Economía

Bestinver: "No habrá un descalabro profundo y sistémico de las economías"

  • Está siendo la recesión "más descontada y esperada de la historia"
  • La bolsa americana y europea acumula caídas anuales sobre el 16%
iStock.

La visión del equipo de la gestora Bestinver es relativamente optimista con la coyuntura económica, en su última carta trimestral a inversores. "No estamos seguros de que vayamos a asistir a una contracción económica de manera inevitable, mejor dicho, no creemos que se den las condiciones para esperar un descalabro profundo y sistémico del ciclo, aunque es perfectamente posible que asistamos a dos o tres trimestres recesivos en los próximos meses", explican.

Parece inevitable que EEUU y Europa se dirijan hacia una recesión. La agresividad de los bancos centrales contra la inflación, empezando por la Reserva Federal, la amenaza de la inflación y la guerra de Rusia contra Ucrania dibujan un complicado contexto para que la economía global escape de un accidente. La gestora Bestinver no es ajena a ello y describe la próxima recesión como "la más descontada y esperada de la historia".

La firma recuerda que "en menos de 30 meses hemos pasado de sufrir una severa recesión causada por una pandemia global, a retirar agresivamente los estímulos que fueron necesarios para amortiguar su impacto y provocar con ello… una nueva recesión". Pero, "no estamos seguros de que vayamos a asistir a una contracción económica de manera inevitable".

Aunque no descartan que haya recesión en varias potencias económicas, opinan que tendrá un alcance limitado. "Después de más de diez años de reparación de los balances (de familias, empresas y bancos), la renovada solvencia en el sistema constituye un buen telón de fondo a la hora de no resultar especialmente pesimista con el desempeño de las economías en el medio plazo", comentan. Y hacen un paralelismo con la situación de hace una década cuando el precio del petróleo o las materias primas agrícolas se situaba en los niveles actuales. "Las familias de medio mundo estaban cargadas de deuda, se destruía empleo de manera intensa y nos estábamos planteando qué banco americano era el siguiente en quebrar o qué país iba a salirse del euro". La situación actual nada tiene que ver con la de entonces, inciden.

"Después de más de diez años de reparación del balance de familias, empresas y bancos, constituye un buen telón de fondo" 

"Esta previsible ralentización económica, que ya estamos sintiendo y seguramente siga intensificándose en los próximos trimestres, va a provocar el esperado reequilibrio entre oferta y demanda de muchos bienes y servicios. Un reajuste necesario para reducir las presiones inflacionistas que están sufriendo las principales economías del planeta y que deberá asentar una razonable vuelta a la normalidad, después de más de dos años absolutamente excepcionales", subrayan.

El pesimismo está rampando en bolsa y en la economía global. La carrera emprendida por la Reserva Federal para subir tipos y enfriar los precios ha provocado importantes caídas en los mercados de renta fija y variable. El S&P 500 se ha dejado un 16,45% en el segundo trimestre, elevando la pérdida anual al 20,65%, su peor primer semestre de los últimos 50 años. Por su parte, el Stoxx 600 ha perdido un 10,7% y el Ibex35 un 4,1%, acumulando retrocesos en lo que va de año del 16,5% y 7,1%, respectivamente.

La situación se está complicando por el enquistamiento de la invasión rusa a Ucrania y la amenaza de una gran crisis energética Europa. Y todavía no se han resuelto los cuellos de botella. Todos los problemas acumulados llevan a la recesión, para provocar un recorte de demanda que ajuste las economías y los elevados precios.

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