Economía

Los cheques bebé proliferan en Europa como remedio para desactivar la bomba demográfica

  • Solucionar el problema del envejecimiento de la población es una prioridad
  • La tasa de fecundidad está lejos de garantizar una población estable
  • El mapa de las ayudas se extiende por el continente a distintos niveles
Foto: Dreamstime

La natalidad está de capa caída en Europa. El aumento del coste de vida aboca a la población joven a retrasar, e incluso cancelar, cualquier plan para tener hijos y complica el mantenimiento de los sistemas de apoyo a la tercera edad, como los de pensiones. Para combatir el coctel tóxico inflación-no nacimientos que solo contribuye a envejecer más al Viejo Continente, los gobiernos de cada vez más países sacan adelante medidas de apoyo a la maternidad como los 'bonos bebé'.

Solucionar el problema del envejecimiento de la población es una prioridad en Europa. Los últimos datos oficiales, de 2020, sitúan la tasa media de fecundidad (número de nacimientos vivos por mujer) en la UE en 1,50 nacidos por mujer, muy lejos del nivel de reemplazo óptimo de 2,1 nacidos con el que se garantizaría una población estable en términos generales en ausencia de migración.

A falta de contar con datos más actualizados, todo apunta a que los últimos años -pandemia primero, guerra en Ucrania después- han contribuido a hundir aún más el número de nacimientos.

Una encuesta reciente realizada a 2.000 personas en Reino Unido sitúa los problemas financieros como la mayor preocupación para el 59% de los adultos jóvenes que deciden aplazar o descartar tener hijos. En concreto, para el 29% de los encuestados por Censuswide, el aumento del coste de vida es la principal barrera, para el 13%, el coste concreto del cuidado de los niños, para el resto, no haber encontrado aun con quién (12%) o no poder permitirse una vivienda en propiedad (11%). Esto último pone de relieve otro problema relacionado: la edad de emancipación media en las mujeres suelen ser a los 28,8 años y la de los hombres casi dos años más tarde, a los 30,7, según los datos de Eurostat.

Los países intentan luchar a contracorriente aprobando diferentes medidas que animen a traer hijos al mundo en un momento en que la coyuntura global no colabora. La estrategia más extendida es la del 'cheque bebé', que se traducen en distintas compensaciones por hijo en los primeros años, pero hay más medidas.

El mapa de las ayudas: del cheque de 100 euros en España al crédito de 30.000 euros de Hungría

Un estudio publicado el año pasado por Raisin indicó que el gasto de tener un hijo en España superaba los 300.000 euros hasta su mayoría de edad. La última medida de apoyo aprobada por el Gobierno es el nuevo complemento mensual de ayuda para la infancia para los perceptores del ingreso mínimo vital por cada menor de edad miembro de la unidad de convivencia: 100 euros mensuales por hijo hasta que cumplan los tres años.

¿Qué se hace en otros países? En Finlandia se aplicó durante 10 años una de las medidas más generosas. Fue en el pequeño municipio de Lestijärvi, donde entre 2012 y 2022 se concedieron 10.000 euros por recién nacido, pero el alcalde actual (interino), Markku Vehkaoja, ha indicado a Euronews que el plan se canceló el año pasado porque muchas de las familias se mudaban después de cobrar el dinero.

La vecina Francia destina alrededor el 4% de su Producto Interior Bruto (PIB) a beneficios familiares. En función de los ingresos, los hogares con tres hijos pueden recibir hasta 594 euros al mes en concepto de asignación familiar más otras medidas económicas para sufragar el cuidado de los niños. En total, el importe de la ayuda puede llegar a ser de 647euros mensuales. Se da la circunstancia de que el país galo es el que mejor tasa de fertilidad tiene de Europa, con 1,83 nacimientos por mujer.

En Grecia existe una bonificación de 2.000 euros a cada madre que dé a luz y resida legal y permanentemente en el país y en Italia, los padres tienen derecho a un subsidio de nacimiento de hasta 192 euros por hijo al mes, dependiendo de los ingresos de su hogar.

En Hungría, donde las clínicas de fertilidad son consideradas por el primer ministro Viktor Orbán como "de importancia estratégica nacional", las parejas casadas jóvenes pueden solicitar un préstamo de hasta 10 millones de forints (alrededor de 30.000 euros) y no tendrán que pagar intereses si tienen un hijo dentro de los cinco años siguientes a solicitarlo. Incluso pueden cancelar el préstamo si tienen al menos tres hijos. En esta línea, las mujeres con cuatro hijos están exentas permanentemente del pago del impuesto a la renta.

Reino Unido, por su parte, ofrece varios beneficios para animar a las parejas a tener hijos. Las prestaciones por hijo, por ejemplo, son de 21,80 libras esterlinas (24,87 euros) semanales por el primer hijo y 14,45 libras esterlinas (16,48 euros) por los posteriores. También cuentan con el subsidio de maternidad Sure Start, un pago único de 500 libras esterlinas (571 euros) para ayudar con los costes de tener un hijo, o con acceso a créditos con los que pueden recuperar hasta el 85% de los costos de cuidado infantil.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud