Alfonso Fernández Mañueco ha defendido esta mañana que la Junta de Castilla y León respondió "desde el minuto uno y sin regatear ningún esfuerzo" a los incendios que han asolado a la Comunidad, una situación "nunca vista" que ha supuesto la proliferación de 348 incendios apenas 23 días.
Con protestas en el exterior de los agentes forestales pidiendo la dimisión del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y un minuto de silencio en el hemiciclo de las Cortes por las víctimas de los incendios ha comenzado la comparecencia de Mañueco solicitada por el PSOE para dar cuenta de su gestión ante la catástrofe que ha asolado a la Comunidad desde principios de agosto.
Durante su intervención, Mañueco ha defendido que Castilla y León cuenta un operativo "importante" que se ha "volcado" en la coordinación de los equipos de extinción de 348 incendios en los 23 primeros días de agosto y ha agradecido su "buen hacer y magnífico proceder ante una situación extraordinaria y de extrema gravedad, con unas condiciones meteorológicas "excepcionales" y una ola de calor "inusitada" que se fue prolongando durante varias semanas, con fuertes vientos y baja humedad.
El presidente de la Junta ha afirmado que Castilla y León se ha enfrentado a una situación nunca vista: "un cóctel perverso de altas temperaturas, sequedad extrema y fuertes vientos, con tormentas secas capaces de generar auténticos torbellinos de fuego y devastar miles de hectáreas en pocas horas, generando multitud de incendios simultáneos que han complicado las tareas de extinción".
Además de estas circunstancias, también ha apuntado que, en muchos casos, la mano del hombre ha sido la cusa del origen de los fuegos, con al menos 72 incendios presuntamente intencionados. "Espero que caiga todo el peso de la ley sobre los incendiarios, y lo digo con un reconocimiento especial a la labor las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", ha agregado.
Como consecuencia de todos esos factores, los grandes incendios de Castilla y León (más de 500 hectáreas) han afectado este verano, hasta el 26 de agosto, a en torno a 141.000 hectáreas y han resultado especialmente afectadas las provincias de León y de Zamora, pero también otras como Salamanca, Ávila o Palencia. Del total de hectáreas, el 31 por ciento es forestal arbolado, el 11 por ciento forestal desarbolado, el 43 por ciento matorral, el 7 por ciento pastizal, el 8 por ciento agrícola y el 0,5 por ciento con otros usos.
En medio del cruce de acusaciones entre las Comunidades Autónomas y el Gobierno sobre la implicación en las labores de extinción, Mañueco ha asegurado que la Junta respondió al fuego "desde el minuto uno" con todos los medios previstos en el operativo, "sin regatear ningún esfuerzo". Sin embargo, ha explicado que las circunstancias han "dificultado" las labores de extinción "hasta el límite de lo imposible" y ha señalado que, a incendios de gran envergadura se ha sumado la simultaneidad y "circunstancias enormemente cambiantes".
En tono conciliador, Mañueco se ha mostrado de acuerdo con la ministra de Defensa, Margarita Robles, cuando señaló que "son unos fuegos de enorme voracidad, que además son muy difíciles de extinguir, por no decir imposibles. Es imposible controlarlos ni por tierra ni por aire".
Ante esa circunstancia y el repentino cambio de escenario se solicitaron al Gobierno de España más medios del Ejército, además de la UME, pero dirigidos a labores logísticas, refresco de perímetros, vigilancia de rebrotes, traslado de personas, etcétera, con el fin de destinar a la primera línea contra el fuego a bomberos forestales dedicados antes a estos cometidos o a reemplazar a aquellos que precisaran descanso. "Los profesionales, los expertos y los propios miembros de la UME han reconocido no haberse enfrentado jamás a una situación como la actual", ha asegurado el presidente de la Junta, quien ha recordado que el fuego ha asolado a también a otras regiones españoles o países de distintos lugares del mundo.
