Economía

Xi renueva mandato con el reto de acabar con la política 'Covid cero'

  • Los expertos dicen que China debe estar preparada para "convivir" con el virus
Madrid

El presidente de China, Xi Jinpin, saldrá reelegido como secretario general del Partido Comunista Chino durante el XX Congreso de la formación. El evento contó con la presencia de 2.296 participantes reunidos en el Gran Salón del Pueblo de Pekín.

Entre los retos a los que se enfrenta Xi en su tercer mandato está el de reactivar una economía que cada vez da más visos de ralentización. Todos los indicadores muestran una economía debilitada, en gran parte como consecuencia de las políticas de 'Covid cero' y la deuda dentro del sector inmobiliario.

De hecho, el investigador principal del Real Instituto El Cano, Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y experto en Asia, Mario Esteban, aseguró en declaraciones a elEconomista.es, que uno de los grandes retos de Xi Jinping es "hacer un cambio rápido hacia la convivencia con el virus".

En este sentido, el experto recalca que hay "tres factores" que hacen difícil esta transición hacia la convivencia con la Covid-19 en China: "Por un lado, la eficacia de sus vacunas es 20 puntos inferior a las que tenemos en Occidente, por otro lado, debido a los confinamientos no se ha producido la famosa inmunidad de rebaño ya que la gente ha estado muy poco en contacto con el virus y, finalmente, hay muy poca gente mayor vacunada, porque no quieren inocularse el suero porque no confían en él", dice.

En este sentido, el profesor asistente e investigador de la política de élite de China en la American University, Yang Zhang, cuenta que el próximo primer ministro del país "tendrá la tarea de reactivar la economía" y este puede ser clave en los cambios de la política de la Covid-19 china. "Dependerá, en gran medida, de cómo el nuevo primer ministro use su influencia política para persuadir a Xi de permitir algún cambio", explicaba Yang a Bloomberg.

Lo que está claro es que el tercer mandato de la "era Xi" estará marcado por gestionar una economía debilitada. Según los pronósticos del Banco Mundial, el crecimiento de China se desacelerará a 2,8% este año, en comparación con el 8,1% del año pasado, y más lento que el 3,2% que han pronosticado para toda la región de Asia Orienta y el Pacífico. "Xi necesita responder a la economía más inestable a la que se ha enfrentado Pekín en décadas", asegura Jacob Gunter, analista de economía sénior del Instituto Mercator de Estudios de China en Alemania.

En este sentido, hay varios signos que avalan ese debilitamiento. Los hogares son reacios a asumir un endeudamiento hipotecario debido a que hay pocas perspectivas de ingresos futuros y las ventas de propiedades por parte de los grandes se ha hundido un 38% interanual durante el período clave del mercado a comienzos de octubre.

Pocos cambios

Mario Esteban y varios analistas internacionales asegura que tampoco se esperan "grandes cambios" dentro de la gestión de Xi en los próximos años. "Va a haber líneas de continuidad y la expectativa es que no va a sorprender" en este nuevo mandato, recalca.

Pero las perspectivas a largo plazo para la recuperación "dependen de dos factores", aseveró a Bloomberg a jefa de Economía de Enodo, Diana Choyleva. La tesis de esta experta reza que "China elegirá un camino económico más pragmático y hay perspectivas de un calentamiento con las relaciones con Estados Unidos". Pero, a pesar de todo, Xi goza de una gran popularidad entre la sociedad China.

Pekín se mantiene neutral en la guerra pero apoya a Rusia

Desde la invasión de Rusia a Ucrania, Pekín ha mostrado "una neutralidad prorrusa". Así lo describió el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, Josep Borrell.

En este sentido, el investigador principal del Real Instituto El Cano, Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y experto en Asia, Mario Esteban, asegura que China está "en una encrucijada" ya que Moscú es un socio estratégico pero, a su vez, Xi Jinping no le da "carta blanca a Rusia para que se anexione territorios". 

Esto se debe, precisamente, a que China tiene sus propios conflictos territoriales con el Tíbet por lo que "legitimar la anexión de territorios que no le pertenecen podría salpicarle de nuevo y ponerle en el ojo del huracán", explica Esteban. 

A todo esto se suma que China, además de con Rusia, tiene más socios estratégicos dentro de la Unión Europea. A pesar de sus tensas relaciones recientes con Estados Unidos y la guerra comercial que estalló en la era Trump, a Pekín "no le compensa ponerse en contra de estos países" contó a elEconomista.es Mario Esteban.

En este tercer mandato Xi Jinpin seguirá por la línea de la neutralidad pero "lavando un poco la imagen de Rusia", recalcó Esteban. A pesar de todo, a China también le está afectando la guerra a nivel económico, hasta el punto en el que realizó una prueba de estrés exhaustiva para estudiar las implicaciones de un escenario en el que se produjesen embargos generalizados a su economía como le está pasando a Rusia.

Proteccionismo tecnológico y un programa de prosperidad

Esta cumbre de liderazgo ha sucedido mientras que la rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China están embarcadas en una guerra económica. El presidente estadounidense Joe Biden ha anunciado "restricciones radicales" para reducir las ambiciones tecnológicas de Pekín.  

Por este motivo, y otros, Xi Jinping está llevando la vía de la economía de su país hacia una menor dependencia y desacoplamiento tecnológico de Estados Unidos. "Esto es la teoría de la doble circulación", explica Mario Esteban. Tanto Occidente como China están buscando no ser tan dependientes el uno del otro, ya sea por motivos de "seguridad", como el caso de Estados Unidos, o por la menor dependencia comercial, como es el caso de la UE.

Pero esto "no quiere decir que se vayan a cerrar los intercambios comerciales entre los países, si no que se van a reconfigurar", explica Esteban. Lo que está claro es que en China se está aplicando un proteccionismo tecnológico con el control social de las empresas de este sector. 

Otra de las líneas que va a seguir Xi Jinping es la de la redistribución de la riqueza. El líder del dragón asiático va a llevar a cabo el Programa de Prosperidad Común, con el que va a hacer "una redistribución de la riqueza para hacer frente a la crisis", explicó Esteban. Con este programa lo que hará será aplicar más medidas fiscales para las grandes fortunas para apoyar a las clases medias. "Esto no le resta ninguna popularidad, al contrario, la gente que más tiene está muy de acuerdo con esta medida", asevera el experto del Instituto El Cano.

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Comentarios 1

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Manuel
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Me imagino que cómo sucede con el sátrapa de Pedro Sánchez no habrá habido ningún tipo de oposición dentro del partido comunista chino.

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