Economía

Valencia, La Rioja y Cataluña tienen los impuestos más altos y Madrid los más bajos

  • Ocho comunidades autónomas han bajado o deflactado la tarifa
  • Los ingresos propios solo representan el 2% de los ingresos tributarios
  • Andalucía y Madrid bonifican al 100% el Impuesto sobre el Patrimonio
Puerta del Sol de Madrid

Las regiones con los impuestos más altos de España son Valencia, La Rioja y Cataluña, mientras que Madrid es donde son más bajos. Lo pone de manifiesto el informe Panorama Fiscal y Autonómico de 2023, presentado este martes en Madrid por el Registro de Asesores Fiscales (Reaf), del CGE (Consejo General de Economistas)

El informe revela que en 2023 y con efectos también para 2022 la tendencia ha sido adoptar medidas para paliar la subida de precios y que en los años anteriores, la tendencia de la comunidades autónomas ha sido la de regular medidas tributarias para paliar el fenómeno de la despoblación.

En este sentido, ocho comunidades autónomas han deflactado o bajado la tarifa, algunas de ellas también en los mínimos personales y familiares. En concreto, Andalucía, Canarias, Castilla y León, Galicia, Madrid, Murcia y Valencia y Aragón.

El tipo máximo agregado lo tiene Valencia (54%); seguida de La Rioja (51,5%), Aragón, Cataluña, Canarias y Cantabria (50%), Baleares y Extremadura (50%). En el otro extremo, el menor porcentaje se corresponde con Madrid (45%), que, además, tiene en tipo mínimo agregado más bajo (18%), lo que la convierte en la comunidad autónoma con los impuestos más bajos.

Según el estudio, los impuestos propios solo representan el 2% de los ingresos tributarios en 2021, por lo que siguen siendo una escasa fuente de financiación para las autonomías. La recaudación por impuestos propios creció en 2021 con respecto a 2020 un 14,1%.

En el informe se concluye que en el IRPF, las comunidades autónomas regulan muchas deducciones, en general con poco coste recaudatorio, porque se suelen establecer para contribuyentes con circunstancias muy concretas y, normalmente, con rentas bajas. En los últimos años se regulan incentivos para paliar la despoblación rural.

Igualmente, tal y como constata el estudio del CGE, las tarifas del IRPF de las comunidades se apartan de la tarifa estatal (9,5% a 24,5%). Así, de las comunidades autónomas de régimen común, seis tienen el mismo tipo mínimo que la estatal; seis lo han fijado por debajo y, para las tres restantes, es superior. Por lo que se refiere al marginal máximo, en seis comunidades es inferior al estatal y en nueve, superior.

En lo tocante al Impuesto sobre el Patrimonio, se ha utilizado menos la capacidad normativa y lo más relevante es que Andalucía bonifica al 100% ya para 2022, igual que lo hacía Madrid desde el 2011, y que Galicia aumenta la bonificación del 25% al 50% en 2023. En cuanto a los mínimos exentos, se han establecido más bajos que la norma estatal en Aragón, Cataluña, Extremadura y Valencia, y más alto en la región de Murcia.

Esta última ha aumentado el mínimo exento a 3,7 millones de euros para 2023 para que no presenten el impuesto los no obligados a presentar el impuesto de solidaridad a las grandes fortunas. Las comunidades autónomas con bonificaciones en el Impuesto, como no pagan el impuesto a la autonomía correspondiente, tiene que pagar el Impuesto a las Grandes Fortunas.

Exceso de normativa

Los fiscalistas del Reaf, en palabras de su presidente, Agustín Fernández, constatan que "por un lado parece que se intenta racionalizar el universo de los impuestos propios con la creación de impuestos estatales cedidos a las comunidades autónomas, como el de los residuos, unificando los que gravan el mismo objeto imponible, aunque, por otro lado, no se agota la imaginación para crear nuevas figuras impositivas".

Fernández señala que "la utilización de la capacidad normativa que tienen las comunidades autónomas en tributos cedidos ha producido 958 impactos normativos".

Cambios en Sucesiones

El informe del Registro de Asesores fiscales recoge también las novedades en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Destaca la extensión de la bonificación en ambas modalidades, ya no solo para los familiares próximos (padres e hijos), sino también para los lejanos.

Así, Madrid incrementa la bonificacion al 25% (antes era del 10-15%) para tíos, sobrinos y nietos, tanto para sucesiones como para donaciones. El resto de modificaciones son mejoras puntuales en determinados incentivos fiscales, como la empresa familiar. 

En Aragón, la reducción de la empresa familiar en sucesiones es de hasta el 99% para descendientes (antes 50-70%) y en donaciones (antes 97%). En Islas Baleares se incrementa la reducción de donación por vivienda de padres a hijos al 95% (antes 57-60%). 

En sucesiones son diez las comunidades que regulan los mismos tipos de gravamen que los de la tarifa estatal (7,7% a 34%). En la mayoría prácticamente no se paga cuando los sucesores son familiares cercanos -en los territorios forales del País Vasco  y en seis comunidades de régimen común-, en el resto prácticamente no se paga cuando cada heredero no tiene una base superior a cierta cantidad, que, como poco, es de 300.000 euros.

En donaciones prácticamente no tributan los familiares cercanos del País Vasco y de cinco comunidades de régimen común. 

Por su parte, salvo la Comunidad de Madrid y Navarra, el restos de regiones tiene tipos más elevados en la modalidad de Trasmisiones Patrimoniales Onerosas que el estatal del 6%. En Baleares se puede llegar a pagar hasta el 13% para la parte de la base imponible que supere dos millones de euros. 

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