Economía

Nuevos máximos para el euríbor en mayo y guarda fuerzas para romper el 4% en junio

  • Las hipotecas se encarecerán de media 290 euros si toca revisión
  • El techo del euríbor debería estar cerca al 4,5% y lo tocará tras el verano

El euríbor a 12 meses cierra mayo con una media diaria del 3,862%, nuevo máximo mensual del índice desde 2008, lo que supondrá un incremento de 290 euros en la cuota mensual en la revisión de una hipoteca media. La buena noticia, muy entre comillas, es que el índice al que están referenciadas la mayoría de hipotecas parece que se está frenando, pero la mayoría de los indicadores apuntan a que romperá la barrera del 4%, pero no irá muy lejos.

El techo del euríbor comienza a estar muy cerca, pero todavía está siendo un verdadero quebradero de cabeza para los hipotecados. Este mes de mayo, por lo menos, ha supuesto un ligero frenazo en el encarecimiento de las hipotecas. De enero a abril, las alzas estuvieron por encima del 3,8% debido, no sólo al encarecimiento del euríbor, sino también a la comparativa con los mismos meses de 2022, cuando seguía en niveles negativos o cercanos a cero. En cambio, en mayo de 2022 se situó en 0,287%, por lo que el alza respecto a entonces es de 3,58 puntos porcentuales. El máximo encarecimiento en lo que va de año ocurrió en marzo, cuando el índice subió 3,88 puntos porcentuales con respecto al año anterior.

Sobre la mesa, la subida se traduce en que una persona que tenga contratada una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años y con un diferencial del 0,99% más euríbor y deba revisar su tipo de interés en mayo, registrará un aumento de su cuota hipotecaria de unos 290 euros al mes. En términos absolutos, pasaría de pagar unos 500 euros a algo más de 790 euros por mes, 3.480 euros más al año.

La gran pregunta es hasta dónde llegará el euríbor y cuándo alcanzará su nivel máximo. Los principales indicadores que rodean al euríbor en el mercado apuntan a que la barrera del 4% caerá, pero el índice no irá muy lejos. El euríbor no deja de reflejar un tipo de interés, en concreto al que se prestan los bancos el dinero entre ellos, y los intereses en los mercados financieros no terminan de reflejar la pausa o caída deslizada por los bancos centrales.

Al final, el futuro de las hipotecas a tipo variable va ligado a los tipos de interés del BCE. El euríbor se mueve al ritmo de los tipos oficiales, aunque a veces sea sometido a una enorme volatilidad. Actualmente, el tipo principal de financiación se sitúa en el 3,75%. Históricamente, el euríbor cotiza con una prima de 50 puntos básicos adicional cuando las tasas del banco alcanzan su techo máximo. Es decir, si en este ciclo el punto máximo fuera del 3,75%, el euríbor tocaría el 4,25%.

Una herramienta que utilizan los inversores y los analistas es el modelo de Overnight Index Swaps (OIS) donde se expresa los movimientos del BCE teniendo en cuenta la contratación de derivados sobre tipos de interés. En este caso, toma de referencia la tasa de depósito que se encuentra al 3,25%. Según el OIS, en la próxima reunión del 15 de junio, el BCE ejecutará una subida de 25 puntos básicos hasta el 3,5%. Los inversores no terminan de descontar en septiembre, con lo que teniendo en cuenta el diferencial con el tipo principal de financiación, el techo del euríbor debería estar próximo al 4,5%.

Entre los analistas financieros hay un gran consenso alrededor de que se produzcan dos subidas más de 25 puntos básicos para las reuniones de junio y julio. Sin embargo, las previsiones de inflación no terminan de acompañar este escenario. Las expectativas de inflación son muy seguidas por el mercado y por los propios bancos centrales. Una de las expresiones que más gustan a los banqueros centrales es que las expectativas de inflación están ancladas.

Significa que los inversores, empresas y consumidores esperan que la inflación en un plazo de cinco años se sitúe sobre el 2%. Para que un banco central duerma tranquilo necesita que su objetivo de precios converja con las expectativas que tenga el mercado. En este sentido, las expectativas de inflación a cinco años se mantienen todavía alrededor del 2,5%.

¿Qué dicen los expertos?

Para final de 2023 y comienzo de 2024, el modelo IOS comienza a valorar recortes para los tipos que deberían trasladarse al euríbor. Precisamente, ese el escenario que descuenta los futuros del euríbor. Los hay de varios plazos, pero el más seguido es a tres meses. Los inversores los utilizan para cubrir los riesgos asociados a los préstamos a interés variable. Se puede seguir toda la curva del euríbor tomando la referencia de los vencimientos de los contratos de futuro. Actualmente, el mercado descuenta niveles por debajo de la cotización del euríbor. Para septiembre esperan que se sitúe en niveles del 3,8%. Lo que significa que los grandes inversores no esperan que el índice hipotecario vaya mucho más lejos.

Para los economistas de Funcas el euríbor rozaría a un año rozaría el 4% a finales de 2023, para descender posteriormente hasta situarse por debajo del 3,5% a finales de 2024. Los futuros del euríbor ven al índice por debajo del 3%, el próximo año. Para los analistas de Caixabank, el Euribor a 12 meses de diciembre de 2023 cerraría al 3,44%. Sus previsiones para el último mes de 2024 dicen que bajará al 2,56%.

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