Economía

El 'boom' del hidrógeno se desinfla: los costes se elevan hasta un 50%

El boom del hidrógeno comienza a desinflarse. El incremento de los costes financieros y del equipamiento -principalmente el coste de los electrolizadores- está poniendo en peligro proyectos y rebajando el impacto del despliegue de las ayudas públicas que están poniendo sobre la mesa tanto Europa como Estados Unidos, según se desprende del informe anual sobre el hidrógeno elaborado por la Agencia Internacional de la Energía.

La inflación y el incremento de los tipos de interés amenazan la capacidad de financiar los proyectos en toda la cadena de valor. Para el hidrógeno producido a partir de electricidad renovable, por ejemplo, un aumento del 3 puntos porcentuales en el coste del capital puede aumentar el coste total del proyecto en casi un tercio.

Varios proyectos han revisado al alza sus estimaciones de costes iniciales hasta en un 50%, según la Agencia. Las presiones inflacionistas han coincidido con una reciente caída de los precios del gas natural, especialmente en Europa, y con interrupciones en la cadena de suministro que han afectado a los plazos de los proyectos.

Esto significa que la financiación pública anunciada servirá para apoyar un menor número de proyectos de lo que cabía esperar anteriormente, ya que se necesita una mayor inversión para cerrar la brecha de costes entre los proyectos de bajo coste de hidrógeno de bajas emisiones y el hidrógeno basado en combustibles fósiles.

Los fabricantes de electrolizadores han anunciado también ambiciosos planes de crecimiento. En la actualidad se disponen de unos 14 GW de capacidad de fabricación, la mitad de ellos en China.

La producción de electrolizadores en 2022 se estima en algo más de 1 GW. Los fabricantes han anunciado planes con el objetivo de alcanzar 155 GW/año de capacidad en 2030, pero sólo el 8% de esta capacidad ha alcanzado la decisión de inversión.

El número de proyectos anunciados para la producción de hidrógeno con bajas emisiones está aumentando rápidamente. La producción anual podría alcanzar los 38 millones de toneladas en 2030, si se realizan todos los proyectos anunciados, aunque 17 Mt proceden de proyectos en fase inicial de desarrollo.

La producción potencial para 2030 de proyectos anunciados hasta la fecha es ya un 50% mayor de lo que era en el momento de la publicación del informe del año anterior pero sólo el 4% de esta producción potencial ha tomado una decisión final de inversión. No obstante, esta cifra ya supone el doble que el año pasado en términos absolutos (casi 2 Mt).

Del total, 27 Mt se basan en la electrólisis y electricidad de bajas emisiones y 10 Mt en combustibles fósiles con captura de carbono, utilización y almacenamiento.

Por contra, la demanda se mantiene todavía sin despegar. Los gobiernos calculan unos objetivos de 14 Mt, frente a los 27-35 Mt de producción previstos y la Agencia de la Energía reclama un mayor apoyo en esta línea.

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