Economía

Trump secuestra el paquete de estímulo dejando a millones sin ayudas y arriesgando un cierre del gobierno

Nueva York

La expectativa de una nueva remesa de estímulos por valor de 900.000 millones de dólares en Estados Unidos hacía pensar que la cuesta de enero se allanaría para los ciudadanos del país. Sin embargo, el presidente Donald Trump y su demanda de elevar los pagos directos a los contribuyentes desde los 600 dólares a los 2.000 dólares ha dejado el paquete fiscal en el aire.

A la espera de una pronta resolución, casi 10 millones de estadounidenses, entre ellos muchos autónomos, dejarán de recibir subsidios por desempleo mientras las agencias federales podrían echar el cierre este martes. Y es que dado que el proyecto de ley bipartidista avalado por ambas Cámaras del Capitolio no se firmó a tiempo, dos de los programas adicionales de ayuda a los desempleados expiraron el sábado 26 de diciembre.

El primero proporcionaba beneficios por desempleo a los trabajadores que generalmente no califican para este tipo de subsidios. El segundo extendía hasta 13 semanas los pagos adicionales a aquellos estadounidenses que han agotado otras ayudas, como los beneficios estatales.

No obstante, Trump continuó durante el fin de semana sus críticas al paquete fiscal exigiendo de nuevo que se eleven hasta los 2.000 dólares por adulto y por hijo menor de edad los cheques a distribuir entre los contribuyentes que ingresaron hasta 75.000 dólares el año pasado. También atacó el proyecto de ley de financiación del gobierno de 1,4 billones de dólares al que se adosó el plan de estímulo, tildando de imprudentes algunas de sus partidas.

"Sólo quiero conseguir que a la gente reciba 2.000 dólares, en lugar de los míseros 600 dólares", demandó el presidente saliente en un vídeo publicado en su cuenta de Twitter. Todavía no está claro si Trump vetará completamente el proyecto de ley o acabará por rubricarlo. El mandatario tiene ya en sus manos una copia del mismo, con un total de 5.593 páginas, en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, donde está pasando las fiestas.

Joe Biden, presidente electo de EEUU, criticó efusivamente la negativa de Trump a firmar el proyecto de ley. "Es el día después de Navidad y millones de familias no saben si podrán llegar a fin de mes debido a la negativa del presidente Donald Trump a firmar un proyecto de ley de ayuda económica aprobado por el Congreso con una mayoría abrumadora y bipartidista", atizó el demócrata. "Esta abdicación de responsabilidad tiene consecuencias devastadoras", añadió.

Elevar los cheques hasta dicha cantidad incrementaría el estímulo en 390.000 millones de dólares hasta un total de 1,3 billones

De momento, el inquilino de la Casa Blanca no había movido ficha mientras esta previsto que los legisladores regresen el lunes al Capitolio. No está claro si lograrán alcanzar un compromiso que responda a las objeciones del presidente. Cabe recordar que el jueves, los republicanos en la Cámara de Representantes bloquearon el esfuerzo demócrata para aprobar por consentimiento unánime elevar las ayudas directas hasta los 2.000 dólares. Según Andrew Hollenhorst, economista jefe de Citi, elevar los cheques hasta dicha cantidad incrementaría el estímulo en 390.000 millones de dólares hasta un total de 1,3 billones. 

En caso de que Trump vete el proyecto de ley, el Capitolio contaría con suficientes votos para anularlo. Dicho esto, si el mandatario no actúa, el proyecto de ley podría tener que volver a revisarse dado que la nueva legislatura del Congreso comienza el próximo 3 de enero. En condiciones normales, si Trump no firmase o vetase la propuesta, ésta se convertiría en ley automáticamente en diez días. Pero dada la recomposición de las Cámaras, esta alternativa no sería efectiva.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, indicó que los legisladores demócratas votarán el lunes un proyecto de ley independiente para proporcionar 2.000 dólares en pagos directos a los estadounidenses. También se espera que los congresistas demócratas revisen una medida provisional para mantener al gobierno financiado hasta que Biden tome posesión del cargo. El presidente electo ha prometido más estímulos una vez que tome posesión de su cargo el próximo 20 de enero.

Un estímulo para inmunizar la recuperación

Tras meses de desavenencias, los legisladores aprobaron a comienzos de la semana pasada un nuevo paquete de estímulo de casi 900.000 millones de dólares, alrededor del 4,3% del PIB, que podría impulsar entre medio punto y hasta 2,7 puntos porcentuales el crecimiento estimado para 2021. 

"La segunda ronda de apoyo es casi la mitad que la primera pero llega en un momento en que la recuperación avanza y respaldará la confianza y los ingresos hasta la distribución masiva de la vacuna", asegura Ellen Zentner, economista de Morgan Stanley. Precisamente el miércoles conocimos cómo el gasto personal cayó un 0,4% en noviembre cuando los ingresos cedieron un 1,1%. 

Una factura adosada al proyecto de ley por valor de 1,4 billones de dólares para financiar al gobierno federal hasta finales del próximo septiembre cuyo colchón volverá a repartir cheques entre los contribuyentes patrios.

Además de los pagos directos también se extiende hasta el 14 de marzo el subsidio adicional por desempleo del gobierno federal de 300 dólares semanales junto a otros programas, como el de ayudas a autónomos. De esta forma, un estadounidense medio en el paro podría recibir alrededor de 672 dólares a la semana. En la primera remesa de estímulos aprobada hace casi 9 meses y cuyo tamaño total alcanzó los 2,2 billones de dólares, un desempleado llegaba a recibir hasta 972 dólares a la semana. 

Al mismo tiempo se garantizaron por lo menos otros 285.000 millones de dólares en préstamos a fondo perdido para las pequeñas empresas como parte del Programa de Protección de Nóminas (PPP, por sus siglas en inglés). También se destinan ayudas a industrias como las salas de cine y teatros así como aerolíneas, que recibirán otros 15.000 millones de dólares como apoyo al pago de nóminas. 

Otras partidas incluyen 54.000 millones para educación y 14.000 millones para agencias de tránsito. Los gobiernos estatales y locales podrán acceder a fondos por un total de 150.000 millones de dólares para costear gastos relacionados con la pandemia. 

"Sin estímulo adicional, la economía sería 1,5 puntos porcentuales más pequeña en 2021, con otro 1 punto porcentual de arrastre repartido entre 2022 y 2023 por lo que volveríamos a la tasa de crecimiento potencia mucho más tarde, a finales de 2023", concreta  en un análisis Beth Ann Bovino, economista jefa para EEUU de S&P Global, poniendo de manifiesto el crucial papel que desempeñará esta nueva remesa de gasto.

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