Elecciones Estados Unidos 2016

¿Por qué Estados Unidos vota el primer martes después del primer lunes de noviembre?

  • La decisión se tomó por la agricultura, la religión y el transporte
  • En 2012 votó el 47,7%, el país 138 de los 172 con participación electoral
En 2008 se votó el 4 de noviembre, mientras que en 2016 fue el 6. Imagen: Reuters.

Estados Unidos votará al presidente número 45 de su democracia este 8 de noviembre de 2016, martes. Un día poco habitual para una cita electoral, que en otros países suelen coincidir los fines de semana o los lunes. Sin embargo, en el país norteamericano tienen la costumbre de votar este día de la semana desde 1845. Especial Elecciones EEUU.

Martes, laborable y en noviembre es el día elegido para que los estadounidenses elijan a su principal representante. Una ley dictada cuando el país vivía del sector agrícola, escaseaban los medios de transporte veloces y solo votaba la población masculina y blanca y que se remonta a 1845, año en el que el Congreso estableció que las elecciones serían "el primer martes después del primer lunes de noviembre".

Eran años en los que noviembre favorecía al fin de las cosechas, el buen clima permitía que las vías de transporte no estuviesen heladas y la mayoría de los ciudadanos tenían que viajar grandes distancias con carruajes para poder votar en los condados. Estas largas distancias además provocaban que si las elecciones eran un lunes, los ciudadanos tuviesen que partir hacia el condado durante el fin de semana, algo prohibido en el siglo XIX tanto para los judíos el sábado como para los católicos el domingo.

Pero entonces, ¿por qué el elegido era el primer martes siempre y cuando haya un lunes antes en el mes? La elección de esto tiene su explicación, de nuevo, en las costumbres de los comerciantes y en la religión. El 1 de noviembre era el día aprovechado para hacer balance de las cuentas del mes anterior, además, día de Todos los Santos, podía caer en martes (como ha ocurrido en 2016) y entonces, de nuevo los cristianos serían los que según su religión no tenían permitido el voto durante una festividad.

Todas estas razones llevaron al Congreso a decretar que la elección del presidente se realizase "el primer martes después del primer lunes de noviembre". Algo lógico en el siglo XIX, pero no así 171 años después. En pleno siglo XXI, aquella sociedad agricultora se ha transformado en una sociedad urbana y con trabajos que dificultan poder votar un martes laborable. El porcentaje de voto (47,7% del total de la población) así lo refleja, colocando a EEUU en el puesto 138 de 172 países con participación electoral.

¿Por qué no modificar la ley electoral?

En los últimos años, muchas son las instituciones, tanto políticas como sociales, que han promovido campañas para el cambio del día a votar. Sin embargo, ninguna ha resultado exitosa.

Vote.org, Why Tuesday? o Steve Israel, congresista por Nueva York, son algunos de los impulsores de estas campañas. En 2015 el político demócrata llevo un proyecto de ley para que las elecciones pasaran a celebrarse el primer fin de semana completo de noviembre.

La principal razón para que prevalezca la ley de 1845 se encuentra en que ninguno de los dos grandes partidos determina cual saldría beneficiado con la omisión del martes. Una medida apoyada por los comerciantes que se oponen al día festivo por la posible pérdida de clientes.

Hoy en día, sin embargo para comodidad de los ciudadanos, la ley permite el voto anticipado en 37 de los 50 estados y en Washington. Una medida aún sin eficacia en 13 estados, donde no existe el voto anticipado y para ausentarse de las votaciones se exige un justificante.

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