Economía

Cuándo, cómo y hasta dónde pueden llegar los tipos: así será la hoja de ruta del BCE para hacerlos despegar

  • La institución buscará alcanzar la tasa de interés natural que está en el 1%
  • El mercado descuenta tres alzas de 25 puntos básicos este año
Sede del BCE en Frankfurt.

El BCE entra en un momento crítico para definir su estrategia hacia la tierra prometida de los tipos positivos. Al fin del programa de compra de deuda solo le falta que pongan fecha concreta de defunción, pero todavía no está claro si este año caben dos o tres alzas en los tipos de interés. Tampoco hasta dónde puede llegar la subida para contener la inflación.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, certificó el titular de la semana pasada: la puerta para la subida de los tipos de interés para este año. Y podría ser tan pronto como en julio. Una vez rotó el tabú para devolver las tasas a terreno positivo por primera vez en ocho años, el BCE está apunto de abordar las reuniones decisivas para diseñar la hoja de ruta en el despegue de los tipos de interés, que debería hacer llegar a la institución a la tierra prometida de los tipos positivos.

El mercado ya ha comenzado a dibujar su camino y descuenta hasta tres subidas de tipos de interés para este año. En diciembre, el precio del dinero se situaría en la zona euro en el 0,25%, según se desprende de los contratos swap que recoge Bloomberg, por la presión que está provocando las expectativas sobre la inflación. Pero dentro del BCE existen todavía discrepancias de la velocidad con la que debe actuar el organismo. Los más prudentes hablan de dos subidas del 0,25% este año comenzando desde septiembre, cuando el organismo actualice su cuadro macro, que incluirán previsiones de inflación. Hay que tener en cuenta que la primera alza el BCE la realizaría sobre la tasa de depósito, que se encuentran actualmente al -0,5% antes de tocar los tipos oficiales.

Hasta el momento el BCE mantiene la tesis de que la inflación en 2024 caerá de nuevo por debajo del objetivo del 2%, aunque las nuevas estimaciones compartidas por los banqueros centrales en la pasada reunión del 14 de abril, que todavía no son oficiales, contemplan que para el final período se habrá superado la meta del 2% en los precios, adelanta hoy la agencia Reuters.

Este extremo, ha provocado que en el debate entre el próximo mes de julio como el pistoletazo de salida para la subida de tipos. Para los halcones del BCE caben tres subidas de tipos, tal como descuenta el mercado, para este año. Primera, en julio. Segunda, en septiembre. Y la tercera, en diciembre. Para que se imponga el escenario deberán acompañar los datos económicos y la respuesta del mercado, cuando toque subir tipos de verdad.

"Hay indicios de que la inflación está en camino de converger hacia el objetivo a medio plazo, lo que refleja las constantes mejoras del mercado laboral, que ahora parece más ajustado que nunca", comenta Silvia Dall'Angelo, economista de Federated Hermes . Y añade que los miembros del BCE ven ahora riesgos al alza para las perspectivas de inflación, "ya que unos precios elevados, debida principalmente a perturbaciones externas, podría arraigar a través de las expectativas y los salarios". La reciente debilidad del euro también se suma al peligro de una inflación descontrolada no solo por los precios de la energía.

Lo que parece cada vez más una certeza es el fin de las compras de deuda soberana para el mes de junio. Este mismo domingo, Lagarde dijo: "Nos hemos embarcado en esa senda de retirar gradualmente la política monetaria expansiva. Así que estaremos interrumpiendo las compras de deuda a lo largo del tercer trimestre. Hay una alta probabilidad de que lo hagamos al inicio del tercer trimestre". Desde hace meses, el BCE ha dejado que la retirada del programa APP es una condición sine qua non para que la institución aborde la primera subida de tipos en más de una década. La última se realizó en julio de 2011. Cerrar el programa a finales de junio o principio de julio, dejaría las manos libres al BCE para la reunión del 21 de julio.

Los tipos de interés en positivo y las fuerzas inflacionistas se habían convertido en una especie de tierra prometida para el BCE. El anhelado deseo era poder alcanzar una "normalización de la política monetaria", mientras se evitaba una ruptura del mercado crediticio durante la pandemia. La nueva economía saliente del coronavirus ha dejado un enorme shock en la oferta, con severas implicaciones en la inflación y el crecimiento de las economías, lo que ha provocado un movimiento en la tasa de interés neutral, aquella que no estimula ni frena el crecimiento, y que hay que dejar de buscarla en territorios negativos. Para varios banqueros centrales, según cita Reuters, actualmente se sitúa entre el 1% y el 1,25%. Supone una subida de 150 a 175 puntos básicos por encima de la tasa actual, desde el nivel actual del -0,5%. O lo que es lo mismo, entre seis y siete subidas de 25 puntos básicos. "Llegar a este nivel para fines de 2023 podría ser razonable", ha explicado un miembro cercano al BCE.

El mercado todavía va más allá con la expectativa de tipos. Los swap sobre la inflación de la zona euro cotizan sobre el 3,5%. Los expertos suelen tomarlo de referencia para prever a que nivel estarán los precios dentro de cinco años. "Pensamos que los mercados están valorando demasiado alto al BCE", indican desde Nomura. George Buckley, economista de la firma nipona, explica que la semana pasada se alzaron las voces de los halcones para el primer alza en julio, pero el vicepresidente, Luis de Guindos, enfatizó la idea de flexibilidad del BCE. "Es posible en julio, pero también en septiembre o más adelante", indicó el banquero español.

"El BCE está claramente dependiente de los datos económicos, así que viendo las noticias económicas entrantes será fundamental para determinar la cantidad adecuada, y el momento, para alcanzar la normalidad en la política monetaria", apunta el experto. Y señala el dato adelantado de inflación como definitorio para diseñar la hoja de ruta.

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