
Las autoridades rusas han manifestado este viernes su "solidaridad" para con el Ejecutivo venezolano ante las últimas "amenazas" a su soberanía, en el marco de la creciente tensión política entre Venezuela y Estados Unidos a cuenta del despliegue de buques militares en la región.
"Rusia rechaza firmemente las amenazas de utilizar la fuerza contra Estados soberanos como instrumento de política exterior. Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo y el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, que tiene el derecho inalienable a determinar libremente su rumbo político, económico y social sin presiones externas, en un entorno pacífico", ha expresado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, en declaraciones a la prensa.
Zajarova ha asegurado que el propio ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, ha trasladado ya personalmente a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, el "amplio apoyo" del Kremlin a "los esfuerzos de los dirigentes venezolanos para salvaguardar la soberanía nacional y garantizar la estabilidad institucional", al tiempo que ha reafirmado su "compromiso estrecho, directo y basado en la confianza con (sus) socios venezolanos".
Desde Exteriores han subrayado además el genuino interés de Rusia en el "desarrollo estable e independiente" de América Latina, pues cree que favorecerá "el espíritu de una asociación estratégica" entre ambos países, siempre bajo una "supervisión cuidadosa" de la evolución de la situación.
"Esperamos que los países de la región, que por decisión de los dirigentes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en 2014 proclamaron el continente zona de paz, sigan viviendo y prosperando sin conflictos ni intervenciones armadas. Las prácticas de injerencia externa, intervención por la fuerza y 'revoluciones de colores' deben quedar en el pasado de una vez por todas", ha sentenciado Zajarova.
Este mensaje de respaldo del Gobierno ruso llega después de que Venezuela haya denunciado este jueves un "nivel de amenaza sin precedentes" de Estados Unidos con su despliegue militar en el Caribe, en una carta dirigida al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, instándolo a "exhortar" a Washington a que ponga fin a estas acciones y respete "la soberanía, integridad territorial e independencia" del país latinoamericano.
Petro y la "invasión extranjera"
Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha criticado nuevamente este viernes la idea de una eventual "invasión extranjera" en territorio venezolano y ha defendido que los "problemas" regionales han de resolverse por y desde la región, sin injerencias de terceras potencias, en el marco de la creciente tensión política entre Venezuela y Estados Unidos a cuenta del despliegue de buques militares en la región.
"Ni Colombia ni la oposición venezolana en Venezuela, ni ningún latinoamericano que se respete, debe ni solicitar ni alegrarse con una invasión extranjera en nuestro suelo", ha expresado el mandatario en un breve mensaje compartido en su cuenta en la red social X.
En la misma publicación, Petro ha insistido en que "los problemas de los latinoamericanos y caribeños" han de ser resueltos única y exclusivamente por los latinoamericanos y caribeños, y ha reivindicado una relación de igual a igual con el resto de potencias de Europa, América, África y Asia.
"Con Europa o con Norteamérica o con China o África, hablamos de nuestros problemas comunes de tú a tú y como humanos , no como siervos", ha sentenciado el presidente colombiano.
Estas declaraciones siguen la línea de la crítica vertida este mismo viernes por el líder opositor venezolano Henrique Capriles, quien ha reprendido a quienes "no miden sus palabras" y han estado hablando "con ligereza" acerca de la posibilidad de que Estados Unidos invadiera Venezuela.
"La mayor parte de las personas que quieren una solución militar y que llegue una invasión de Estados Unidos, no viven en Venezuela", ha dicho Capriles, diputado de la Asamblea Nacional, en una entrevista para BBC, en un momento en el que varios de sus buques de guerra permanecen fondeando frente a las costas del país en una operación contra el narcotráfico.