Economía

Ramón Casilda: "La capacidad de recuperación de la economía será menor si los países actúan en solitario"

  • "Los hechos demuestran que un nuevo punto de realidad ha aflorado"
El economista Ramón Casilda Béjar. eE

El economista Ramón Casilda Béjar acaba de publicar su nuevo libro. Capitalismo Next Generation. Empresario y empresa en el mundo Post Covid-19 cuenta con el prólogo de Ángel Gurría, ex secretario general de la OCDE. La obra desarrolla un análisis interdisciplinar y holístico, haciendo que se cumpla aquello que escribió Michel de Montaigne en Los Ensayos. "Viresque acquirit eundo", es decir , cobra fuerza a medida que avanza. Cierto, el libro cobra fuerza a medida que se avanza en la lectura.

¿Ha sido la pandemia y la crisis sanitaria un nuevo punto de realidad para las sociedades desarrolladas sobre las debilidades del sistema económico global actualmente establecido?

Los hechos demuestran que un nuevo punto de realidad aflora por un virus desconocido que nos hace ver las debilidades del sistema económico global, sustentado mayormente por la economía de mercado.

Pero al mismo tiempo, dicho sistema económico global, se constituye en el acelerador de los cambios en las sociedades, y todo ello en medio de una crisis sanitaria todavía presente, que amenaza con nuevos riesgos que dificultan una recuperación sólida, entre otros debido a la fragilidad de las cadenas globales de producción y suministro, el aumento del precio de las materias primas, los productos básicos agrícolas, que junto con la inestabilidad del suministro y el encarecimiento de la energía, provocan un repunte inflacionario desconocido.

En este contexto, los avisos de las principales economías desarrolladas, sobre cambios en las políticas monetarias y las cautelas expresadas por el Fondo Monetario Internacional o la OCDE, sobre la retirada de estímulos por parte de los bancos centrales, adquieren especial relevancia y más ahora, consumada la invasión de Rusia a Ucrania que ha provocado una aceleración una inflación desconocida, que nadie duda de que sea pasajera. Puede que como un péndulo, las teorías dominantes del pensamiento económico que van y vienen a lo largo del arco que describe la historia del capitalismo, hayan hecho regresar a las políticas keynesianas.

John Maynard Keynes es el maestro contemporáneo, reconocido como "el salvador del capitalismo" (der retterder kapitalismus). Lo fue en sus momentos más álgidos, cuando arreciaba la crisis de 1929 y se venía literalmente abajo. Fundador de la macroeconomía moderna, con su Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, 1936, considerada la obra más influyente del pensamiento económico del siglo XX, donde presenta las herramientas que hicieron posible detener la caída del capitalismo y vencer la Gran Depresión de 1930.

Pero keynes fue enterrado por la inflación y el aumento de los costos de producción durante las décadas de 1970 y 1980. Entonces el péndulo regreso hacia las políticas de los economistas liberales, encabezados por Friedrich Hayek y Milton Friedman, basadas en la disciplina fiscal, subidas de tipos de interés y mínima intervención del Estado. Estas políticas se encuadran en la corriente de pensamiento bautizadas como "neoliberalismo", que identifica al mercado como una realidad natural, algo que ya lo formularon los "fisiócratas".

Keynes que se identifica con los "mercantilistas", propugna el intervencionismo del Estado como la mejor herramienta para vencer a una crisis económica. Su política consiste en aumentar el gasto público para estimular la demanda agregada y así aumentar la producción, la inversión y el empleo. De esta manera creó la teoría de la intervención del Estado -lo cual horrorizaba a los liberales- para estimular todo el engranaje económico del capitalismo. Pero han pasado noventa y dos años y ahora el mundo reclama atisbar la nueva tierra de la economía.

Ahora nos encontramos ante la necesidad de nuevos marcos de referencia y conocimientos sobre el funcionamiento de la economía, así como nuevos instrumentos y técnicas que ayuden a los responsables en la formulación de políticas públicas. De tal forma, que se hace necesario un conjunto más amplio de reformas institucionales basadas en los nuevos marcos de referencia, para lograr lo que identifico como "objetivos esenciales", los cuales trato ampliamente en el libro.

¿Cuáles son las debilidades que ha aflorado la pandemia?

