Economía

La patronal decide 'in extremis' que no acudirá a la reunión sobre el salario mínimo

  • CEOE-Cepyme y sindicatos esperan la decisión final de Díaz tras enviar sus propuestas
El líder de la CEOE, Antonio Garamendi. ee
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Este martes está previsto que vuelvan a verse las caras los equipos del diálogo social. Patronal y sindicatos tienen una cita en el Ministerio de Trabajo a las 11 de la mañana para tratar de cerrar la actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2023. Una reunión a la que acudirán los sindicatos y en la que se confirma que no estará la patronal. En un comunicado de prensa enviado por CEOE a las 20:45 del lunes, los empresarios manifiestan que "no se dan las condiciones para que podamos asistir", por lo que quedan a la espera de una nueva propuesta del Gobierno.

En este escrito, critican la labor del ministerio que encabeza Yolanda Díaz por no haber "realizado ninguna consulta preceptiva sobre el SMI ni haya remitido una propuesta formal; y además sin respuesta por su parte al planteamiento que realizó CEOE en el mes de diciembre y que mantenemos" durante este mes de enero. Esto les ha llevado a tomar la decisión de no asistir a la negociación de mañana.

Tanto CCOO y UGT como CEOE, han reiterado desde la última convocatoria que la pelota está en el tejado de la vicepresidenta segunda del Gobierno, que es la persona que tiene la última palabra. Desde el Gobierno, a pesar de que los agentes sociales son organismos consultivos, insisten en intentar cerrar una cifra con la que todas las partes estén de acuerdo; algo que está muy lejos de suceder ya que, tanto patronal como sindicatos, no presentarán ninguna nueva cifra al Gobierno.

De acuerdo con la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, el Ejecutivo está explorando "todas las posibilidades" para que la próxima actualización del SMI "concilie" con la necesidad de subir los salarios y "con el sentir de las empresas, que mantienen el crecimiento económico".

Sin nuevas propuestas

Los agentes sociales solo se han reunido en una ocasión, el pasado 21 de diciembre. El Gobierno llevó a esa mesa de negociación las recomendaciones hechas por la Comisión de Expertos, que planteaban una horquilla de subida de entre el 4,6% y el 8,2% para 2023. Eso equivaldría a fijar el SMI de este ejercicio entre los 1.046 euros y los 1.082 euros brutos al mes por catorce pagas.

Para la Unión General de Trabajadores (UGT) la subida del salario mínimo pasa por alcanzar los 1.100 euros brutos mensuales y debe ser "inmediata" a causa de la inflación subyacente, desbocada en el 7,5%, la más elevada desde diciembre de 1986.

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, dice que "el Gobierno ya ha hecho la tramitación legal en diciembre y en esa fecha ya cada uno dijo lo que opinaba. Vamos a esa reunión con el planteamiento que teníamos en diciembre", recalcó Álvarez, tras recordar que es "absolutamente imprescindible" que el SMI llegue a los 1.100 euros.

Desde CCOO el discurso es más o menos el mismo. Para Unai Sordo, líder de la patronal, "la subida del SMI debe cubrir la inflación media de este año, lo que supondría una subida de 1.080 a 1.100 euros".

Sordo no cuenta con CEOE para alcanzar un acuerdo en estos términos, y es que la patronal ofreció una subida del 4%, hasta los 1.040 euros brutos al mes para este año. En todo caso, Sordo esperaba que la patronal "no se borre" de la negociación del SMI ni tampoco de la negociación general de los salarios que los sindicatos quieren acordar en el marco de los convenios colectivos, algo que finalmente no ocurrirá.

Para el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, "nadie está diciendo que no suban los salarios, absolutamente nadie. Creemos que, además, efectivamente, hay que hacer algo, pero hay que hablar en conjunto, no solo de una cifra".

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