Economía

Bob Moritz (PwC): "España es vista todavía como destino para la inversión, pese a la incertidumbre política"

  • "Vemos una economía en desaceleración, pero no una recesión"
Foto: Archivo
Bruselas

El pesimismo comienza a extenderse entre los jefazos de las multinacionales. El último estudio en constatar el ennegrecimiento del clima general fue la encuesta que elabora anualmente PwC, presentada el pasado mes en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). Casi un tercio de los responsables ejecutivos consultados opina, según el mencionado sondeo, que la economía global caerá este año, mientras que apenas un 5% lo pensaba el pasado año. En una entrevista con elEconomista, durante la cita anual en el resort alpino, el presidente mundial de la consultora, Bob Moritz, alejó no obstante el riesgo de una recesión, y valoró los activos de España para continuar siendo vista como un lugar para invertir.

¿En qué medida la desaceleración global puede anticipar una nueva recesión?

Nuestra encuesta a los CEO (altos ejecutivos, por sus siglas en inglés) definitivamente detecta un nivel de confianza decreciente respecto a la situación económica y la capacidad para cumplir con los objetivos establecidos. Pero no vemos esto como un paso automático hacia la recesión. Lo que vemos es una economía en desaceleración, aunque no un giro catastrófico en la dirección equivocada, o que se dirija necesariamente hacia una recesión. La pregunta que se tienen que formular los países y las empresas es cómo operar en un entorno con una economía que se frena.

A pesar de que la incertidumbre es enemiga para los negocios, los ejecutivos españoles se muestran más optimistas que sus pares de otras regiones, ¿cómo interpreta eso?

Creo que, históricamente, España ha sido un poco más optimista que la norma en torno a la narrativa colectiva y lo que hemos visto con otros países. Así que es algo relativamente normal, teniendo en cuenta esta perspectiva cultural. En segundo lugar, creo que los jefes ejecutivos ven las oportunidades que surgen. Si Alemania se separa de otros países del sur de Europa por tensiones con el asunto de la inmigración y los refugiados, esto representa una oportunidad para España. Por último, pero no menos importante, España está avanzando en el área de tecnología. Se observan más oportunidades en ese sentido, donde la combinación de tecnología y de talento está funcionando a favor del país. El Gobierno y la comunidad empresarial tienen que trabajar juntos para concretar cómo pueden realmente convertir España en un activo mayor y generar más talento para la inversión en el futuro.

¿Es España todavía un país considerado como destino para la inversión, a pesar de la inestabilidad política o el resurgimiento de las tensiones con el 'Govern' de Cataluña y el Estado?

Creo que España es todavía vista como un destino para la inversión, incluso con estos temas sobre la mesa, porque se trabaja bajo la teoría de que eventualmente se resolverán, y habrá un período de estabilidad. Respecto a Cataluña, algunos de los problemas no están resueltos, pero al menos la situación está un poco más tranquila, respecto a lo que se vivió hace un año. Si miras a España como país, sus activos superan realmente algunas de esas incertidumbres que menciona.

Uno de los factores que explica el pinchazo del PIB mundial es la guerra comercial. ¿Cree que empeorará la disputa entre Estados Unidos y China?

No estoy seguro de poder predecir cómo evolucionará la guerra comercial, ni los motivos del presidente de Estados Unidos Donald Trump. Pero está claro que existen algunos desafíos importantes, que no solo afectan al comercio, sino también a la propiedad intelectual y otros aspectos relacionados. Creo que las tensiones entre ambos países continuarán.

¿Está lo peor por llegar en esta guerra comercial?

Habrá numerosos altibajos. Por lo tanto, el desafío es cómo nos aseguramos de que los jefes ejecutivos de las empresas y los líderes de los países no se centran solo en el corto plazo, sino que también trabajan en la tendencia a largo plazo. China es un país que todavía tiene mucho potencial. A pesar de que escuchamos que se está desacelerando, con una población de 1.400 millones de personas, todavía existen muchas oportunidades, tanto para Washington como Pekín, incluso con un crecimiento del 6%, o si cae al 5% o al 4%.

¿Cómo considera que deben reaccionar las empresas a la disputa comercial?

Cuando preguntamos a los ejecutivos, algunos de ellos dijeron que estaban cambiando su estrategia respecto a la cadena de suministro, o en términos de inversión en los países afectados por la guerra comercial. El asunto es si las compañías están cambiando y se están moviendo con velocidad suficiente para reaccionar a los problemas y los desafíos que se les presentan. En algunos casos, podría representar también una oportunidad. Ahí es donde creo que algunos países podrían contar con una ventaja comparativa mayor de lo que se cree. Se trata de descubrir cómo conviertes esa situación negativa en un factor positivo.

Por último, ¿cuál es su principal preocupación para el futuro, en especial para los próximos doce meses?

Para mí se trata de saber cómo te mueves con velocidad y ejecutas los planes para capitalizar las oportunidades. Se trata de ejecución y de moverse con velocidad.

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