Economía

Estas son las preguntas trampa del tribunal médico antes de dar una pensión de incapacidad permanente

Foto: Dreamstime.

El paso por el tribunal médico es uno de los momentos más decisivos en el proceso de solicitud de una pensión de incapacidad permanente. Aunque su dictamen no es vinculante, a menudo sus recomendaciones o denegaciones de pensión son asumidas por la Seguridad Social, la verdadera encargada de decidir si se concede o no la prestación.

La misión del tribunal médico es emitir una valoración sobre el estadio del paciente y acerca de la influencia de la enfermedad, dolencia o lesión en su vida cotidiana y en su vida laboral. En base a eso opinará sobre la conveniencia de dar la pensión de incapacidad permanente a la persona que la ha solicitado.

Por lo tanto, su objetivo no es fiscalizar al aspirante a pensionista, ni nada parecido: simplemente vela por que los recursos de la Seguridad Social se empleen de forma eficaz. O lo que es lo mismo, para que las pensiones de incapacidad permanente lleguen a las personas que realmente las necesitan.

En su misión, los miembros del tribunal médico podrán pedir al paciente todo tipo de información, que realice determinadas maniobras o movimientos y, cómo no, preguntarle sobre los aspectos que consideren más oportunos. Algunas preguntas serán muy directas y otras podrán ser muy sutiles.

De hecho, hay algunas preguntas trampa del tribunal médico que se realizarán bajo una apariencia de banalidad pero que en realidad se hacen con un propósito mucho más importante: el de obtener información clave para la decisión respecto a la pensión de incapacidad permanente.

Cuáles son las preguntas trampa del tribunal médico

El portal especializado Fidelitis ha elaborado una lista de preguntas trampa del tribunal médico, esas en las que sus miembros consiguen información del paciente en cuestiones que son mucho más importantes de lo que parecen a simple vista. Son las siguientes:

-¿Cómo te encuentras? Puede parecer un saludo o una forma de romper el hielo, pero el fondo de esta pregunta es mucho más amplio, ya que pretende conocer de forma espontánea ese sentir del paciente sobre su salud.

-¿Has venido solo o acompañado? Al igual que la pregunta anterior, puede parecer una pregunta banal, pero su intención es descubrir la autonomía del paciente, lo cual tiene incidencia tanto en la decisión de si hay pensión o no, si no también en el grado de la misma.

-¿Has mejorado desde que estás de baja? Esta cuestión alude a otro de los aspectos clave de la pensión: la posibilidad de mejora o recuperación total de la enfermedad, dolencia o lesión que ha llevado al paciente al tribunal.

-¿Cuál es tu puesto de trabajo? Bajo la apariencia de un interés casi informal por la profesión del paciente, se esconde algo más: es muy importante saber la función del paciente, ya que el impacto de la enfermedad o lesión que tenga puede ser más grave dependiendo de las tareas que desempeñe.

-¿Cuáles son tus funciones en la empresa? Es una pregunta similar a la anterior, pero no idéntica, ya que la incapacidad permanente permite a los trabajadores desempeñar funciones diferentes a las que tenían, pero para ello hay que saber cuáles son las que desempeña ahora mismo.

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