Economía

La nueva jubilación anticipada tensará el relevo de mano de obra en construcción e industria

  • El cálculo de accidentes que propone el Gobierno expone a estos dos sectores
  • Ambas actividades, junto al campo, sufren también un acelerado envejecimiento
  • Los albañiles o ingenieros civiles sufren casi 7.000 bajas por cada 100.000 ocupados
Trabajadores tomando precauciones. EE
Madridicon-related

La reforma de la jubilación anticipada ampliará el espectro de actividades que podrán acceder al retiro prematuro por desarrollar la carrera laboral en ocupaciones de especial penosidad, forzosos o insalubres. Además del grado de "peligrosidad", el Ministerio de Seguridad Social ha propuesto varias fórmulas para cercar las actividades que serán aceptadas en la nueva jubilación anticipada. Una de ellas es la comparativa del número de accidentes con baja por cada 100.000 trabajadores, datos que facilita el Ministerio de Trabajo. Los sectores más propensos a ser incluidos son el de la construcción y la industria, y a la vez son dos ocupaciones muy envejecidas que afrontan el reto del relevo generacional.

En base a los datos oficiales que actualiza el Ministerio de Trabajo, predominan varios sectores donde los accidentes de trabajo provocan un mayor número de bajas. Los indicadores objetivos, que aún están por concretar, recogerán en el futuro decreto los sectores profesionales a los que llegará la potencial jubilación anticipada.

La construcción, y en especial la de edificios y la ingeniería civil, promedia más de 6.000 bajas por cada 100.000 trabajadores cuando la economía promedia 2.950 bajas por cada 100.000 puestos.

El envejecimiento del mercado laboral español es generalizado, lo cual anticipa un reto a la hora de rejuvenecer algunos sectores. En concreto, este envejecimiento se ha producido de forma más intensa en en la construcción, donde la edad media de los trabajadores ha pasado de 37,3 años en 2007 a 45,1 en 2022. Además, es un sector sin apensas representatividad femenina y con escaso interés entre los jóvenes, según la patronal CNC, donde la plantilla que tiene más de 60 años se ha doblado en este periodo y ya representa el 7%.

Más del 50% de los ocupados en la construcción son albañiles, peones, electricistas, fontaneros o pintores. Entre todos, destaca el envejecimiento de los albañiles, que han pasado de los 39,9 años de media en 2007 a los 48,1 en 2022. Una edad superior a la media para una actividad intensiva en trabajo físico. Los albañiles o ingenieros civiles sufren casi 7.000 bajas por cada 100.000 ocupados.

Es un caso similar al de la industria. Este sector arroja más 4.500 bajas por cada 100.000 trabajadores, una cifra de incidencias que es más preocupante en la industria extractiva, con más de 6.400 bajas por cada 100.000 puestos. De igual forma es un sector envejecido y con algunos puestos altamente intensivos en capacidad física: el 15% de sus ocupados ya tiene más de 55 años y afrontan la recta final de su carrera laboral.

La agricultura tampoco se queda atrás. Este sector está ocupado en su mayoría por trabajadores del baby boom. Tanto es así que un 25% de su mano de obra también tiene más de 55 años y, en muchos casos, es un trabajo que requiere de esfuerzo físico. Los accidentes laborales que provocan bajas en este sector superan los 4.000 por cada 100.000 ocupados.

Cómo funcionan los coeficientes reductores

Los coeficientes para el retiro anticipado se aplican en consideración de actividades que no tienen trabajo sustitutivo y el solicitante no puede ser recolocado. Este indicador establece los años que puede el trabajador puede adelantar su jubilación, sin ver penalizada su prestación y se actualizará a los diez años.

En la actualidad ya son ocho los grupos profesionales que pueden jubilarse anticipadamente: Estatuto de los Mineros, personal de vuelo de trabajadores aéreos, trabajadores ferroviarios, taurinos, artistas, bomberos, y cuerpos de la Eirtzaintza y la Policía Local. Estos son los grupos que por razon de grupo o actividad pueden adelantar su jubilación como máximo hasta los 52 años.

Previamente se evaluarán los parámetros siniestralidad, penosidad, peligrosidad o toxicidad de los trabajos por sectores a partir de estudios que elaborará un equipo formado por el Ministerio, los agentes sociales y la Inspección de Trabajo. Es en este punto donde los sindicatos quieren convencer al Gobierno sobre las opciones para medir la "penosidad", una tarea que no se antoja sencilla, según miembros de la negociación.

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