Editoriales

Repsol impulsa su diversificación

Repsol ha aprobado una importante reorganización de su cúpula directiva. Con ella, la petrolera pone fin a la tradicional división de su negocio, exploración y producción frente a refino y marketing, y divide esta última rama en dos: negocios Comerciales e Industriales. Este cambio organizativo presenta varias lecturas.

La aparición de la dirección de Negocios Comerciales pone de relieve que Repsol pretende poner al cliente final en el centro de las decisiones, lo que es una buena estrategia ante las cambiantes exigencias del consumidor actual.

Pero la conclusión más importante que esta nueva división plantea es que Repsol prioriza en su crecimiento futuro el área de down-stream (refino, química, marketing), que incluye el desarrollo de renovables y de nuevos negocios, como el eléctrico y el gas destinados al usuario final.

Con ello, la multinacional española da un paso más en su intención de pasar de mera petrolera a firma global de servicios energéticos. Sin duda, se trata de una operación acertada. Agilizar la toma de decisiones en ámbitos como el eléctrico convertirán Repsol en un actor cada vez más relevante en este mercado.

A ello debe añadirse que, al igual del resto de petroleras, cuenta con una clara ventaja frente a las operadoras tradicionales, ya que su amplia red de gasolineras permite fomentar descuentos en los carburantes, con los que presentar ofertas competitivas a los clientes.

Resulta evidente que las buenas perspectivas de crecimiento de los nuevos negocios obligan a Repsol a reordenar su cúpula, con el objetivo de extender su actividad más allá del petróleo. Máxime ante un escenario futuro en el que rol de los combustibles fósiles será cada vez más limitado.

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin