Economía

El FMI contradice a Trump y concluye que los aranceles no son efectivos para cerrar la brecha comercial

  • El Fondo presentará el informa completo el próximo martes
La directora gerente del FMI, Christine Lagarde. | Reuters.
Nueva York.

En el cuarto capítulo analítico de sus Perspectivas de Crecimiento Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) cuya publicación completa se llevará a cabo el próximo martes en Washington, los expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyen que son las fuerzas económicas y no los aranceles los que dictan los cambios en los balances comerciales entre distintos países.

Una afirmación que se opone a la política de la administración del presidente de EEUU, Donald Trump, que considera que la creciente brecha comercial de su país es resultado de políticas desiguales de algunos de sus socios comerciales que distorsionan el comercio internacional. Sin embargo, desde el Fondo no consideran correcto centrarse en los balances comerciales bilaterales como forma de atajar el problema.

De hecho, estiman que el intento por influenciar específicamente la balanza comercial entre dos países o socios comerciales a través de aranceles, como es el caso actual de EEUU con China, suele acabar compensado por cambios en las balanzas bilaterales con otros socios, lo que provoca que los gravámenes tengan poco impacto o incluso ninguno en la balanza comercial agregada (la suma de todas las balanzas comerciales bilaterales).

Esto explicaría por qué pese a los aranceles impuestos por la administración Trump sobre más de la mitad de las importaciones procedentes de China, EEUU registró el año pasado el mayor déficit comercial en la última década, con un aumento del 12,5%, hasta los 621.000 millones de dólares.

El efecto de los aranceles

Esto no significa que los aranceles no perjudiquen a los países, al contrario. En una economía globalizada caracterizada por la importancia de las cadenas de valor globales (donde la producción se lleva a cabo en múltiples países), un aumento brusco de los gravámenes puede generar costes económicos significativos a largo plazo y repercusiones, lo que deja a la economía mundial en una situación más vulnerable.

Para la mayoría de los países, el efecto negativo de un aumento generalizado de un punto porcentual en los aranceles en la industria manufacturera (sin tener en cuenta los efectos de retroalimentación) es mucho mayor hoy que en 1995. En el caso de Alemania y Corea del Sur, países con grandes sectores manufactureros que están particularmente integrados en las cadenas de suministro globales; la diferencia es de aproximadamente el 0,5 y el 0,6% del PIB, respectivamente.

No obstante, cuando los aumentos de aranceles se dirigen a socios específicos (en lugar de implementarse de manera general), como es el caso de la situación actual entre Washington y Pekín, otros países pueden beneficiarse del desvío comercial ya que la demanda del país que impone el arancel suele transferirse a países que no enfrentan aranceles. Por lo tanto, los cambios en la balanza comercial bilateral con socios específicos, provocados por aranceles bilaterales, tienden a ser compensados por cambios en las balanzas comerciales bilaterales con otros socios comerciales, dejando la balanza comercial agregada, en general, sin cambios.

Es por ello por lo que el FMI considera que la discusión sobre los desequilibrios en las balanzas comerciales debe centrar su atención en los factores macroeconómicos. Se aconseja a los responsables de gobierno que eviten políticas macroeconómicas que distorsionen las relaciones comerciales como, por ejemplo, medidas fiscales procíclicas, es decir, aplicar estímulos cuando la demanda ya es fuerte. También abogan por disminuir considerablemente los sectores exportadores que crean desequilibrios excesivos, y posiblemente insostenibles.

Los funcionarios del Fondo consideran que reducir los aranceles y otras barreras comerciales de forma multilateral beneficiará al comercio y, a largo plazo, mejorará los resultados económicos. "Los gobiernos deben continuar promoviendo el comercio libre y justo deshaciendo los aranceles impuestos recientemente y aumentando los esfuerzos por reducir las barreras comerciales", señalan los autores del capítulo del WEO. Eso sí, al mismo tiempo, también recalcan que es fundamental reconocer que la liberalización del comercio y el progreso tecnológico pueden suponer un ajuste costoso para algunos grupos de trabajadores y comunidades.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0