Son varias, no obstante el Covid-19 es un multiplicador de debilidades. Un caso muy especial son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para asegurar cumplir los 17 objetivos acordados a nivel mundial, no se puede permitir que sean debilitados, pues está en juego crear un mundo más igualitario y pacífico, y definitivamente proteger el planeta.

Aunque continua la crisis sanitaria y una emergencia humanitaria -agravada con la guerra y los millones de refugiados ucranianos-, sin embargo, comprobamos como las debilidades afloran con mayor intensidad en los países más atrasados, registrando tasas más altas de mortalidad entre los grupos más vulnerables y los más marginados.

La debilidad demostrada en unos casos extrema de los sistemas de salud, junto con los sistemas de protección social, evidencian que los Gobiernos con poca capacidad económica no puedan frenar estas debilidades que impactan sobre millones de personas, como también lo hacen sobre las micro y pequeñas empresas en todos los países pero con más intensidad en los más pobres.

Otra de las debilidades, según el Banco Mundial, que han aflorando con más impacto en los países menos avanzados, se concentra en las mujeres, representando casi el 60% de la economía informal, ganando menos salarios y corriendo un mayor riesgo de caer en la pobreza y la extrema pobreza. Sabemos que la igualdad de género y los derechos de la mujer son fundamentales para construir un futuro mejor para todos. Y les debemos un reconocimiento a las mujeres líderes de estos países, que han dado un paso al frente para enfrentarse a la pandemia y movilizarse, para que todos nos unamos en una mayor solidaridad.

Otra es que la capacidad de recuperación de la economía será menor, si los países actúan en solitario. Nadie puede vencer a la epidemia por si solo, por consiguiente, se hace vital la solidaridad "internacional", para que nadie se quede atrás o de lo contrario, corremos el riesgo de que grandes grupos poblacionales lo hagan y se ensanche todavía más la desigualdad. Con la profundización de la "desigualdad", corremos el riesgo de debilitar económica y socialmente los sistemas para responder a la próxima emergencia que ya la tenemos con la inhumana guerra de Ucrania, cuyas consecuencias nos golpean por varios frentes, desde el económico, político, social y migratorio.

¿Se pueden esperar cambios ciertamente estructurales sobre el sistema capitalista tras la pandemia, o simplemente será un tránsito hacia el estadio previo a la pandemia para mantener las mismas dinámicas?

El presidente Emmanuel Macron, cuando pronunció su discurso con motivo de la 108 Conferencia Internacional del Trabajo en la sede de la Organización Internacional del Trabajo, realizo una llamada para acometer profundos cambios estructurales. "Si los graves desequilibrios de la globalización no se corrigen, si la actual fase del capitalismo no pone fin a sus excesos, si la responsabilidad social no vuelve a ser una prioridad, las democracias peligrarán y puede estallar una guerra. Estoy íntimamente convencido de que la crisis mundial representa un problema casi existencial de la civilización moderna, que afecta a los sectores económicos, políticos, sociales y medioambientales de todo el mundo".

Macron, formuló un reproche muy severo al funcionamiento del capitalismo. Aseguro que el liberalismo político y la economía social de mercado, permitieron salir de la pobreza a centenares de millones de personas después de la Segunda Guerra Mundial, pero hoy el capitalismo sufre una crisis profunda que no se ha abordado de verdad. Con la globalización y el cambio tecnológico se ha impuesto "un modelo neoliberal y un capitalismo de acumulación" que ha pervertido el sistema y el funcionamiento de nuestras sociedades.

Lo anterior nos lleva directamente a la declaración de su antecesor; Nicolas Sarkozy, pocos días después de la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008, cuando pronunció la célebre frase que retumbó en el mundo: "La autorregulación para resolver todos los problemas se acabó: le laissez-faire c'est fini. Hay que refundar el capitalismo (…) porque hemos pasado a dos dedos de la catástrofe". Su propuesta parte de que hay un buen capitalismo y un mal capitalismo. "La crisis financiera por la que pasamos no es la crisis del capitalismo, es la crisis de un sistema que se ha alejado de los valores del capitalismo, que en cierto modo los ha traicionado". Y afirma, "es el fin de un mundo que se construyó sobre la caída del muro de Berlín, cuando una generación creyó que la democracia y el mercado arreglarían por sí solos todos los problemas. Un sueño que se ha roto bajo el peso de las plagas de este siglo como es el terrorismo, las derivas identitarias o el riesgo ecológico entre otros".

