Economía

La rebaja de Ayuso en el IRPF de Madrid aumenta la brecha fiscal con Cataluña otros 150 euros en un sueldo medio

  • Un madrileño que gane 30.000 euros pagará 458 euros menos que un catalán
  • Cataluña: "Vivimos un expolio constante, pero el catalán culpa a Madrid"
  • Madrid: "Es una medida audaz, que tendrá un efecto multiplicador"
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. eE

La brecha fiscal entre Madrid y Cataluña aumenta. La rebaja anunciada en el tramo del IRPF autonómico por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, incrementará en otros 150 euros de media la diferencia entre lo que paga a final de año un madrileño y un catalán.

Tal y como están configurados ahora los tramos autonómicos, en Cataluña un ciudadano con un sueldo de 30.000 euros paga 309 más en IRPF que un madrileño a final de año. Con la reforma de Ayuso, esta diferencia se irá hasta los 458 euros. De esta forma, las dos comunidades se distancian aún más en su política fiscal. Cataluña está entre las comunidades con impuestos más elevados y Madrid es la que tienen menor presión tributaria.

Isabel Díaz Ayuso anunció este lunes que rebajará medio punto todos los tramos del IRPF en la región "en esta legislatura", período que comprende en teoría hasta 2023. "Por eso mantenemos intacto nuestro compromiso de seguir bajando los impuestos en la Comunidad de Madrid, tal y como hemos hecho en los últimos 16 años", manifestó Ayuso, que cifró en un 12,7% la caída del Producto Interior Bruto (PIB) de la región, lo que supone una pérdida de casi 30.000 millones de euros.

"En Cataluña siempre hemos vivido un expolio impositivo que paradójicamente no modifica la tendencia del votante, que considera que Madrid hace dumping fiscal", señala el fiscalista catalán Esaú Alarcón

El fiscalista Esaú Alarcón, socio de Gibernau Asesores en Barcelona, conoce de primera mano las diferencias fiscales con Madrid. "Desde la perspectiva del votante catalán, muchas veces se observa esta brecha impositiva como una suerte de dumping fiscal por parte de Madrid", señala Alarcón. "Sin embargo, hay que tener en cuenta que las decisiones sobre fiscalidad autonómica son propias de los gobernantes de cada región, y en Cataluña siempre hemos vivido a un expolio impositivo continuo que paradójicamente no modifica la tendencia del votante", añade.

Alarcón explica que el tipo marginal máximo en IRPF en Madrid es 43,5% antes de la reforma prevista por Ayuso, frente al 48% en Cataluña, 4,5 puntos de diferencia. "En una renta de 100.000 euros eso supone 670 euros de cuota diferencia en cuenta. En una renta de 1 millón de euros, 40.000", expone. Además, en Madrid el Impuesto sobre Patrimonio está bonificado al 100% y en Cataluña se paga hasta un 2,75%. "Es regresivo, pues se paga más que lo que cualquier banco te puede dar por el precio del dinero", considera Alarcón.

"La de Ayuso es una decisión audaz que, pese a su aparente contradicción con la expansión del gasto público, tendrá un efecto positivo", indica el fiscalista madrileño Leopoldo Gandarias

Además, el abogado fiscalista recuerda que en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en Madrid hay bonificaciones prácticamente totales. "En Cataluña, en cambio, en medio de la pandemia se aprovechó para subir exponencialmente los tipos marginales", subraya. "En Impuesto sobre Trasmisiones Patrimoniales en Cataluña la compra de inmuebles va al 10%, y 11% a partir de un millón de euros, y en Madrid sigue al 6%. Y así todo", concluye.

Madrid, el 'oasis' español

El profesor de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Complutense de Madrid y abogado en Alliantia, Leopoldo Gandarias, apunta que "plantear una reducción en los cinco tramos del IRPF supone un alivio para todos los madrileños que ven suavizadas las condiciones a las que se enfrentan". A su juicio, esta medida, además, puede servir de estímulo a la confianza en unas circunstancias tan adversas lo que podría propiciar un menor ahorro preventivo al que suele conducir la incertidumbre".

Gandarias asegura que, por otro lado, "en la medida en que favorezca especialmente a colectivos con menores niveles de renta y, en consecuencia, mayores restricciones de liquidez, probablemente aumentará su efecto multiplicador". El fiscalista madrileño concluye que "es una decisión audaz que, pese a su aparente contradicción con la expansión del gasto público por causa de la pandemia, creo que tendrá un efecto positivo, si se anuda a una gestión adecuada de los recursos disponibles".

Según el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), órgano especializado en fiscalidad del Consejo General de Economistas de España, en el IRPF, las principales diferencias entre comunidades autónomas se producen por la regulación de las tarifas, estableciéndose multitud de deducciones, con coste recaudatorio limitado, para favorecer la natalidad, ayudar a contribuyentes que tienen que atender situaciones especiales de discapacidad, intentar paliar la despoblación rural o favorecer comportamientos positivos para el medioambiente, limitando estos beneficios a rentas medias-bajas.

El IRPF está cedido parcialmente a las comunidades autónomas y es un impuesto de carácter personal y directo que grava la renta de las personas físicas de acuerdo con su naturaleza y circunstancias personales y familiares. Actualmente, existen cinco tramos autonómicos que, según las bases imponibles, en la Comunidad de Madrid son del 9% (hasta 12.450 euros anuales), 11,20% (hasta 17.707 euros), 13,30% (hasta 33.007 euros), 17,9% (hasta 53.407 euros) y 21% (desde 60.000 euros). Así, los tramos en base a la propuesta de Ayuso quedarían en los siguientes porcentajes: 8,5%, 10,7%, 12,8%, 17,4% y 20,5%.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud