Empleo

Estos son los cambios "radicales" en el currículum con los que una joven consiguió triplicar su salario

  • Una profesora ha contado cómo modificando su CV logró triplicar el sueldo que cobraba gracias a las nuevas ofertas que le llegaron
  • El mayor secreto está en modificar los títulos de los anteriores puestos pero siendo acorde con las tareas realizadas
Imagen: Dreamstime

El currículum es a veces la única carta con la que jugamos para pasar la primera pantalla de un proceso de selección. Hay infinidad de consejos escritos sobre cómo hacerlos mejor o peor o qué errores nunca deberíamos cometer, pero a veces cuesta ver, una vez que se tiene un CV ya asentado, cómo pequeños cambios pueden ayudar a optar a mejores empleos y por lo tanto mayores sueldos.

Pero estos pequeños cambios a veces funcionan aunque parezca imperceptibles pero que en el fondo son "radicales". Al menos esa es la experiencia que cuenta Lisa, una joven profesora de 26 años de Charlotte (Estados Unidos) que ha compartido cómo gracias a cambiar su CV consiguió un nuevo empleo donde triplicaban su salario. En su caso, hasta cobrar 100.000 dólares desde un puesto anterior de 34.000. En euros, de 30.000 a 90.000, aproximadamente.

En 2020, al igual que muchos profesionales en activo, se replanteó su carrera y pensó en lo que realmente quería: más dinero y trabajar en un sitio que le ofreciera continuidad y progreso en su carrera. Hasta ese momento, era profesora asociada en una Universidad, pero quería salir del mundo universitario. Así que, tras investigar en internet y establecer contactos en LinkedIn, decidió dedicarse a la gestión de proyectos.

Un año después, Lisa consiguió un puesto de gestora de proyectos en una empresa de fabricación. Pero antes, claro está, y más para cambiar de sector, tuvo que cambiar su CV.

Cambios en el CV que pueden provocar un cambio de sector

Lisa, que se presenta con un pseudónimo en declaraciones a la CNBC, empezó a mirar las descripciones de los puestos de trabajo y se dio cuenta de que tenía mucha experiencia dirigiendo proyectos en la enseñanza superior, pero nunca había tenido el título de "directora de proyectos".

"Sabía que iba a ser realmente difícil poner el pie en la puerta con una experiencia no relacionada con la gestión de proyectos en un entorno corporativo", dice Lisa. "Y por eso tuve que pensar en formas no tradicionales de hacerlo".

Podía adaptar la sección de experiencia de su currículum para que coincidiera con los puestos de las descripciones de las ofertas de trabajo, pero sabían que lo que realmente marcaría la diferencia sería cambiar los títulos de sus puestos de trabajo.

Así que se puso en contacto con sus anteriores jefes, les habló de sus nuevos objetivos profesionales y les pidió permiso para cambiar sus antiguos títulos de trabajo por el de "directora de proyectos".

Por ejemplo, en un antiguo trabajo, tenía el papel de "gestora de programas para la oficina de diversidad, equidad e inclusión". Llamó a su antiguo jefe y le explicó la situación, y recibió el visto bueno ya que, efectivamente, había dirigido en la práctica ese proyecto.

Se informó de los sueldos en los puestos a los que quería aspirar

Para superar la incomodidad de discutir el salario con otros, Lisa recordó una experiencia anterior en la que se enteró de que un colega masculino con el mismo trabajo y las mismas cualificaciones que ella cobraba 10.000 dólares más. No quería volver a estar en la misma situación.

Así que, mientras tomaba clases para obtener una certificación de gestión de proyectos a través de la plataforma de cursos online Coursera, se informó y preguntó sobre el sueldo medio de un perfil como el que aspiraba.

Dijo su aspiración salarial con un rango amplio

Una vez ya en el proceso de selección, la empresa le pidió que dijera sus expectativas salariales, y dio un rango (de 80.000 a 110.000 dólares) apuntando más alto que algunos de los promedios que encontró en internet (que era de 76.000 dólares).

Después de tres rondas de entrevistas, Lisa recibió la oferta: 100.000 dólares con una bonificación del 20% basada en los resultados de la empresa.

Lisa empezó a trabajar en octubre de 2020 y en enero de 2021 utilizó su nuevo poder adquisitivo, más una bonificación por rendimiento y el dinero que ahorró mientras vivía con sus padres, para mudarse y comprar su propia casa.

Para ella, la moraleja pasa también por cambiar de sector, ya que no habría podido conseguir un sueldo a su edad así en la enseñanza.

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