Ahora, nos encontramos que el Covid-19, categóricamente ha determinado que el mundo marque en el calendario un antes y un después que irremediablemente impacta sobre el capitalismo y por extensión lo hace sobre el empresario y la empresa. Esto se ha reforzado y ampliado con la guerra, abriendo nuevos frentes acompañados de fenómenos y campos de acción identificados esencialmente con las relaciones humanas, por cierto, portadoras de impensables capacidades que aportan una mejor compresión de la realidad en la que nos encontramos inmersos, que se corresponde con más variables que certezas.

La economía reclama más que nunca "certezas" y ahora tras la invasión de Rusia a Ucrania, comprobamos como las variables macroeconómicas se descontrolan y dan paso a una inflación agresiva, que recuérdese, se produce sin vencer integralmente a la pandemia. Y por si fuese poco, la inquietud en las bolsas de todo el mundo es algo común. De manera que no se podrán mantener las mismas dinámicas previas a la pandemia. La reinvención del capitalismo es un hecho.

¿Cuáles son las propuestas fundamentales del capitalismo en el siglo XX?

Las propuestas fundamentales se concentran en dos. Una de manera general, se corresponde con la hegemonía de las "teorías de libre mercado", que murieron por la crisis de 1929 y los efectos de las dos guerras mundiales. A esta le siguió la "teoría económica intervencionista", cuyo máximo representante es Keynes, en el marco del New Deal estadounidense del presidente Franklin D. Roosevelt y los acuerdos de Bretton Woods, que trato más adelante.

La otra de manera particular, comenzó a mediados de los años 1970, con el retorno del liberalismo en una variante teórica más desarrollada, conocida como "neoliberalismo" (Alexander Rüstow acuño el término durante la reunión conocida como el coloquio de Lippmann, con motivo de presentación y debate de su obra La Buena Sociedad, un libro esencial en la historia del liberalismo), cuyo sostén teórico se fundamenta en las ideas de los premios Nobel de Economía; Friedrich Hayek y Milton Friedman. Esta propuesta, choco con la de Keynes, considerado como el maestro contemporáneo y se le reconoce como "el salvador del capitalismo" (der retterder kapitalismus). Y lo fue en su momento más álgido, cuando arreciaba la crisis de 1929 y se venía literalmente abajo. Keynes entonces fundo la macroeconomía moderna con su Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, considerada la obra más influyente del pensamiento económico del siglo XX.

Otra propuesta fundamental, se asocia con la "reinvención del socialismo", cuya partida de nacimiento data del 15 de noviembre de 1959, en la ciudad alemana de Bad Godesberg. Por entonces el Partido Socialdemócrata Alemán, aprobó oficialmente abandonar el marxismo, identificando "socialismo con democracia liberal" y en consecuencia adoptar la "economía de mercado", lo que influyo profundamente en el cambio ideológico de la "izquierda europea".

Este cambio ocurrió también en España, cuando veinte años después el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en el Congreso Extraordinario celebrado en Madrid (septiembre de 1979), renuncio oficialmente al marxismo en favor del "socialismo democrático y la economía de mercado", lo que se traduce en "socialdemocracia". Así comenzó la renovación de la izquierda europea, con la incorporación de gran parte del "pensamiento liberal" y el keynesianismo como referencia económica.

Existen otras propuestas bastante más recientes, como la del "capitalismo de las partes interesadas" (stakeholders capitalism). Stakeholders es un término utilizado por primera vez por R. Edward Freeman en Strategic Management: A Stakeholder Approach, 1984, para referirse a "quienes son afectados o pueden ser afectados por las actividades de una empresa".

El capitalismo de las partes interesadas, otorga a las empresas una influencia cada vez mayor en la forma en que vivimos, trabajamos y nos organizamos como sociedad. En consecuencia, las partes interesadas y los ciudadanos en general, esperan que los líderes empresariales se centren más allá de los intereses de los accionistas, que sin dudas merecen todo su compromiso.

