo. El resultado es conocido, despidos "masivos". La realidad en otras de estas pequeñas empresas "de moda" es muy parecida. En este caso Pompeii.

Esta marca nace en un ambiente muy concreto. Estudiantes de un colegio muy conocido de Madrid (Retamar). 5 chicos decidieron jugar a ser empresarios. Viviendo en la zona norte de Madrid y de familias acomodadas. No como ellos quieren hacernos creer. Que sin ayuda de ningún tipo han logrado facturar 2millones en 2016. Todos sabemos como funcionan estos círculos. Entre los clientes de esta marca son mayoritariamente jóvenes de 15 a 25 años. De clase acomodada. Para ellos Pompeii es un símbolo de éxito y una marca "made in spain". Con un perfil muy definido como se ha podido ver en la prensa. La realidad es distinta a lo que se refleja en redes sociales o en las charlas que dan los fundadores.

En Pompeii como otras marcas Hawkers, etc... Un equipo unido, una piña. Un ambiente espectacular que invitaba a hacer todo por nuestra empresa apoyados por los valores que nos unían.

Valores sagrados en Pompeii:

Trabajamos con pasión y sacrificio

El aprendizaje es nuestra filosofía de vida

Somos humildes

Somos divertidos

Somos transparentes

Somos un equipo

Nos atrae los desconocido

Hacemos más con menos, somos creativos

Somos emprendedores

Siempre seremos unas start-up

El equipo a comienzos de 2016 se componía de una decena de persona, los 4 socios (de los 5 originales) incluidos. Los resultados de 2015 hicieron crecer el equipo. De tal forma que en verano de 2016, la plantilla era de más de 20 personas. El ambiente, las condiciones laborales y las promesas hicieron que trabajadores bien colocados en sus empresas apostaran por cambiar a Pompeii. Perfiles muy bien formados y de alto nivel renuncian a un salario acorde a su experiencia o formación por formar parte del proyecto y poder hacer lo que se prometía en las entrevistas. Poco después te dabas cuenta de que lo ibas a hacer a lo que estabas haciendo había un abismo. Tras intentos fallidos de conseguir inversores, y la creencia de no poder llegar a los objetivos anuales, entraron en juego unas personas desconocidas (la transparencia como otros valores habían desaparecido). Pocas semanas después el resultado: 9 personas fueron despedidas. Primero 2 personas y poco después otras 7 el mismo día. De forma muy parecida a lo ocurrido en otras empresas. A pesar de ello en 2016 se alcanzo el objetivo de facturación. Con la ayuda de trabajadores cualificados trabajando en 3 turnos de 8 horas el BlackFriday como mozos de almacén para poder sacar los pedidos sin parar por las noches. A pesar de la pésima planificación navideña sin stock antes de Reyes y por supuesto casi nada en rebajas. Dando excusas de lo mas peregrinas de esta falta de previsión. Pero como hemos aprendido en esta empresa no hay nada mejor que pedir perdón. Las campañas de "Sorry" sirven para todo. Incluso para cubrir errores fácilmente previsibles o que ya han ocurrido con antelación. El comienzo de 2017 fue complicado. El ambiente no era el mismo. Los valores habían desaparecido por completo. Nos dimos cuenta que nuestro trabajo, nuestra compañía no era lo que fue. Las personas que veíamos entrar y salir hacia unos meses ya estaban allí. Probablemente su experiencia debido a su edad pesaba mas que nuestra implicación y esfuerzo. Lo que se tardo un año en construir, lo deshicieron en semanas. Lo que era una empresa digital enfocada en la innovación en comercio electrónico había dado un paso atrás. Los resultados financieros eran la prioridad. De hecho el eslogan "made in spain" se ponía en cuestión. La nueva corriente ponía sobre la mesa producir en otros mercados mucho mas baratos. Pompeii había cambiado debido a esta influencia. Lo que nos diferenciaba de los demás había desaparecido.El resultado de todo lo anterior ha sido que Pompeii en la actualidad cuenta con muchos menos trabajadores de los que dice. Solo en 2017 tres personas la habiamos dejado por decisión propia. La empresa en la que todos querían trabajar pierde trabajadores que se van. 4 jóvenes títeres en manos de personas que han encontrado una empresa con la que jugar, experimentar y divertirse. Después de mi experiencia me atrevería a decir que conseguirán los objetivos económicos que se propongan. Pero ser una empresa distinta, un referente un emblema será imposible. ¿Creyeron alguna vez en los valores que teníamos? El tiempo dirá.

Pongo en duda el milagro de las start-ups. No es descabellado pensar que en los próximos meses se hagan públicos mas casos como este.