En este sentido, el presidente castellano y leones, ha advertido que "la intensidad y la voracidad de los fuegos hacen baldías todas las técnicas de extinción conocidas. Y esta es la primera reflexión que debemos hacer de cara al futuro", ha apuntado el jefe del Ejecutivo autonómico, quien ha agregado que esa "intensidad y voracidad" ha puesto en riesgo a los miembros del operativo y amenazado infraestructuras y poblaciones, que han sido siempre "objetivo de protección prioritaria".
A este respecto, ha afirmado que la tarea se ha centrado en la "doble misión" de extinguir los fuegos y proteger, "por encima de todo", a las personas y garantizar su seguridad, para lo que se tuvieron que llevar a cabo confinamientos y evacuaciones, además del desalojo de siete residencias de mayores y reubicar a sus usuarios en otros centros.
Evacuación de 203 pueblos
En total, los centros de coordinación operativos provinciales acordaron la evacuación preventiva de 203 pueblos con una población censada de 15.767 habitantes para garantizar su seguridad, a lo que se suman los visitantes veraniegos, por lo que se alcanzan unas 20.000 personas.
Mañueco se ha defendido sobre las críticas sobre la reducción de medios contra la prevención y extención de incendidos los incendios con datos. "Destinamos hoy a estas políticas casi 100 millones de euros más que al inicio de la legislatura. En concreto, 200 millones: el doble que entonces. Y de ellos, el mayor grueso, 126 millones de euros, para tareas de extinción."
Asimismo ha defendido la labor de los trabajadores de un operativo que está activo las 24 horas del día, los 365 días del año y está integrado por 4.720 profesionales forestales, más del 70% de ellos personal público. "Un operativo que es capaz de apagar casi 350 incendios en tres semanas, muchos de ellos simultáneos y de alto índice de gravedad, merece todo nuestro apoyo y nuestro reconocimiento", ha sentenciado el dirigente popular.
Mañueco ha anunciado distintas medidas para afrontar esta nueva situación. Entre ellas, que la próxima semana aprobará el proyecto de decreto para regular la planificación y la ordenación forestal de los montes de Castilla y León, al tiempo que emplazará al "diálogo" con los grupos políticos y los actores del sector para "mejorar la prevención en incendios".
El nuevo reglamento será una "herramienta" que va a servir "para mejorar la gestión de los montes y mantenerlos más limpios, desarrollar el inventario forestal continuo y facilitar el aprovechamiento sostenible, la conservación y el desarrollo rural". Además, ha apostado por "reforzar la perspectiva preventiva de incendios" en convocatorias de ayudas al territorio rural y a las actividades agrarias, al tiempo que ha emplazado a las fuerzas políticas con representación en la Cámara, a escuchar "ideas y propuestas" sobre prevención.
"Y continuaremos el diálogo con agricultores, ganaderos, sector forestal, empresas de nuevas tecnologías e inteligencia artificial, universidades y colegios profesionales. También con otras administraciones, ayuntamientos y diputaciones provinciales, con municipios en parques naturales, otras comunidades autónomas y con la administración del Estado. Y también con los agentes del Diálogo Social y todos los colectivos que tengan propuestas de interés que hacer", ha abundado, incluido la Administración Central.
En este sentido, ha advertido que "en Castilla y Léon no somos un ente en medio de la nada. Somos España. Y es España la que está ardiendo. Ante los nuevos incendios, necesitamos un nuevo modelo de actuación. Esta situación puede volver a repetirse en España y tenemos que estar todos preparados, y hacerlo juntos. Y no hay tiempo que perder".
Relacionados
- El Gobierno blinda la lucha contra los incendios con una normativa única para todas las CCAA que publica el BOE
- Felipe VI, "desolado" tras ver la "dimensión de la tragedia" de los incendios en Las Médulas: "Hay mucho que hacer"
- La Junta de Castilla y León activa las ayudas de hasta 5.000 euros para los negocios afectados por los incendios