Economía

Las grandes empresas catalanas piden un marco jurídico claro de los fondos de la UE para evitar litigios

  • Las compañías, preparadas para acelerar cuando lleguen las ayudas

Los fondos europeos están a la vuelta de la esquina, España ya ha recibido 9.000 millones de euros de los 140.000 millones comprometidos por Europa, pero aún carecen de un marco jurídico claro para evitar litigios futuros. El interés de las empresas por acceder a estas ayudas es alto (según CaixaBank, en tan solo un mes, su plataforma para los Next Generation ha tenido 7.000 entradas y 500 formularios), pero la incertidumbre también es grande, ante la dificultad para conocer las distintas subvenciones, a dónde dirigirse, las diferencias de tramitaciones entre las CCAA, la complejidad de la burocracia o qué ocurrirá con los proyectos fallidos. Ante este escenario, las grandes compañías catalanas piden un marco jurídico claro, la simplificación de los procesos y una ventanilla única. No obstante La Moncloa ha habilitado una página para dar acceso a las convocatorias de las ayudas.

Esta es una de las conclusiones extraídas de la segunda mesa de debate celebrada en la jornada organizada este martes por elEconomista en Barcelona bajo el título 'Next Generation, Catalunya'. En el coloquio, que versó sobre la visión de la empresa privada sobre la necesidad de recibir los fondos para desarrollar proyectos, participaron Carmen Urraca, directora de fondos europeos de Banco Sabadell; Silvia Sanjoaquín, directora de desarrollo de nuevos negocios de Naturgy; Albert Triola, director general de Oracle España; Manuel Cermerón, consejero delegado de Agbar; Carmen Espinosa, Global head of New Business, Iniciatives y coordinadora de los proyectos Next Generation en Cellnex; Isabel Buesa, directora territorial Endesa Cataluña; y José Manuel García Trany, director de desarrollo de negocio de CaixaBank en la Dirección Territorial de Barcelona.

"El reloj va contando y aún no tenemos una hoja de ruta definida", aseguró el consejero delegado de Agbar, Manuel Cermerón, al respecto. Silvia Sanjoaquín, de Naturgy, señaló que el acceso a los fondos está siendo complicado para las empresas, porque desconocen a dónde ir a solicitar las ayudas, por lo que consideró necesario una simplificación de las tramitaciones y algo similar a una ventanilla única. "Hay otra cuestión importante, un marco jurídico claro, hay ciertos proyectos que van a tener una duración de 10 o 15 años. Si tengo que invertir determinados millones a 20 años sin tener claro el marco jurídico, al final no voy a invertir. La simplificación burocrática, la ventanilla única y un marco regulatorio claro son esenciales porque si no, ni se van a pedir las ayudas ni se va a invertir", dijo.

En este ámbito, José Manuel García Trany, de CaixaBank, apuntó que se necesita reducir al máximo los procesos a nivel burocrático para agilizar que los fondos lleguen a empresas, pymes y autónomos, pero especialmente en unos plazos de acceso que van a ser cortos. Asimismo, aseguró que aún se desconoce qué va a ocurrir a nivel de impagos si finalmente los proyectos que salen beneficiados por estos fondos son fallidos, no obstante recalcó que aquí la banca también va a tener que hacer un papel de análisis para ver la viabilidad de los proyectos y ser prudente ante el riesgo.

Carmen Espinosa, de Cellnex, reconoció que no hay unas reglas generales en cada convocatoria, sino que son específicas, aunque Cermerón, pese a las dificultades, llamó a la acción porque al regular en exceso se paralizan mecanismos. "Hay que ser muy conscientes de cómo lo jugamos, no es fácil, pero para eso estamos aquí. Yo no me pondría en esa tesitura, aunque haya litigios, pero esperemos que sean un 5% o 10% de la base y que podamos ejecutar los proyectos. Hay que tomar decisiones y avanzar, aunque todo es mejorable", apuntó. Respecto a las diferencias claras que va a haber entre las CCAA en el reparto de fondos, Albert Triola, de Oracle, añadió que todo lo que sea complicado va a servir como excusa entre las administraciones para culparse entre unas y otras. "Veo cómo se han dividido los fondos las CCAA y es complejo", dijo.

Pese a los hándicaps que habrá en el acceso y ejecución de estos fondos, las grandes empresas catalanas ya están preparadas para arrancar la recuperación a través de estas ayudas, unas con planes específicos, otras agilizando proyectos que ya estaban en sus hojas de ruta y, las entidades financieras, facilitando la llegada al tejido empresarial.

La directiva del Sabadell, Carmen Urraca, aseguró que la filosofía del banco es acompañar a los clientes para que hagan una "reflexión estratégica de cara al futuro", ya que con la pandemia hay muchos proyectos que se han quedado en el cajón y este es el momento de sacarlos, además deben tener preparado el plan con un estudio de viabilidad detrás. "Es importante que estén definidos, porque las convocatorias salen con plazos cortos y no hay capacidad de recorrido", dijo. Asimismo, aseguró que desde el lado del sector bancario se hará un efecto multiplicador de las ayudas. "Nuestro negocio es la financiación y complementaremos con ella la ejecución de los proyectos, de cada euro público que se va a dar, se van a generar otros tres, y ahí los bancos tenemos un importante papel multiplicador", aseguró.