Puntuación -3
#3
Gabriela_ex_pompeii
A Favor
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La verdad es que no me gustaría entrar en una guerra de opiniones, pero creo que es justo que la cosa esté equilibrada y que, como en toda historia, siempre haya dos partes.



Lo primero de todo decir que he pertenecido a Pompeii y también al grupo de los despidos masivos que se nombra, con lo cual estamos en igualdad de condiciones y creo que deberían pesar lo mismo las opiniones. No escribo esto para entrar en debate como bien he dicho antes, sino porque me da rabia y mucha pena leer lo que se ha escrito aquí. Dejo en el aire lo que pienso acerca de las maneras y la forma de hacerlo.



“Estudiantes de un colegio muy conocido, de familias acomodadas, decidieron jugar a ser empresarios…”. Creo que habría que informarse bien del peso que tienen estas palabras. Conociendo ese “mundillo”, me atrevo a decir que no ha sido un camino de rosas ni les ha venido todo dado o sin esfuerzo. Precisamente, se podría decir que es más un hándicap que una ventaja. Me atrevo a decir que en este tipo de situaciones se puede esperar de uno que siga el mismo patrón que el resto, que trabaje en un sitio importante, que viva de lo que ha estudiado, que siga legados… Pero estos “chicos” decidieron tomar las riendas de su vida, elegir un camino diferente y apostar por lo que creían de verdad en sus más profundos sentimientos. Es duro plantar cara a todo lo que tienes a tu alrededor para emprender un camino en el que vives en constante incertidumbre. La historia no es: “Papá y mamá, quiero tener una empresa. Me pagáis todo y luego ya si sale bien os lo devuelvo y sino vuelvo a mi vida acomodada y sin problemas”. Estaría bien que se conocieran en profundidad las historias antes de hacerlas públicas.



Por otro lado, hablando de los valores y los giros que ha ido dando la empresa creo que aquí tengo unas cuantas cosas que decir.

Fui la segunda persona a la que contrataron con lo cual he estado básicamente desde el principio. Evidentemente ha habido cosas en las que he estado de acuerdo y otras en las que no, cómo en cualquier sitio. Cuando empiezas algo pequeño lo tienes todo medianamente controlado, tienes unos pilares y unas bases establecidas de cómo quieres que sea tu empresa (que en vez de llamarlos valores los llamaría ideales, porque es algo aspiracional y no quiere decir que siempre se vayan a cumplir o vayan a acompañarte en todo el camino). Quisieron crear una empresa diferente, algo fuera de lo normal, un sitio en el que los empleados fueran parte al 100% de las ideas y los cambios que se producían. En el momento en el que esto empieza a crecer a pasos agigantados, aumentan los empleados, aumentan las ventas, aumenta el volumen de producto, AUMENTA TODO. Teniendo poca experiencia y un monstruo que crecía de forma desmedida es complicado manejarlo todo a tu gusto y que sepas hacer las cosas de la misma manera que al principio o de la mejor manera. Hay cosas en las que no estaba de acuerdo, y de hecho yo también me rebelé en su día y lo veía todo de otra manera. A día de hoy, pasados 8 meses, piensas las cosas en frío y te das cuenta de lo que has ganado, lo que has aprendido, la oportunidad que te han dado, la confianza que han puesto en ti y tú en ellos, los buenos ratos que has vivido, la gente y la experiencia que te llevas contigo.

Puede que los valores no se siguieran, puede que podrían haber hecho algunas cosas de otra manera, puede que tendrían que haber tomado mejores decisiones, puede, puede… Pero, ¿y todo lo que SÍ han hecho? Es fácil criticar sólo la parte mala, hasta yo podría hacerlo pero no me parece justo.

Primero no es justo tirar el trabajo de tanta gente abajo (porque a día de hoy no sólo trabajan los fundadores, sino personas con las que habrás trabajado tú también y no creo que comentarios así en páginas públicas vayan a hacer que su trabajo aumente o les vaya mejor). Segundo creo que para poder hablar de esa manera, tendrías que haber vivido la misma experiencia que ellos. Monta una empresa, contrata a gente, vive cada día sabiendo que dependen de ti para vivir sus vidas, que mucha gente espera mucho de ti, que tienes que superarte cada día a lo bestia (porque en ese mundo un día estás y al siguiente puede que no), trabaja en algo que desconozcas y tengas que aprender desde cero, toma decisiones cómo despedir a gente a la que valoras y eres consciente de que lo han dejado todo por ti, plántate delante de un público enorme y diles que no tienes ni idea de cómo se hace pero que aprenderás, comete errores sabiendo que repercuten tanto en tus empleados como en la gente que te sigue. Y cuando hayas hecho todo esto, vuelve a hacer tu comentario. Estoy segura de que no será el mismo.



