Economía

Las empresas renegocian un 26% más de deuda tras el fin de las carencias ICO

  • Reestructuran crédito por 2.200 millones en junio ante las dificultades de pago
Sede del Instituto de Crédito Oficial. Foto: eE

Las empresas, y especialmente aquellas que más problemas afrontaron con la pandemia como las del sector de la hostelería, el turismo y el transporte, afrontaron con junio el mes más temido: el del fin de las carencias de los créditos ICO. Esta fecha señalada en rojo en el calendario de las principales patronales empresariales del país, que pidieron sin éxito incrementar los plazos para afrontar el pago de estos préstamos, no ha pasado en balde por las cuentas de las compañías. La dificultad para encarar los pagos incrementó un 26% las renegociaciones de crédito de las empresas el mes de junio, hasta los 2.200 millones de euros, según los últimos datos del Banco de España.

El supervisor nacional, de hecho, reconoce que el fin de las carencias ICO (periodo en el que las compañías no tenían que abonar el crédito al banco) "incrementando la presión financiera" asociada a estas. Una presión a la que también se suman los mayores costes a los que están haciendo frente por la subida de precios con la inflación y el encarecimiento de la energía.

Durante el inicio del año las renegociaciones se habían mantenido con un perfil bajo. Las compañías estaban reestructurando de media créditos por un volumen de 1.600 millones de euros al mes, pero el fin de las carencias elevó la cifra por encima del umbral de los 2.000 millones de euros.

El volumen total de préstamos al que las empresas han tenido que hacer frente una vez concluidas las moratorias de los ICO en junio se eleva a los 39.000 millones de euros. O lo que es lo mismo, con el aplazamiento, las compañías aún no habían comenzado a pagar créditos solicitados durante la pandemia por un importe de 39.000 millones. Y los datos evidencian, además, que salud de estos créditos no es buena.

Mala salud de los préstamos

El supervisor nacional subraya que los avales ICO han mostrado un deterioro en el primer trimestre de 2022. De un lado, la ratio de créditos impagados se situó en el primer trimestre en el 4,1%, 3,6 puntos porcentuales más que en diciembre de 2021. Por otro, el peso del crédito en vigilancia especial, es decir, aquel que ya presenta dudas de si será pagado en un futuro, escaló del 8,5% a cierre del año pasado hasta el 22,7% a cierre del primer trimestre del año. Cabe destacar que las empresas absorbieron préstamos avalados por el Estado por un volumen cercano a los 123.000 millones de euros.

A pesar de las alertas del supervisor y las que en sí representa que las compañías hayan tenido que renegociar deuda, de momento la morosidad del sector financiero en su conjunto, es decir, la que incluye hipotecas, crédito al consumo y empresarial, sigue a la baja. El Banco de España publicó este viernes los datos de los créditos impagos y su nivel es el más bajo de los últimos 14 años. La ratio de mora se situó en el 3,88%, un nivel que no tocaba desde finales de 2008. Esta ratio corresponde a un volumen de créditos impagados por 47.900 millones de euros, niveles que tampoco se veían desde el ejercicio 2008.

Sin embargo, en los datos de morosidad desglosados por sectores empresariales, el escenario es otro. Los gremios más afectados por la pandemia denotan problemas, especialmente la hostelería que permaneció cerrada en los meses centrales de la crisis sanitaria y aún no ha recuperado el pulso. El sector hostelero tiene una morosidad a cierre de marzo (últimos datos existentes) del 8,73%, frente al 7,66% de tres meses antes. Las firmas hosteleras ya rozan los 3.000 millones de euros en créditos impagados (casi el doble desde que estalló la pandemia). La situación es relevante porque ya supera la morosidad del sector de la construcción (con una ratio de 8,39% e impagos por 2.282 millones) que hasta el momento siempre se había mantenido a la cabeza desde el estallido de la gran crisis. En el caso de los transportes, sector también muy perjudicado durante los confinamientos, la morosidad está en el 4,87%, 0,14 puntos porcentuales más que tres meses antes, con un volumen de impagos por 1.910 millones de euros.

La previsión de los supervisores financieros, tanto del Banco Central Europeo (BCE) como del Banco de España, así como de expertos como las agencias calificadoras, es que los deterioros crediticios comiencen a dar la cara en la última parte del año, aunque sin elevadas estimaciones de morosidad para la banca y muy lejos de las que se vieron en la gran crisis cuando alcanzaron una ratio superior al 13% entre finales de 2013 e inicios de 2014.

La subida de los tipos de interés presionará en la salud de los créditos y no solo en los hipotecarios de los particulares, también en los empresariales. Una parte relevante de la cartera del crédito de las compañías está referenciada a variable, para la que se suele utilizar el euríbor a 3 meses, que aunque no avanza a la misma velocidad que el euríbor a 12 meses, ya ha dado un salto de un punto porcentual desde el cierre del año. Concretamente, el euríbor a 3 meses cerró diciembre en negativo, al -0,572% y se situó el pasado 25 de agosto en el 0,518%. Las empresas tendrán que hacer frente a una financiación más cara y que se reprecia a mayor velocidad, con el vencimiento del crédito.

Baja demanda de liquidez para innovación

El Gobierno lanzó en julio de 2020, en plena crisis sanitaria, una línea de avales ICO de 40.000 euros dirigida a empresas, pymes y autónomos que quisieran invertir en innovación. Dos años después, solo se ha consumido el 35,5% de la línea. Según los últimos datos del ICO, las compañías han solicitado avales por 14.200 millones, aunque la financiación total concedida es de 18.500 millones, ya que la banca financia una parte del crédito, en torno al 20%. Las micropymes son las que más han demandado esta financiación, absorbiendo el 37%.

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