Economía

Turquía pasa de crecer un 7,3% al 5,2% en el segundo trimestre y el consumo se desploma

  • El consumo privado se hunde al pasar del 9,3% al 6,3%

La economía turca sufre un fuerte frenazo en el segundo trimestre, pero sigue creciendo con con vigor. Según el Instituto Turco de Estadística el PIB creció un 5,2% interanual frente al 7,3% registrado en el primer trimestre del año. Los expertos auguran que será uno de los últimos datos de crecimiento antes de entrar en recesión.

Turquía sigue siendo uno de los países del mundo con un crecimiento económico más elevado. Pero el hundimiento de la lira, la divisa turca, durante el verano ya se ha empezado a sentir en las cifras de PIB.

El crecimiento registrado del 5,2%, en línea con la previsiones de los analistas, refleja una fuerte desaceleración respecto al primer periodo del año cuando la economía turca crecía por encima del 7%.

La cifras oficiales muestran un deterioro significativo de los componentes del PIB justo antes del desplome que registró la lira a partir de julio. El consumo y la inversión ya experimentaron una significativa ralentización, con el gasto público y un aumento significativo de las exportaciones que han evitado un frenazo mayor del PIB.

Para los próximos trimestres se espera que la depreciación de la lira obligará al gobierno a reducir el gasto y al banco central a aumentar los costos de endeudamiento para estabilizar los mercados financieros.

"Esto es solo el preludio de una desaceleración más profunda que se afianzará en la segunda mitad", ha indicado Inan Demir, economista de Nomura International a Bloomberg. "Espero dos trimestres consecutivos de contracción en la economía: una recesión técnica".

La ralentización de la economía comenzó antes de las turbulencias del mercado sobre la divisa turca. El crecimiento del consumo privado ha pasado del 9,3% al 6,3%.

La agricultura se contrajo 1,5%, en comparación con una expansión de 6,1% y la industria creció un 4,3% frente al 8,1% del primer trimestre.

El próximo jueves se reúne el Banco Central de Turquía y la expectativa de una subida de tipos -a pesar de las reticencias del presidente turco Tayyip Erdogan- que frene la inflación, que repuntó en el mes de agosto hasta 18%, muy por encima del objetivo del 5%,  gana fuerza.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado