Economía

Estas son las enfermedades con las que tienes más posibilidades de conseguir una incapacidad permanente

  • No hay un catálogo de enfermedades concretas que la generen...
  • ...pero sí existen dolencias con las que se tienen más opciones
  • Todo depende de sus consecuencias sobre la vida laboral y personal
Foto: Dreamstime.

El proceso de obtención de una pensión de incapacidad permanente se caracteriza a menudo por la incertidumbre. El solicitante no sabe si saldrá bien parado de todos los trámites (especialmente del tribunal médico) y no puede saber con seguridad si está en una buena posición para conseguir la prestación.

No existe un catálogo de enfermedades o dolencias con el que consiga una incapacidad permanente. La Seguridad Social, que es la encargada de conceder en última instancia estas pensiones, no las reparte por ese tipo de método (la enfermedad que se sufre), su criterio es bastante más complejo: tiene en cuenta el modo en el que la dolencia afecta a la rutina laboral y personal del trabajador.

En base a esto, no se puede hablar de enfermedades que generen una incapacidad permanente, ya que el efecto en cada persona puede ser muy diferente. Sin embargo, sí se puede, de acuerdo con la experiencia previa y la práctica habitual, hablar de enfermedades con las que tradicionalmente se han tenido más opciones de conseguir una incapacidad permanente.

En ese sentido, el bufete especializado en asuntos de incapacidad permanente Campmany Abogados ha recogido una lista de enfermedades con las existen razones para pensar en que conseguir una pensión de incapacidad permanente es factible.

Estas enfermedades, divididas por secciones ordenadas por orden alfabético, son las siguientes:

Alergología

-Dermatitis

Aparato digestivo

-Colitis ulcerosa

-Enfermedad de Crohn

-Obesidad morbida

-Pancreatitis crónica

Cardiología

-Aneurismas

-Arterioesclerosis

-Arteriopatías

-Cardiopatías

-Enfermedades cardiovasculares

-Fibrilación auricular

-Hipertensión pulmonar

-Infartos agudos de miocardio

-Insuficiencia mitral

-Miocardiopatías

-Síndrome Wolf-Parkinson-White

-Taquicardias

-Tetralogía de Fallot

Enfermedades psíquicas

-Adicción a las drogas, al juego o al alcohol

-Agorafobia

-Depresión

-Esquizofrenia

-Límite de personalidad o por estrés postraumático

-Trastornos de ansiedad

-Trastorno bipolar

-Trastorno obsesivo compulsivo

-Síndrome Burnout

Medicina interna

-Fibromialgia

-Lupus eritematoso sistémico

-Sensibilidad química

-Síndrome de fatiga crónica

Nefrología

-Insuficiencia renal crónica

-Trasplante de riñón

Neumología

-Apnea del sueño

-Asma profesional u ocupacional

-Enfermedades respiratorias provocadas por amiano

-Enfisemas

-EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica)

-Sarcoidosis

Neurología

-Alzheimer

-Charcot-Marie-Tooth

-Demencia

-Esclerosis múltiple

-Ictus

-Miastenia gravis

-Migrañas

-Neuropatía periférica

-Parkinson

-Síndromes Arnold Chiari, de Lambert-Eaton y Post Polio

-Traumatismos craneoencefálicos

Oftalmología

-Desprendimiento de retina

-Glaucoma

-Neuropatía óptica

-Pérdida de visión

-Uveítis

Oncología

-Cáncer de mama

-Cáncer de pulmón

-Cáncer de recto

Otorrinolaringología

-Hipoacusia

-Síndrome de Ménière

Reumatología

-Artritis reumatoide o psoriásica

-Enfermedad de Behcet

-Espondilitis anquilosante

-Fatiga crónica

-Fibromialgia

Traumatología

-Enfermedad de Perthes

-Gonartrosis

-Hernia cervical

-Lumbalgia

-Patologías graves de la mano cadera, hombro, codos o pies

-Síndrome cola de caballo

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