En síntesis dice que para que una empresa tenga éxito, tiene que crear valor para las partes interesadas que concurren en el negocio: accionistas, clientes, proveedores, empleados y comunidades. No se puede mirar a ninguno de sus intereses o partes interesadas de forma aislada. Lo que hace que la empresa funcione es que los accionistas, clientes, proveedores, empleados y comunidades, puedan crear juntos algo que ninguno de ellos puede hacerlo por separado. Para fijar más la importancia de esta propuesta, recomiendo leer la carta anual que escribe Larry Fink, Chairman & CEO de Balckrock a los CEOs, donde pone el foco en la necesidad de que las empresas generen valor a los steackholders para beneficiar a largo plazo a los accionistas, con un propósito claro y una estrategia coherente en el que se comprometan con la descarbonización de la economía.

Otra complementaria con la anterior, parte de la más influyente organización empresarial de EE.UU. sobre "principios de gobierno corporativo" Business Roundtable (Mesa Redonda de Negocios), que desde 1997, respaldaba "maximizar" la creación de valor para los accionistas desde el principio de que "las empresas existen principalmente para servir a los accionistas. El deber primordial de la gerencia y de las juntas directivas es con los accionistas. Los intereses de otras partes interesadas, son relevantes como un derivado del deber para con los accionistas".

Sin embargo, esta primacía hacia los accionistas se ha visto alterada por la nueva declaración de "principios", que la organización efectuó el 19 de agosto de 2019, con la idea de redefinir las reglas de hacer negocios. Los CEOs de Business Roundtable, presentaron una "agenda" de políticas transversales para asegurar el liderazgo, la innovación, que proyecte una economía sólida con el objetivo de aumentar los niveles de vida de todos los estadounidenses.

Por supuesto, que hay grandes desavenencias. De hecho, como opina el analista económico Nick Buxton, "el afán de lucro siempre ganará en las relaciones capital-trabajo. Lejos de una humanización del modelo, hay una elevada probabilidad de que el capitalismo se haga cada vez más salvaje. En ninguna parte se mencionan los mecanismos para asegurar el cumplimiento, la legislación o la reglamentación para garantizar que las empresas acaten sus compromisos. Es un proceso totalmente voluntario que depende completamente de la autorregulación, que no pone en tela de juicio el objetivo primordial de las corporaciones de obtener las máximas ganancias. La economía, con recursos cada vez más escasos, tenderá a la militarización y amenaza a toda la humanidad".

Harris Gleckman en el estudio "La Gobernanza de las Múltiples Partes Interesadas: La ofensiva corporativa hacia una nueva forma de gobierno global, 2016", analiza la propuesta del Foro Económico Mundial Iniciativa de Rediseño Global (Global Redesign Initiative), desde donde se reclama marginar la toma de decisiones intergubernamentales y sustituirla por un sistema de gobierno de múltiples partes interesadas (multi-stakeholder).

Hacer que el capitalismo de las partes interesadas funcione, significa lograr un equilibrio justo; aunque, lo justo no siempre es igual. Las empresas deben estar preparadas, pues el progreso real del capitalismo de las partes interesadas llevará tiempo y más ahora con la inmensa incertidumbre que nos depara la guerra.

¿Qué nuevas propuestas incorpora el capitalismo 'next generation'?

Entre las nuevas propuestas que deseo destacar y más aún en estos momentos tan especiales, se encuentra la necesidad de diseñar un nuevo Bretton Woods III. Recordemos muy rápidamente, que entre los factores positivos que impulsaron la prosperidad después de la Segunda Guerra Mundial, estuvieron los acuerdos de Bretton Woods, los cuales hicieron posible la pujante recuperación e industrialización de Europa y Estados Unidos, que proporcionaban rentas suficientes para mantener una demanda creciente. En tanto que los acuerdos de libre comercio, el despliegue de las infraestructuras y de los medios de transporte, dieron lugar a un aumento permanente de la actividad internacional en un marco de coordinación y relativa estabilidad del sistema monetario y financiero internacional.

Bretton Woods, consiguió un grado formidable de estabilidad de los tipos de cambio cuando se compara con la inestabilidad del período anterior y el siguiente. Resolvió los problemas de pagos, haciendo posible el aumento sin precedentes del comercio y la inversión internacional. A este período se le llama la "época dorada del capitalismo".

