Economía

La falta de avance en la agenda de Trump desinfla las expectativas económicas

Con el Senado enfrascado en buscar el apoyo necesario a su plan de salud y la vitoreada reforma fiscal estancada en la Cámara de Representantes, las expectativas de muchos economistas comienzan a moderarse. Es el caso de Beth Ann Bovino, economista jefe para Estados Unidos de S&P Global que ha rebajado sus previsiones de crecimiento para el país en una décima tanto para el presente ejercicio como para 2018.

"No esperamos que se apruebe un paquete de inversión en infraestructura debido al continuo bloqueo en el Capitolio", señaló en un informe distribuido entre sus clientes donde consideró que, como mucho, la administración Trump y los legisladores republicanos podrían dar luz verde a "un modesto recorte de impuestos", que no a una reforma de calado al código tributario, así como seguir adelante con "la desregulación" de ciertas industrias.

De esta forma, Bovino coincide con las expectativas de crecimiento de la Reserva Federal al concluir que EEUU crecerá este año un 2,2% este año. El Fondo Monetario Internacional rebajó esta semana sus expectativas hasta el 2,1%. Para 2018, S&P Global estima que el país avanzará a un ritmo del 2,3%. Estas cifras distan del objetivo del 3% que baraja la administración Trump como meta para la expansión de la actividad económica en el país. Una cifra que el propio secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, reconoció el jueves que llevará tiempo conseguir y no se alcanzará ni este año ni el que viene.

Pese a que Estados Unidos se encuentra en una de sus expansiones económicas más longevas desde la II Guerra Mundial, impulsado por la política monetaria ultraacomodaticia de la Fed tras la resaca dejada por la crisis financiera de 2008 y la posterior Gran Recesión mundial, el crecimiento medio del PIB estadounidense ha sido del 2,1%, lo que convierte a la actual recuperación en la más débil desde 1949. Dicho esto, el país cuenta ya con una tasa de paro del 4,3%, una de las más bajas de los últimos 16 años, y el banco central parece dispuesto a seguir adelante con su normalización monetaria en los próximos meses, tanto con una tercera de tipos este año como con el arranque del adelgazamiento de su balance.

El PIB de Estados Unidos avanzó en los tres primeros meses del año un 1,4%, dos décimas más que la lectura anterior y el doble de lo proyectado inicialmente en abril. Un impulso que llegó de mano del consumo, el gran gorila de la primera potencia mundial, cuya revisión al alza de cinco décimas, situó el gasto de los consumidores en el 1,1%.

"La tercera estimación del PIB son noticias viejas, pero sugiere que el avance de la economía en el primer trimestre fue considerablemente más fuerte que la estimación inicial", explica Nariman Behravesh, economista jefe de IHS Markit, quien considera que el repunte en el trimestre que estamos a punto de terminar será "robusto". De hecho, según las estimaciones de esta casa de análisis, el PIB podría duplicar su crecimiento entre los meses de abril y junio hasta alcanzar un 3,3%. Desde la Reserva Federal de Atlanta, su indicador GDPNow estima que la economía del país crece en estos momentos a un ritmo del 2,9%.

En general, las previsiones de crecimiento para el conjunto del año siguen difiriendo según el origen. Desde IHS Markit se habla de una tasa de entre el 2,5% y 3% para la segunda mitad del año, pero las proyecciones del propio Comité Federal de Mercados Abiertos de la Fed (FOMC, por sus siglas) estiman que EEUU crecerá un 2,2% este año.

La atención se centra en los planes económicos de la administración Trump, especialmente en la reforma fiscal, factores que, de acabar materializándose, podrían supone un catalizador para una extensión del ciclo expansivo de la economía americana. Al menos a corto plazo.

Desde la gestora de bonos Pimco, su directora de análisis de políticas públicas, señaló que, independientemente de los resultados en el tema de salud, "esperamos que el Congreso intente pasar a sus otras prioridades políticas en el otoño, entre ellas, la reforma fiscal". Sin embargo pidió cautela a los inversores ya que el proceso de revisión del código tributario es complejo al mismo tiempo que recordó que "la última vez que vimos una reforma tributaria integral fue hace más de 30 años". La reforma orquestada por el expresidente, Ronald Reagan, en 1986 tardó cerca de 3 años en lograr con el visto bueno del Capitolio.

Paralelamente, los riegos para la economía siguen creciendo. La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) estima que "si el límite de endeudamiento se mantiene sin cambios, el Tesoro se quedará sin efectivo a primeros de octubre, lo que retrasará los pagos de actividades y programas federales y el impago de sus obligaciones de deuda". En otro documento, la CBO estimó que el déficit de EEUU fue del 3,2% del PIB en 2016 y crecerá hasta el 5,2% en 2027. Se espera que el déficit cruce el billón de dólares en 2022 y alcance los 1,5 billones en 2027.

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