También en el ámbito financiero, José Manuel García Trany, de CaixaBank, destacó la importancia de los fondos al señalar que es la primera vez en la historia que España tiene la oportunidad de salir de una crisis con unas ayudas que van a permitir transformar el sistema productivo. Aquí, la banca debe ser capaz de transmitir y canalizar los Next Generation a través de su capilaridad de llegar a todos los clientes (empresas, pymes o autónomos) a través de su infraestructura y también de impulsar proyectos complementándolos con financiación o avales. Además, hay otra parte, el compromiso, para ayudar a las empresas a acceder a los fondos, con asesoramiento en la tramitación y eliminando burocracia. "Los fondos que vamos a recibir de Europa equivalen a los fondos totales que España ha recibido en 30 años, eso que se ha hecho en tres décadas, hay que hacerlo en tres años", dijo.

Ejes de transformación

Silvia Sanjoaquín, de Naturgy, aseguró que la compañía tiene claros los tres ejes de transformación: transición ecológica, transformación digital y, en el ámbito energético, acelerar los planes ya previstos como la producción de hidrógeno verde. "Hay muchos fondos habituales que se suman a los de Europa y tendremos que jugar con ese análisis a nivel autonómico, nacional y europeo", destacó. Además, señaló que trabajan con una hoja de ruta clara que se basa en tres ejes. Uno de ellos sobre los gases renovables, otro a nivel de digitalización para integrar dichos gases y en el ámbito de energía renovable, destacó la línea del almacenamiento energético o la eólica offshore, con la que analizan proyectos en el norte de España. En la línea de movilidad, ya hay convocatorias abiertas y en breve presentarán proyectos.

Albert Triola, director general de Oracle España, destacó que los fondos son una oportunidad para que las compañías se digitalicen, aunque también deben hacerlo con ayudas o sin ellas, porque es una oportunidad de futuro. Asimismo, destacó que hay tres denominadores común en la digitalización: dar visibilidad al dato, que va a crecer exponencialmente y va a traer nuevos datos para sacar el máximo partido a la gestión de clientes y captar nuevos. El segundo es la mejora de la eficiencia de la gestión operativa y por último la incorporación de herramientas como la Inteligencia Artificial o el blockchain para mejorar la empresa. Además, Triola aseguró que los fondos no son solo una oportunidad para la transformación digital de las empresas privadas, también para la propia Administración.

El consejero delegado de Agbar, Manuel Cermerón, explicó que se deben aprovechar los fondos también en el marco del cambio climático, porque en España hay estrés hídrico y se deben aportar soluciones al mismo como los sistemas de reutilización de agua. Además recordó que para muchos de los proyectos sostenibles, como la generación de hidrógeno verde, se necesita el agua (10 toneladas de agua por cada tonelada de hidrógeno). "En un espacio con este estrés, ya puede ser maravillosa la tecnología, pero si falta agua hay un serio problema", recalcó. "No va a haber PERTE, y aún así no nos podemos permitirnos el lujo de no avanzar, hay que buscar estrategias alternativas", dijo. Cermerón añadió que el cambio climático tiene un efecto local y cada territorio necesita una aproximación diferente.

Carmen Espinosa, de Cellnex, subrayó que la compañía está trabajando en tres bloques de proyectos: conectividad digital en movilidad, coches conectados e infraestructuras para ciberseguridad cuántica. Al respecto, dijo que Cellnex está preparando todos los proyectos al respecto para cuando salgan las ayudas, con 50 iniciativas en España entre las que destacó planes de movilidad en zonas rurales, modernización de los corredores ferroviarios nacionales y transfronterizos, dotación de infraestructura para el futuro coche conectado o situar a España como referente europeo en ciberseguridad cuántica.

Isabel Buesa, de Endesa Cataluña, aseguró que la compañía que representa se ve bastante reflejada en la estrategia de los fondos y como operador nacional tienen tres áreas de actividad. Una de ellas es la generación, que tratan de descarbonizarla. La segunda está en el ámbito de la distribución, en el que buscan digitalizar la red, integrarla en cuestión de renovables y también ayudar a los clientes en electrificar la demanda, tanto a industrias como a consumidores. Finalmente, en comercialización, el compromiso están en digitalizar la demanda. Al respecto aseguró que para impulsar el uso privado del coche eléctrico hay que concienciar a los consumidores, empezando por las flotas de empresa, que sirve como estímulo a los privados. "Esto funciona mejor cuando se haga una simplificación administrativa que pueda hacer esto más accesible", añadió.

Evitar la deuda pública

Por otro lado, los ponentes también destacaron que las empresas y el Gobierno están más interesadas en las subvenciones que en los 70.000 millones de ayudas a través de préstamos porque las primeras no hay que devolverlas y las segundas sí. El representante de CaixaBank destacó que el endeudamiento de la Administración al final podría implicar cambios en las políticas fiscales. "Tenemos 70.000 millones que vamos a trasladar al sistema económico, si los agotamos debemos ir a otras vías, el mercado te va a equilibrar y te va a llevar a un punto en que Estado tenga que pedir los 70.000 millones de crédito", apuntó.

Respecto a por qué se van a gastar las ayudas cuando hay fondos de cohesión que no se están pidiendo, Trany aseguró que en esta ocasión los fondos permiten cambiar el sistema productivo y eliminar grandes desigualdades. Sanjoaquín añadió que los fondos anteriores contemplaban una cadena de valor concreta, y según Espinosa, en este caso las ayudas tienen una visión global. Carmen Urraca añadió que son "muy transversales" porque van dirigidos tanto a empresas como particulares.

Conozca aquí las convocatorias de los fondos europeos.

Puede visualizar la jornada completa aqui:

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