Pero el mundo cambió de golpe el 15 de agosto de 1971, cuando el presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, cerró de la "ventanilla del oro", suspendiendo la convertibilidad del dólar. Aunque no era su intención, este acto marcó el final del sistema de tipos de cambio fijos de Bretton Woods, pero en realidad, con el aumento de los flujos de capital transfronterizos privados, un sistema basado en tipos de cambio fijos para las principales monedas ya no era viable y la decisión de Nixon, criticada en ese momento como una abrogación de las responsabilidades internacionales de Estados Unidos, allanó el camino para el sistema monetario internacional moderno.

Entonces, algunos economistas argumentaron que las políticas practicadas por los bancos centrales y la estrategia orientada a la exportación practicada por Asia, que dependía en gran medida de su dinero interno, se parecían a las de Bretton Woods. Por ello, también se decía que si bien no existía un acuerdo oficial al respecto, el mundo se encontraba aunque no oficialmente en un momento Bretton Woods II.

Bretton Woods II, comprobó que sus cimientos se derrumbaron rápidamente durante los primeros días de la invasión de Rusia a Ucrania, concretamente, cuando el 28 de febrero de 2022, el G7 bloqueo la mitad de las reservas de divisas de Rusia (635.000 millones de dólares).

Teniendo en cuenta que los sistemas monetarios, existen para satisfacer las necesidades de la humanidad a medida que nuestras sociedades evolucionan y se transforman económicamente, hoy, cobra fuerza la posibilidad del momento Bretoon Woods III, manteniendo el principio fundamental de que la estabilidad dependerá de la cooperación monetaria internacional, sin perder de vista que debe recoger la enseñanza que nos deja Bretton Woods: confiar el poder a la hegemonía de un solo país y su moneda acaba siendo inviable.

Por su parte el FMI ya pidió un nuevo momento Bretton Woods preguntándose incluso si las criptomonedas representan una alternativa al dólar. Siendo importante tener en cuenta que el dólar de hoy no es el mismo dólar propuesto en Bretton Woods. Mientras aquél se sustentaba en el oro, hoy no tiene respaldo metálico, ni ningún respaldo intrínseco que limite su emisión, ya que a niveles prácticos, la Reserva Federal, tiene la capacidad de emitir la cantidad de dinero que necesite (Blog FMI, Kristalina Georgieva, 16 de agosto de 2021).

Al respecto el reciente informe de Credit Suisse, argumenta que la crisis monetaria desatada por la guerra de Ucrania no se parece a ninguna de las sucedidas desde el final de Bretton Woods. Según el informe, estamos siendo testigos del nacimiento de un nuevo sistema monetario y financiero internacional, basado en una cesta de "productos básicos, fundamentalmente por el oro", que probablemente, debilitará el eurodólar, aunque por el momento solo se debilita el euro, hasta el punto que la depreciación frente al dólar puede alcanzar la paridad (1 euro=1dólar), una situación que no tiene lugar desde hace dos décadas. El informe, indica que el yuan será mucho más fuerte al encontrarse respaldado por una cesta de productos básicos. De manera que estamos siendo testigos del nacimiento de un nuevo sistema monetario internacional, que probablemente debilitará el sistema del eurodólar y contribuirá a desatar las fuerzas inflacionarias en Occidente, como ya lo ha hecho.

El capitalismo next generation, incorpora nuevas propuestas para el avance de la sociedad al tiempo que conlleva una comprensión más profunda de la relación entre crecimiento, estabilidad, reducción de las desigualdades y la sostenibilidad medioambiental. En definitiva de una sociedad más prospera, más justa, más feliz y en paz perpetua, como la invocaba Inmanuel Kant (La Paz Perpetua, 1795).

"Más luz", fueron, al parecer, las últimas palabras de Goethe, en demanda de mayor claridad intelectual y más verdad. Más luz, mayor claridad intelectual y más verdad es lo que me propongo como "libre pensador", una posibilidad propia de la democracia liberal occidental, que me permite pensar libremente y de poder volver a hacerlo si me equivoco, eso sí, con la condición de que sea con inteligencia y sobre todo con honestidad y responsabilidad.

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