Economía

Niño Becerra: "¿Qué situación, qué futuro puede esperar España?"

A cambio de conseguir un año más, hasta 2014, para reducir el déficit público al 3% y a cambio de obtener los hasta 100.000 millones de euros para sanear el sistema financiero, España se ha comprometido "a hacer una serie de cosas". Y va a tener que hacer más, piensa el economista Santiago Niño Becerra, "pues existe un 99,99% de probabilidad de que deba pedir más ayuda al BCE, al fondo de rescate -sea el temporal o el permanente- o a quien sea para que le compre deuda pública".

Para Niño Becerra existe un dilema, que comenta hoy en su blog de La Carta de la Bolsa. "Si a España, a cambio de cosas que necesita como el aire que respira, se le han exigido una serie de medidas, pero no van a ser las últimas que se le exigirán porque España va a necesitar más cosas como, de nuevo, el aire que respira, ¿qué situación, qué futuro, puede esperar España?", se pregunta.

Fuentes de la Comisión Europea ya han avisado al gobierno de Mariano Rajoy que "si la situación económica se deteriora en el segundo semestre, será muy importante que el país se centre en las políticas de impulso a las pequeñas y medianas empresas, lucha contra la pobreza y generación de empleo.

Ahora bien, y teniendo en cuenta que todo apunta a que el Producto Interior Bruto (PIB) de España descrezca, al menos en el próximo semestre y en el próximo año, ¿cómo va a abordar España eso que sugieren esas fuentes de la Comisión si no crece y tiene que acabar de cumplir unas exigencias que ya le han impuesto y otras nuevas?, vuelve a cuestionarse el economista.

En conclusión: de todo lo anterior pueden deducirse varias cosas, explica Niño Becerra. La primera es que "España y la economía en su conjunto están mucho peor de lo que en principio podría parecer". Por otro lado, añade, "las cosas van a ir a peor porque no hay nada que apunte a que vayan a ir a mejor".

Además, cuanto peor vaya estando España más ayudas va a solicitar y más exigencias se le impondrán, lo que degradará aún más la situación española. Por eso, concluye Niño Becerra, si las exigencias no menguan y España no crece, la única vía será reorientar lo poco que se genere priorizando: cuanto y en qué (al margen, claro está, de promesas políticas, programas electorales y mayorías absolutas).

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