Economía

El gasto en protección social destinado a los mayores alcanza ya el 82% del total

  • El porcentaje del PIB en protección social pasó del 13,8% al 17,4%
  • Ningún partido político cambiará el gasto público en favor de los jóvenes, dice Fedea
  • Fedea propone una regla fiscal intergeneracional para favorecer a los jóvenes
La mayor parte del gasto social se destina a personas mayores

El gasto en protección social en España destinado personas mayores pasó del 75% al 82% del total entre los años 2008 y 2019 y su peso sobre el Producto Interior Bruto (PIB) se incrementó en esas fechas un 3,2%. Esto supuso un aumento de siete puntos entre la primera crisis económica del siglo XXI y el momento previo a la pandemia. El porcentaje del PIB en protección social creció en el citado periodo del 13,8% al 17,4%.

Lo refiere la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) es su último artículo, en el que aborda los efectos económicos de la demografía política y en el que propone igualar el gasto público de mayores y jóvenes para limitar el efecto electoral que tiene el envejecimiento de la población.

El informe de este organismo económico señala que en Alemania y en Francia el aumento del gasto en el citado periodo fue más equilibrado, pasando del 73% al 75% y del 72% al 73% respectivamente. En cuanto a Italia, puntualiza Fedea, "el porcentaje cayó, pero es que estaba ya alto" y ha pasado del 90,5% en 2008 al 84% en 2019.

El estudio añade que, "a pesar del aumento en el gasto en pensiones, con la introducción de un sistema de cuotas para fomentar la jubilación anticipada, en 2019 en Italia se ha introducido también un sistema de renta básica, llamado rente de ciudadania, que ha aumentado también mucho el gasto en exclusión social".

Por otra parte, el análisis de Fedea recuerda que el gasto público aumentó entre 2008 y 2019 en las cuatro primeras economías de la Unión Europea: 0,9% del PIB en España; 0,8% en Alemania; 2,1% en Francia y 0,7% en Italia. En lo tocante a la partida de servicios públicos generales, esta solo aumentó en España, con un 0,2% del PIB.

Esto, dice Fedea, es debido al aumento del servicio de la deuda, pues el nivel de deuda pública ha pasado del 40% en 2008 al 98% en 2019. "Se puede ver claramente que la partida que más ha aumentado en los cuatro países es la de protección social, con el 3,6% del PIB en España, el 0,8% en Alemania, el 2% en Francia y el 3,1% en Italia".

Fedea cree curioso que la partida que más beneficia a los jóvenes, como la educación, solo haya subido en Alemania; la vivienda ha caído en todos los países; y la protección medioambiental apenas sí ha subido una décima en Francia, Alemania e Italia, en tanto que ha caído una décima en España.

"Podemos considerar que las partidas de servicios públicos generales, asuntos económicos, defensa, orden y seguridad y ocio son neutrales en el sentido que benefician por igual a viejos y a jóvenes y prácticamente no se han movido". señala la entidad, que refiere también que prácticamente todo el aumento en protección social ha ido destinado a enfermedad, incapacidad, edad avanzada (pensiones) y supervivientes o pensiones de viudedad, y que las otras partidas apenas han aumentado o incluso han disminuido.

Ante las inminentes elecciones generales, que tendrán lugar el próximo 23 de julio, Fedea analiza en qué medida el envejecimiento de la población aumenta la relevancia política de las generaciones mayores, "contribuyendo así a una distribución intergeneracional desigual e injusta de los recursos públicos".

Regla fiscal intergeneracional

Con el fin de proteger a las generaciones jóvenes futuras, según Fedea, se precisan "normas constitucionales" que protejan a las generaciones jóvenes y futuras. Por esta razón propone una regla fiscal intergeneracional que regule automáticamente la asignación del gasto público. "En su formulación más simple, la regla fiscal estipularía que por cada euro adicional asignado a programas de gasto público, que están dirigidos principalmente a las personas mayores, se debería asignar un euro adicional a programas de gasto dirigido a jóvenes", dice.

Esta regla, asegura el organismo económico, cambiaría el gasto público hacia programas que favorecen a los jóvenes, como la educación de 0 a tres años, primaria, secundaria e incluso universitaria. Asimismo, aumentaría el presupuesto de I+D+i, la vivienda o las ayudas a la emancipación. Mediadas que tendrían un impacto positivo en el crecimiento económico o el aumento de la productividad.

Fedea pronostica que ningún partido promoverá espontáneamente una regla fiscal intergeneracional de este tipo y recuerda en las próximas elecciones generales habrá en torno a 6,6 millones de jóvenes votantes potenciales (de 18 a 30 años) frente a unos 10 millones de votantes mayores de 65 años, que son objeto de la mayor parte de las propuestas electorales.

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