Cometerán errores, meterán la pata, cambiarán de rumbo, de ideas, de gente, de fabricante, de producto, de empresa… Pero es algo suyo, que han creado y están moldeando. Nada es perfecto y todo se puede mejorar.



Probablemente haya más gente que piense como tú, pero me gustaría animarte y animarles a que vean el vaso medio lleno. Que recojan los frutos que han sembrado y hagan que sigan creciendo para su propio uso o para ayudar a que el de otro crezca más.



Para terminar, decir que para mí Pompeii ha sido una etapa importantísima en mi vida. He crecido personal y profesionalmente. He aprendido lo que no está escrito, he tenido responsabilidades que no van acorde ni a mi edad ni a mi experiencia y lo único que me sale es dar las gracias. Lo dice alguien que no decidió, a mí me “echaron”. Si la decisión hubiera sido mía seguiría ahí, con lo cual tan mal no lo han tenido que hacer.

Espero que a medida que crezcan vayan tomando buenas decisiones, aprendiendo y que en un futuro no se simplifiquen a un texto ni como el tuyo ni como el mío.

Puntuación 10
#4
B.V.C
A Favor
En Contra

Querido YO_EXPOMPEII,

Soy de esa clase de gente a la que calificas como “gente acomodada, que vive en la zona norte de Madrid”, para seguir con mi presentación comentarte que me dedico al mundo de la moda, después de haber estudiado una carrera de cuatro años y un master en Londres gracias al esfuerzo de unos padres que me quieren y velan por mí y por mis cinco hermanos, a los que estaré eternamente agradecida por haberme dado estas oportunidades y esta vida “acomodada” como bien caricaturizas.

Aclararte que soy quien soy y tengo el puesto que tengo gracias a mis logros, a mi esfuerzo también en respuesta a las posibilidades que me han ofrecido mis padres, en mi empresa me valoran, no porque me tengan que valorar, sino porque YO he hecho que me valoren con mucha dedicación y esfuerzo como me han enseñado con un ejemplo intachable todos los miembros de mi familia. Creo que te hace falta un poco de humildad, creo que no hay mejor virtud en esta vida que saber los límites de cada uno, entiende que conseguir lo que han conseguido estos chicos no es cualquier cosa.

No voy a entrar a valorar una empresa de la que no he formado parte, más bien voy a centrarme en las osadías que dices, y a hacerte unas preguntas. Hablas mucho de los valores, y es algo que me choca, porque no sé exactamente dónde quedan los tuyos, al calificar a estas personas HUMANAS de manera tan despectiva, no sé dónde quedan tus valores hablando con tanto rencor, no sé dónde quedan tus valores al salir de una empresa y ventilar de esa manera tan irónica los “valores institucionales” que has incluido sobre Pompeii, Supongo que serán directrices para reforzar un buen equipo, una buena actitud, y una fidelidad que tu claramente no has desarrollado, y no pasa nada, eso puede pasar, no encajas, no encajas porque a diferencia de esta “gente acomodada” no eres capaz de dedicarte a una empresa sin que “se te caigan los anillos” por hacer tres turnos de 8 horas, esa es la diferencia entre la “gente acomodada” y tú. Luchamos por lo que queremos y por lo que creemos. Me encantaría conocerte o más bien que te conocieras tu a ti mismo, que cambiaras la lupa y te observaras a ti;

¿Acaso eres capaz de cumplir todo lo que te propones?

¿Acaso eres o has sido capaz de manejar ya no te digo una empresa con las responsabilidades que conlleva, si no departamento entero tú? Si lo has hecho, ¿Has conseguido mantener a tu equipo unido? ¿A tu equipo motivado?

Creo que hay que tener recursos, bases, valores y unas expectativas muy altas, siendo razonable y sabiendo que muchas veces no llegarás a cumplirlas.

No conozco Pommpeii a fondo, no tengo unas Pompeii (creo que soy de las únicas que no tiene unas a estas alturas) ¿Qué te parece el orgullo que tiene que producir ver por la calle a la cantidad de gente que las lleva? ¿Qué te parece mirar atrás y decir, “Gracias Papá, Gracias Mamá soy lo que he aprendido de vosotros, y estoy donde estoy gracias a vosotros, a mi esfuerzo, el de mis compañeros “originales” y EL DE MI EQUIPO”? Hiciste bien en irte, definitivamente no es tu sitio.

El tiempo pone cada cosa en su sitio, estoy segura que aprenderás a valorar un trabajo, una empresa y la oportunidad de formar parte de algo así.

Puntuación 6
#5