Al Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC por sus siglas en inglés), que es el organismo de la Reserva Federal que maneja el timón de la política monetaria, no le ha temblado el pulso. Ha bajado los tipos en medio punto porcentual y le ha dado armas alcistas al mercado. Sin embargo, la institución vuelve a advertir que hay que vigilar de cerca la inflación porque sólo ha mejorado modestamente.
"El crecimiento económico fue moderado durante el primer semestre del año, pero el ajuste de las condiciones del crédito tiene el potencial de intensificar la corrección del sector de la vivienda y de restringir el crecimiento económico en forma más general", explicaba el organismo que preside Ben Bernanke para justificar su decisión.
Esta bajada de los intereses rompe con trece meses de estabilidad, ya que la última vez que la Fed movió los tipos fue en junio de 2006 para subirlos al 5,25%. Esta subida fue la decimoséptima consecutiva y se enmarcaba en un ciclo que comenzó en junio de 2004, cuando las tasas estaban situadas en el 1%. La última vez que la Fed bajó los tipos lo hizo en un cuarto de punto y fue en junio de 2003.
"La acción de hoy tiene la intención de ayudar a prevenir algunos de los efectos adversos en la economía en general que de otro modo podrían surgir a partir de las perturbaciones de los mercados financieros, y de promover un crecimiento moderado con el tiempo", añadía la institución en su comunicado.
"Los acontecimientos de los mercados financieros desde la última reunión han incrementado la incertidumbre que rodea al panorama económico", sentenciaba la Fed para añadir que "el Comité continuará evaluando los efectos de esos y otros acontecimientos en las perspectivas económicas y actuará como sea necesario para alentar la estabilidad de precios y el crecimiento económico sostenido".