Economía

El rescate de Alemania de 7.700 millones a Uniper precipita un tarifazo de gas para los consumidores

  • A partir del 1 de octubre, las compañías pondrá subir las facturas
  • Berlín valora la empresa a precios irrisorios frente a los diez euros de hace dos días
  • Las acciones en bolsa llegan a caer más de un 26%
El canciller de Alemania, Olaf Scholz. EFE

El Gobierno de Alemania mantiene el nivel dos de alerta por emergencia energética, pero no había activado el traslado de los precios mayoristas que están pagando los operadores a los consumidores finales. El rescate anunciado hoy a Uniper incluye una cláusula de que la compañía puede elevar los precios cobrados a sus clientes. El incremento de precios llega en un momento delicado para la industria y la economía alemana.

Ha llegado lo inevitable para el consumo y la empresa de Alemania. A partir del 1 de octubre, soportará los elevados costes de la energía en los mercados internacionales. El Gobierno de Olaf Scholz ha aprovechado el rescate de Uniper, una de las mayores gasistas del país, para introducir un mecanismo ara que todos los importadores de gas transfieran los costos de reposición del gas ruso, lo que significa que Uniper podrá trasladar los costos de energía más altos a los consumidores, y el resto de compañías también. 

Berlín había evitado esta medida por miedo al impacto que tendría en las familias y empresas, en el nivel 2 de su plan de contingencia, que puso en marcha el mes pasado.

En él se incluía una línea de crédito de 15.000 millones para compañías con problemas. La finlandesa se llevará ya casi la mitad con el rescate anunciado hoy por el canciller Olaf Scholz. El Estado entrará en el capital de la compañía a cambio de inyectar alrededor de 7.000 millones.

Casi como si fuera un rescate bancario

El diseño de los rescates se parece mucho a las intervenciones de los bancos europeas durante la crisis de 2012. Inyecciones capitales en forma de bonos convertibles, inyecciones de capital y presencia pública en el capital de la compañía. En el caso particular de Uniper. El Estado alemán proporciona 7.700 millones en forma de bonos, a cambio de entrar en la compañía a un precio de 1,7 euros a través de una ampliación de capital de 267 millones. Además, el acuerdo le proporciona a la compañía un crédito de 7.000 millones por parte del ICO alemán, KfW. Ya se había beneficiado de 2.000 millones.

El rescate de Uniper tiene muchas aristas para Berlín. Para empezar, la compañía es una pieza indispensable en el sistema energético del país. Imposible dejarla caer sin afrontar consecuencias impredecibles, cuando Rusia amenaza con recortar todavía más el suministro de gas. Y tampoco es menos relevante, que detrás de Uniper está el Gobierno de Finlandia. La matriz de Uniper es Fortum, la energética estatal finlandesa. Las negociaciones sobre el rescate entre Berlin, Forum y Helsinki se prolongaron durante varias semanas, y según los medios alemanes, el gobierno germano estaba presionando tener pleno respaldo de Finlandia. Finalmente, Fortum ha aceptado diluir su participación al 56% desde alrededor del 80% que tenía inicialmente. El Estado finés podrá recuperar hasta el 70% si convierte los bonos convertibles.

La otra complicación que tenía el Gobierno de Scholz estaba sobre quién iba a soportar la mayor parte del rescate. La opción ha pasado por repartir el coste. Aunque el contribuyente alemán, pagará dos veces, por el rescate y por la subida de precio de gas que se espera. Los accionistas, incluido Finlandia, ha tenido que ver como el 30% de la compañía era adquirida por 1,7 euros, mientras hace unos días cotizaba cerca de 12 euros. Uniper da suministro de gas principalmente a instituciones públicas y compañías industriales. "Ahora sabemos que el esfuerzo de soportar los del recorte de suministro será repartido, las pérdidas hasta el momento habían sido solo para la empresa", Klaus-Dieter Maubach, consejero delegado de Uniper.

¿Cómo se ha llegado a un rescate de 7.000 millones?

Las acciones de Uniper al principio reaccionaron con fuertes subidas, para luego caer hasta un 19% cuando se han conocido los detalles del rescate. La compañía se ha convertido en la primera pieza en caer ante el recorte de suministro de gas por parte de Rusia.

La empresa con capital finés se convirtió en una de las principales gasistas del país al quedarse con gran parte de los activos de la primera eléctrica del país. La transición verde del país provocó que E.on vendiera su parte del negocio basado en combustibles fósiles. Uniper cerró y heredó contratos de gas a largo plazo con Gazprom. En el momento que Rusia ha cerrado el grifo del gas, Uniper ha tenido que comprar gas en los mercados internacionales.

Pese a que Moscú ha reanudado la actividad del gaseoducto de Nord Stream, el precio del Kwh de gas se mantiene por encima de 160 euros. Todavía no se sabe si los grandes y consumidores soportarán estos niveles de precio y cómo afectarán al precio de la electricidad. La Agencia Internacional de la Energía hablaba esta semana que los precios mayoristas en Alemania se habían multiplicado por diez y que en 2023 se volverán a duplicar.

Berlín teme que Rusia tarde o temprano corte de manera definitiva los suministros. Este jueves, Alemania elevó sus objetivos de almacenamiento de gas al 95%, lo que refleja la creciente preocupación por tener suficiente energía para calentar los hogares y mantener las fábricas en funcionamiento durante el invierno.

Las reservas de Alemania llevan días atascadas en el 65%. Para alcanzar el nivel del 95% previsto para el 1 de noviembre, el país necesitaría casi tres meses de la tubería abierta de Nord Stream en condiciones normales. Ahora mismo está bombeando al 40%. Cada vez el tercer nivel de emergencia energética se acerca. Las medidas previstas incluyen racionamiento de gas, lo que llevará de manera inevitable al parón de la industria, quedando arrasada la producción del país.

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